sábado, 23 de diciembre de 2006

Daños colaterales de la cabezonería de la SGAE y el puñetero CANON

Publicaba este pasado jueves el suplemento CiberPais una de las menos conocidas pero seguramente más trágicas consecuencias del abuso por parte de la SGAE en lo referente al cobro de un CANON que grava los formatos ópticos de grabación más habituales y domésticos como son el CD y el DVD.

La noticia en cuestión se resume en que varias empresas españolas y ubicadas en España, han tenido que cerrar sus puertas con lo que ello supone en cuanto a despidos, inversión inútil e impacto social. Y todo por culpa de dicho gravamen.

Miles de páginas hay escritas sobre el tema, y no voy a entrar en detalles sobre conceptos que ya deberían de ser conocido y reconocidos por todos como son los de “copia privada”, “copia de seguridad” y “dispositivo de almacenamiento”. Pero lo que sí es cierto es que dicho CANON no tiene justificación alguna. No se puede presuponer la culpabilidad de alguien y no se puede actuar tan a la ligera más teniendo en cuenta las consecuencias que puede ocasionar. Yo trabajo en un negocio de informática, y aunque quede feo decirlo (al igual que millones de compañeros míos) he tenido que comprar CD’s y DVD’s en el extranjero. Alemania, Portugal o vaya usted a saber qué otros sitios, y solamente por que en cada unidad (y aquí hablamos de paléts completos) se incrementa el precio entre 20 y 60 céntimos.

A esto se le llama “tirar piedras sobre el propio tejado”. Si eso lo hace uno es de ley llamarle gilipollas, evidentemente, y desanimarlo a seguir haciéndolo. En este caso lo ha hecho una asociación cuyo ánimo (de lucro) va más allá, y viendo que su tejado estaba precioso como estaba aunque no estaría de más alguna reformilla a costa de algún pringao, no ha tenido mayor reparo en defender sus “intereses” (estos expresados en tantos por ciento) a costa de destruir los sueños de otros.

La ironía de todo esto es que el CANON se fabricó para compensar a los autores, esos mismos que se llevan apenas un 8% de cada disco que se compra (apenas llega a los 2 euros) y que o bien les callan la boca (véase el caso de Alaska) o bien salen en todos los medios defendiendo una postura que apenas si les genera MÁS beneficios de los que se obtienen. Y enfatizo el “MÁS” por que uno de los grandes portavoces viene siendo Alejandro Sanz, que como todo el mundo sabe se las ve y se las desea para pagar las hipotecas de sus mansiones y los seguros de sus vehículos.

Resumiendo, que para mantener su tren de vida hay que cerrar empresas cuya única intención cuando empezaron a trabajar (lejos de llevarse un cuscurro de pan a la boca) era fabricar esos parches redondos de de entre 700mb y 4.7 gb de capacidad que los nuevos piratas utilizan como estrellas ninja para cercenar el suministro alimenticio de las “pobres” discográficas.

Como noticia de última hora, leo en Blog Off lo siguiente. (Entrecomillo la cita textual para evitarnos problemas)
“Hay artistas que venden más discos gracias a la piratería
Este argumento ya es clásico y se puede encontrar en muchos sitios, se basa en diversos análisis que se han realizado en universidades (como este de la Universidad de Stanford - PDF) y que sostienen que durante el primer lustro del siglo XXI las ventas de discos han disminuido para el 25% de los artistas que más venden pero han aumentado para el 75% restante.”

Ahí queda eso.

Salud y suerte.

1 comentario:

Antonio dijo...

Ante estas noticias, y como consumidor y parte afectada he decidido suspender cautelarmente la compra de cualquier material audiovisual sujeto a derechos de autor por parte de la S.G.A.E. y sustituirlo por su descarga en redes P2P. Añado a esta actitud la de grabarlo (si procede) en soportes no sujetos a ese canon.

Ahi queda eso!!