martes, 30 de enero de 2007

El final de La Guerra de las Galaxias... de otra forma

Una cosas de esas que no deja a uno indiferente. Echandole un vistazo a No Puedo Creer que lo Hayan Inventado me he encontrado el siguiente video que directamente coloco aquí tal cual, por que aún no he encontrado las palabras para describirlo.

Tiempo libre, un don para el arte, paciencia, algunos amiguetes como tú y una gran dosis de frikismo son los condimentos necesarios para una receta como esta.




Salud y suerte

martes, 23 de enero de 2007

Una noche tonta

Qué encanto tienen las "noches tontas". Son esas en las que uno ni remotamente se plantea nada. Sales del trabajo y piensas... me voy para casa. Pero algo en tu interior te dice "pero hombre, echate una cervezilla, no vayas a llegar en ayunas que queda feo". Y claro, si lo dijera otro todavia, pero si la voz sale de tu interior ¿quiénes somos para negarle ese capricho?

Así que previo mensajillo al movil te enteras de que en el bar de costumbre, por ser lunes, ponen una peliculilla (el Laberinto del Fauno, en este caso). Así que uno se plantea seriamente tomar unas tapillas con los amiguetes, y si encarta ir a ver la pelicula. Y la ves.

Hasta ahí todo bien. Una hora prudente. Pero resulta que mi amiguete el guitarrista se ha autoproducido una maqueta y evidentemente hay que escucharla. Como viene siendo habitual, no se puede ver una pelicula o escuchar una maqueta sin su posterior debate tipo Garci, cortina de humo mediante.

Los debates, y más cuando va pasando la noche, se acaloran. Empieza uno discutiendo sobre si tal riff se parece a uno de Van Allen y termina arreglando el mundo, que es a lo que hemos venido. Y de repente el tiempo se detiene. Los mismos colegas con los que uno se junta los fines de semana cambian radicalmente, las discusiones vanales de los sábados se tornan manifiestos filosóficos, auténticos tratados sobre la vida, la pareja, la música, el cine, y demás artes. Es un retorno al crapuleo, la vida bohemia, sólo se hecha de menos un joven raquítico sentado a solas en una mesa apartada escribiendo poemas para que esto parezca el escenario de "Luces de Bohemia".

Y cuando menos te lo esperas dan las 3 de la madrugada, y mañana hay que madrugar. Así que con un sentimiento efímero de culpabilidad se va uno a su casa con una sensación más que agradable de haber aprovechado la noche, y de haber sacado unos momentos estupendos de donde en principio no había más que una cervezilla al salir del curro.

Y son estas noches, las noches tontas, las que realmente valen la pena. Son noches sacadas de la manga, noches en las que no hay que empujarse para pedir en la barra ni hay que ir acicalado ni charlar con tal o cual persona por que son amigos de tus amigos. Son las verdaderas noches, donde más se disfruta y las que más se echan de menos cuando empiezan a casarse los colegas y a cambiar (lógicamente) de hábitos.

Salud y suerte

viernes, 19 de enero de 2007

Por fin viernes

Lamentablemente hoy no funciona la página Is It Friday? que tanta información nos regalaba, ya que sobre un purísimo fondo negro aparecía en rojo SI o NO al teclear la dirección, era todo el contenido de esta web, pero cuando ponia SI ... escalofrios recorrían mis cuerpos serranos.

Pues eso, que me he tenido que enterar por mi cuenta, robandole el periódico al del bar mientras desayunaba, de que hoy es viernes. Se avecina un fin de semana en el que seguramente no haga nada importante ni relevante, pero siempre hace ilusión eso de librar aunque sea dia y medio.

Y para empezar bien el fin de semana, nada mejor que una buena copla de esas que canturreamos todos a partir de la quinta cerveza.

