sábado, 23 de diciembre de 2006

La misma historia de siempre

Pues ya estamos prácticamente en navidad. Si, digo bien, practicamente. Porque este mes y medio que llevamos aguantando al gordo de colorao en todos los escaparates (conste que en el mio tambien hay) no se exactamente como denominarlo, tendré que preguntarle al jefe de propaganda del corte inglés. Y como todos y cada uno de los años desde incluso antes de tener uso de razón (cosa que se produjo hará apenas unos meses) me encuentro por la calle los mismos comentarios de siempre que, grosso modo, vienen siendo estos:

1.- Odio la navidad, me deprime, es una época de hipocresía. Hay que estar feliz y gastar todo lo que se tenga y más por que lo digan los grandes almacenes.

2.- Me encanta la navidad, es una época de generosidad y solidaridad en la que tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos y conseguir un mundo mejor.

Hay otras miles de opiniones, pero básicamente se reducen en estas dos, y los cientos de vertientes que tiene cada una. Si analizamos detalladamente cada una de ellas la cosa puede llegar a sorprendernos.

1.- Es normal odiar la navidad, de hecho es lo más normal del mundo. Es como odiar la canción del verano. Lo mismo al principio te gustaba y todo, pero llega un momento de saturación en el que se crea justamente el efecto contrario. Si la navidad empezara el 23 o el 24 de diciembre (como apuntaba al principio del artículo) sería mucho más llevadera. Pero ultimamente empieza casi antes de que los crios vuelvan a las escuela tras las vacaciones de verano. Así no, oiga, que todo tiene un límite.

Es una época de hipocresía y consumismo. Pozí, eso no te lo niego. Pero no se crean ustedes que en otoño eramos menos hipócritas, ni que dejaremos de serlo después de reyes ni mucho menos. En cuanto a lo del consumismo tambien tiene su gracia. Las pagas extra (de los afortunados que tienen esas cosas) son en verano y en navidad, así que no deja de ser raro que sea las épocas del año en las que se gasta más (ya hablaré más adelante de los gastos veraniegos y la "vuelta al cole"). Normalmente hay dos tipos de criaturas que se quejan siempre del consumismo, y serían mucho más identificables si terminaran la frase "odio el consumismo navideño..." diciendo unos "por que no tengo un duro pa hacer lo mismo" y los otros "mejor espero a febrero a que el plasma de mil pulgadas baje de 6000 a 5999 euros" Cosas que hay que oir.

2.-Esta es la leche. Tambien es normal que a la gente le guste la navidad, es lo más normal del mundo. Se curra menos (bueno, dependiendo del tipo de negocio, para algunos la navidad dura 366 dias al año aunque no sea bisiesto), se cobra más (me remito al párrafo anterior) y los colegas que se pasan el año "acabando" la carrera ya con 30 años cumplidos vuelven al pueblo. Eso le gusta a todo el mundo.

En cuanto a lo de que hay que ser solidario y eso... pozí. Es de sobra conocido por todos que los niños del tercer mundo comen a cuerpo de rey desde mediados de enero hasta los primeros anuncios de freixenet, a partir de ahí pasan un hambre de la leche. A lo largo del año apenas si hay guerras (vamos, una u dos, y más que nada para rellenar los informativos) pero en navidad... le sale a la gente la mala leche y venga a obuses con el vecino.

Resumiendo. Hipócritas somos casi todos y todo el año (el que esté libre de piedra que tire la primera culpa), consumistas lo mismos, solo que los pobres nos esperamos a ahorrar para gastar, las fiestas nos gustan a todos y en el fondo algo de solidarios tenemos.

Así que desde aquí os invito a que simplemente disfruteis de estos dias (conste que a mi no me hace mucha gracia) y que os echeis una novia/o como la de Jack Nicholson en Mejor Imposible y podais decirle eso de "haces que quiera ser mejor persona".

PS.- Si alguien quiere ser solidario le invito a que participe en una colecta a favor de los pobres. En concreto de mi, que no tengo un duro y tengo que comprarme un piso.

Salud y suerte

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