Decía Siniestro Total en el disco "Así Empiezan las Peleas":

"Vamos amigo y bebe conmigo
acaba tu copa que quiero más
hoy es una noche como otra cualquiera
nadie nos espera sólo unos litros de alcohol
todo da vueltas hablo sin parar
cuento mis penas a un viejo sofá
mi amigo ha salido tiene que evacuar
dentro de un momento más litros de alcohol caerán

Vamos muy bien
borrachos como cubas ¿y que?
aún nos mantenemos en pie
y ya no pararemos hasta no poder ver

Veo dobles caras luces que andan solas
maniquíes que ríen mis bromas pesadas
ya perdí la cuenta abro otra botella
siempre encuentro algo por lo que esta noche brindar
tiro de mi amigo o él tira de mí
no tiene importancia quién tira de quién
calimocho whisky birra pipermín
soy un cóctel que anda y se tiene solo de pie

Vamos muy bien
borrachos como cubas ¿y que?
aún nos mantenemos en pie
y ya no pararemos hasta no poder ver"

Así que ya sabeis, a disfrutar el fin de semana con talento, mesura y sobre todo buena compañía.

Salud y suerte

martes, 16 de enero de 2007

El mito de Casandra (o los peros de la felicidad)

La felicidad es como una nochevieja, que nunca es completa. Puede tener cien mil alicientes, pero siempre faltará algo que nos haga gritar orgullosos "ahora si, desearía quedarme de por vida en este estado".

¿A qué viene esto? Pues a que una persona muy allegada a mi tiene el trabajo de su vida, ese por el que ha estado estudiando largos años, sacando oposiciones, perdiendo fiestas, etc... No es nada del otro mundo temporalmente hablando, pero es bastante y sobre todo un trampolín excelente. Hasta ahí todo bien.

El trabajo es fuera. No muy lejos, pero fuera. Hay que separarse de la familia, los amigos, los más que amigos, etc... A lo mejor en otra ocasión, unos meses antes, esta podría ser la mejor noticia de su vida. Y ahora lo es, pero con peros (valga la redundancia). Deja más cosas de las que quisiera, aunque realmente no deja nada. Está cerca, muy cerca, pero no está aquí. ¿Qué diferencia hay entre estar a 5 kilómetros o a 5.000 si a ninguna de las dos se llega con las manos?

Pues precisamente esa es la salsa de la vida. A Casandra le dieron el poder de ver el futuro, pero por no ceder a ciertos favores la condenaron a no ser creída. Si no hubiera sido la leche, pero entonces no tendría gracia. La gracia de una buena juerga, por ejemplo, es la resaca, y la gracia de la resaca es quedar a la tarde siguiente con los amiguetes de parranda y discutir sobre cual es el que tiene más ganas de morir en ese instante. La gracia de un buen viaje es el recuerdo que nos queda, la vuelta a la rutina, que es donde realmente nos damos cuenta de la importancia de lo vivido.

Si todos fuéramos plenamente felices esto sería un desastre. Para empezar los que nos dedicamos a reparar cosas nos tendríamos que ir a Francia a por uvas. Los que nos molestamos al ver gente extremadamente contenta no podríamos ni quejarnos. No habría rupturas amorosas, con lo que no habría consuelo posible y los amigos perderíamos una de nuestras principales funciones, así como los camareros y chicas de alterne.

En resumen, que la felicidad completa no existe, más que nada por que ni es plausible ni práctica. Con el paso del tiempo se han ido creando nuevas profesiones. Si somos sinceros, y quitando a lo mejor un 10% de ellas, el resto básicamente se dedica a reparar personas, cabezas, tecnología, cosas varias, etc... Antes había 4 psicólogos, ahora tenemos casi más que móviles.
De ser todos felices se daría la incongruencia de que el ser felices haría miserable a mucha gente, así que como buenos hermanos que somos (no hay más que ver el telediario) lo que hay que hacer es repartirla. Y de esa manera se consigue que nadie esté contento con nada, pero al menos estamos iguales, que ya es un avance.

A centrarse en el tema que ya se va uno por las ramas. Es una putada que todas las cosas buenas que nos sucedan traigan debajo de la manga alguna putadilla para compensar. ¿Qué consigues por fin la moto de tus sueños? pues cuando más contento estás viene el del concesionario y te dice que son 10.000 euros. Al carajo la ilusión. ¿Que te tocan los ciegos? Pues vendrá hacienda (que como somos todos por eso es tan cabrona, coged la joputez de cada uno y multiplicad por 40 millones, los números al final salen) y al carajo nuevamente.

¿Qué podemos hacer entonces? Pues básicamente jodernos. Habrá que diga que hay que luchar por conseguir los sueños de cada uno, y no lo niego en absoluto, pero en toda lucha hay bajas, así que al final vuelve a compensarse la ecuación. La cuota de realización y felicidad tiene que ser si no equivalente al menos un 75% de la de miseria y desgracia. Eso por cabeza, a nivel global mejor no hablar.


Así que como ahora mismo estoy contento y feliz y triste y miserable a la vez, me voy al bar a tomarme una caña, que además de no hacerle mal a nadie relaja que es una barbaridad.

Salud y suerte

lunes, 15 de enero de 2007

¿Qué une a las personas?



Ayer domingo tuve el placer de pasar la jornada con mis amigos moteros. Un buen paseo en moto seguido de una excelente comida y una vuelta a casa tras las despedidas de rigor. Había gente nueva, mucha gente nueva, y los habituales de estas reuniones. El restaurante demasiado "pijo" para tantísimo energúmeno y las 25 criaturas con chupas de cuero, cadenas y botas sentadas en una gran mesa junto a los trajeados comensales.

El caso es que tras los primeros minutos la compustura se fué haciendo mutis por el foro, y comenzaron los chistes malos, los recuerdo de tal o cual ruta (Piensen en una mesa alargada, con 25 personas, y la de una punta hablando con la de la otra punta, el jaleo era de órdago). Ya daba igual si nos conocíamos de hacía un año o si eramos extraños esa misma mañana, no había diferencia. Compartíamos mesa y mantel, compartíamos también la afición por las motos, aunque incluso en ese punto había divergencias, varias marauder de 125 y 250, un par de dragstar medianas y grandes, una Ninja, una cbr, etc... pero la misma pasión y el mismo deseo de coger la moto y compartir momentos.

¿Qué más nos unía?

NADA

Es curioso, de camino a casa iba pensando en la gente que había. Casi todos nos conocimos através de foros de internet. Eso si era común.

Había gente de Marbella, de Málaga, de Torremolinos, de Granada, de Maracena, de Acalá la Real (evidentemente), de Córdoba, y de varios lugares más sin contar a los que faltaron. Vale, no vivimos muy lejos los unos de los otros, pero también es cierto que no me los cruzo normalmente por la calle.


Había funcionarios, farmaceúticos, comerciantes, técnicos, electricistas, abogados. Había gente con carrera y gente con el graduado pelao y mondao. Había gente de 25 años y gente de 50.
Había gente casada y gente soltera.

A lo que voy, si hace un tiempo, fuera de contexto, me enseñas a este grupo y me dices que iba a pasar un dia estupendo con ellos, el descojone sería instantáneo. Nada en común. Todo lo más por cuestiones de trabajo (y a posteriori) con alguno de ellos, pero poco más.

¿Y qué hace un grupo tan heterogéneo en una reunión de este tipo? Pues reirse a más no poder, contar chistes, anécdotas, hablar de motos, hablar de todo, de proyectos de futuro, en fin, un grupo de amigos que se forma en cuestión de minutos.

Todo esto es posible sólo gracias a una pequeña máquina de dos ruedas, peligrosa, vulnerable, que te congela en invierno y te pone vuelta y vuelta en verano, que te moja cuando llueve y te tira al suelo cuando hay gravilla. Una máquina que a cambio de eso te regala una sensación de libertad inimaginable. Una máquina donde no cabe más que uno mismo, solo, donde la concentración es absoluta y hablar con uno mismo es lo más normal del mundo (más que nada por que nisiquiera te puedes sacar un moquillo y a duras penas rascarte).

Y esa pequeña máquina (digo pequeña por la mía, por había cada pepino...) obra milagros tales como los que vengo comentando, que gente de cualquier lugar y cualquier profesión se reunan y pasemos una velada como si de pandilleros macarras se tratara.

A la vez que comíamos estaba en su recta final la concentración invernal de pingüinos , y la vecina de motauros. Sólo he ido una vez. Salí un viernes sobre las 7 de la madrugada, y llegué a tordesillas sobre las 5 de la tarde. Helado, con carámbanos de hielo en los guantes, en el casco y en todo el cuerpo, con los dedos de los pies al borde de la amputación. Una vez allí dormí rodeado de extraños en un pinar, a cero grados (ni frio ni calor), conocí a gente muy curiosa y me volví
el domingo por la mañana. ¿A quién le apetece (es más, le gusta) pasar frio, mojarse, dormir a la entemperie y jugársela con una niebla que apenas deja verte el moquillo? la respuesta es sencilla, a un motero. Pero no os preocupeis, que eso es sólo en invierno, en verano cambia la cosa por que vas con la chaqueta abrochada hasta arriba, los guantes y las botas. ¿A quién le gusta pasar más calor que follando debajo de un plástico en pleno agosto a las 4 de la tarde? A un motero. Qué gente más tonta, si, pero que pedazo de gente.

De momento por lo menos no cambiaría ni loco el empaparme en mi moto por un plácido paseo en coche. No es lo mismo. Decían por ahí que las vacaciones en coche comienzan cuando llegas al lugar de relax, y las vacaciones en moto comienzan cuando sales de la cochera con la moto cargada hasta los topes. Por algo será.

Salud y suerte

viernes, 12 de enero de 2007

Domingos Moteros

Hace ya algún tiempo esperaba (como esperamos casi todos) ansioso la llegada del fin de semana. Como siempre he trabajado los sábados (y en ocasiones los domingos) el fin de semana significaba cerrar el sábado a la hora de la cerveza, una siesta copiosa con sesión fílmica incluida y noche toledana. Resaca dominguera y café tranquilo viendo como los estudiantes se iban a estudiar a granada en el autocar de las 7 y nos ibamos quedando los precisos para volver a afrontar una nueva semana laboral.

Básicamente eso era un fin de semana. En muy raras ocasiones saliamos fuera. A comer, todo lo más, un par de pueblos más allá y eso es todo.

Pero algo pasó, algo se coló en mi vida y le dió una colleja al grito de: Gilipollas, qué carajo haces perdiendo el tiempo como un pringao¡¡¡¡¡ vete a ver mundo¡¡¡¡¡ Quien decía eso era mi pequeña y querida Suzuki GZ250 Marauder, y lo decía por boca de un grupo de amigos ya que las motos de momento no hablan, pero todo se andará.

Desde la segunda semana que tuve la moto ya me picó el gusanillo. Leía en foros que si este domingo había una rutilla por allí, que si el otro por allá. Buscando descubrí uno de los mayores alicientes, que son las crónicas. "Crónica de la ruta al pantano de san crispín: una vez todos reunidos, fuimos al pantano por tal carretera, llena de curvas más que divertidas, y paramos a tomar cerveza fresquita y comer en la venta manolica, que pone unos bocadillos de calamares que te cagas. Luego cada uno a casita y todo averiguado." Eso que a cualquier profano del tema le puede sonar a gilipollez profunda, si se acompaña de unas buenas fotos de rutas y monturas y más si se conoce a los integrantes de dicha crónica, es una de las cosas más agradables de leer para un motero.

Y entonces comenzó todo. Raro era el domingo que no me levantaba a las nueve o antes, me plantaba mi chaqueta, guantes, casco y botas (bueno, y pantalones, claro) y andando que es gerundio. Fue en junio cuando me compré la moto, y fué ese verano plagado de concentraciones unos de los más curiosos que he tenido. Granada, malaga, córdoba, jaén,...

Y todo esto viene a la escasez de salidas que llevo estos ultimos meses. Por voluntad propia, todo hay que decirlo, y por preferir a la compañía de mi preciosa marauder otro tipo de compañía bastan más agradable. Pero este domingo no perdono. Este domingo saldré rumbo a Baena para quedar con unos amigos de córdoba y volver sobre mis pasos para llegar a granada y meternos entre pecho y espalda una olla de san antón (eso los valientes, yo me quedo con el huevo frito con papas".

Y a la vuelta pasearé orgullo por el pueblo, para que todos piensen en lo tarado que hay que estar para coger la moto con estos frios. Esa gente es la misma que dice que hay que estar tarado para cogerla lloviendo y la que dice lo mismo cuando en pleno agosto entras al bar en busca de cerveza fresquita con los guantes, la chaqueta y las botas. Y precisamente esa gente hace que sea tan estupendo ser motero.

Y pasaré la siguiente semana colgado de internet planeando la siguiente ruta, la siguiente comida, la siguiente tarde con mis amigos moteros a los que veo como mucho una vez al mes, pero con los que me unen más cosas que con gente que a diario veo durante el cafe o la cerveza.

Así que V'ssss para todos los que nos encontremos por esas carreteras y precaución, que somos de lo más vulnerable que rueda por la vida. Y sobre todo cuidado con los guardarrailes, que no solo hay que tener cuidado de no caerse, sino que en caso de hacer hay que tener más cuidado con donde.

Salud y suerte

martes, 9 de enero de 2007

La esperanza es lo primero que se pierde

Hoy para mi sorpresa (poca, que a estas alturas no se sorprende uno tan facilmente) leo un artículo en el Ideal de Jaén donde publican la lista de los "futuros concejales", es decir, las listas del PSOE por Alcalá.

Bien es cierto que en los últimos 25 años no hemos catado otro partido en el poder, pero hombre, no adelantemos acontecimientos. Es más fácil y correcto decir candidatos que decir futuros concejales. Luego pasará lo que pasará que es lo que pasa siempre, pero cada cosa a su tiempo. Hace ya que la oposición se redujo a 2 partidos, y a raíz de las decisiones tomadas por uno de ellos seguramente se reduzca más si no es que desaparece, y seguramente como augura el diario se llevará la mayoría absoluta el de siempre. Pero eso será tras las elecciones de mayo.

No quiero entrar en estos temas, y más aún habiendo militado en uno de los partidos de la oposición. Militancia que dejé por ver que todo lo que se hacía no servía absolutamente para nada. Cuatro farolas, creo que es lo más que se consiguió.

Aparte de esta falta de alternativas viables está el pensamiento intrínseco de muchísima gente (y no hablo sólo de ancianos o personas mayores) de que si no votan al psoe ganarán "los malos"


Siempre me he considerado una persona de izquierdas, pero en el ámbito de la política local, y más a estas alturas de siglo, poco importa el color de cada uno. Cuando los mismos llevan tanto tiempo en el mismo sitio se empieza a perder la perspectiva. Es como cuando uno repite una y mil veces la misma palabra, que deja poco a poco de tener significado.

Y así nos va, con un parking que se cae a pedazos, un centro hospitalario sin paritorio y el sello de los coches más caro casi del país, por citar algunas cosas.

Seguramente si gobiernan otros los harán si no igual peor, pero la alternancia nunca ha perjudicado a nadie. Me aterra pensar que quienes me gobiernan saben que lo seguirán haciendo y por ello y tenerlo todo ganado de antemano no tienen por qué hacer nada para permanecer en sus sillones. Cuando uno deja de luchar por algo deja también de protegerlo y de tener interés. Y cuando algo deja de tener interés no sirve para nada . Ya lo decía barricada "pero cuando se aprende a llorar por algo también se aprende a defenderlo"

Sabias palabras

Salud y suerte

lunes, 8 de enero de 2007

Las cuestas de la cartera

Ya estamos en enero. En la cuesta de enero para más señas. La fiestas nos han dejado una resaca tremenda, las vacaciones un síndrome post-vacacional y el IPC los sueldos manga por hombro. Y para rematar la faena tenemos la puñetera cuesta de enero.

Esto de las cuestas no deja de ser un maldito invento (de las conspiraciones judeo-masónicas a las que ya estamos acostumbrados) para echarnos en cara lo derrochadores que somos. Primero nos dicen que nos bebamos más de 20.000 duros en cava, champán y marisco y luego nos dicen que hay que apretarse el cinturón por que vienen curvas. El cinturón ya se encargan los mantecados de apretarlo y las curvas pues ahí están, las de siempre. Pero con una gran diferencia, están las rebajas para que podamos seguir gastando pero más barato. Sólo falta ya entrar a una tienda y a la pregunta ¿cuanto cuesta? nos contesten ¿Cuánto tienes? y echarnos al trato como toda la vida.

Sucede como en verano. Hasta un mes para los humanos y varios para los profesores de vacaciones con lo que ello conlleva (viajes, comilonas, etc) y luego la "vuelta al cole". Y sinceramente es una gran crueldad. Gastarse sueldo y medio en ir de crucero a Florencia es mucho más agradable que hacerlo en libros de texto, cariocas y sacapuntas. El primer gasto está justificado por estar de vacaciones, pero el segundo es una verdadera putada. ¿Y qué se hace entonces? pues seguir gastando, pero más barato. Las rebajas, esas entrañables amigas que aparecen al final de una buena noche de juerga cuando uno está ya torcido y sin pelas y nos dicen que les prestemos 20 euros. Y se los prestamos, y lo que haga falta.

Las asociaciones de consumidores nos advierten año tras año de que hay que tener mesura en las rebajas y no gastar sin ton ni son. Que guardemos los comprobantes de compra y que adquiramos sólo lo que realmente nos haga falta. Se agradece el detalle, pero... ¿por qué no me advertiste de la mesura al comprar 25 kilos de langostino y 18 botellas de güisqui? ¿qué falta me hará tirar media bandeja de gambas y tener dos meses en la nevera la botella de champán con una cucharilla dentro?

Y es que en estas épocas que hay a lo largo del año (que vienen a ser un mes si y otro no) se nos permite e incluso se nos invita al gasto, y al mes siguiente se nos regaña por haber gastado tanto. Aunque a modo de "que no se vuelva a repetir" nos cuelan unas rebajas no vaya a ser que algún eurillo se nos haya perdido en la cartera y no lo hayamos gastado. Estamos como aquel que a las 5 de la madrugada estaba frotando una peseta contra el escalón de su casa y al preguntarle qué hacía decía que gastar la última peseta que le había sobrado de la parranda.

Así que dejo ya esto y me voy pitando a las rebajas, a ver si en algún piso han colgado el cartel de "Antes 180.000 euros, ahora 179.999" más IVA, claro.

Salud y suerte

martes, 2 de enero de 2007

Feliz año nuevo (o cómo cambiarlo todo para que siga siendo igual)

Pues ya tenemos aquí el año nuevo. Al final no ha sido tan difícil conseguirlo, basta con saber esperar (en concreto 365 días).

El principio de un año siempre es interesante. Aparecen en los diarios y en televisión el primer niño del año, los primeros eventos deportivos, y como no el primer cayuco, y dentro de poco tendremos lamentablemente el primer atentado del año, la primera víctima de malos tratos, etc...

Todas estas noticias no son nuevas, pero se pone más atención sobre ellas por ser comienzo de año. Duelen lo mismo, hacen el mismo daño, nos hacen sentir igual de impotentes, esperamos no tener que volver a leerlas, pero ahí están, y son la primera del año. Dentro de unas semanas habrá varias noticias similares, y ya serán mera estadística, sin nombres propios.

Cada año se vienen produciendo antes. Realmente se producen casi a diario, sólo que uno espera no leer la primera por que es como decir "se abre la veda". Y si se piensa es tan absurdo como anunciar a bombo y platillo que no nos hemos estrellado con el coche en los últimos 2 días, aunque queda mucho mejor decir "en lo que va de año".

Pues así estamos, exactamente igual que hace 2 días, pero con todo cambiado. Pronto se acabarán las vacaciones para los que tengan, los niños volverán a los colegios, se apagarán los caros alumbrados navideños y volveremos a comer huevo frito con patatas que dicho sea de paso se suele agradecer más que 20 kilos de marisco que, como dijo un amigo el día de su boda mientras le tiraban el arroz "de todo se harta uno". Lo único que ha cambiado ha sido la fecha. En lugar de pasar solamente de domingo a lunes hemos pasado de día 31 a día 1, de diciembre a enero, y de 2006 a 2007.

Hoy toca ya comenzar la dieta, dejar el tabaco, estudiar más, cambiar de curro, etc... y mañana volver a coger la cajetilla, picar entre horas, que nos pillen manía los profesores y fichar religiosamente. Y aquí no ha pasado nada.

Así que lo dicho...

... Feliz Año "Nuevo"

Salud y suerte