viernes, 12 de enero de 2007

Domingos Moteros

Hace ya algún tiempo esperaba (como esperamos casi todos) ansioso la llegada del fin de semana. Como siempre he trabajado los sábados (y en ocasiones los domingos) el fin de semana significaba cerrar el sábado a la hora de la cerveza, una siesta copiosa con sesión fílmica incluida y noche toledana. Resaca dominguera y café tranquilo viendo como los estudiantes se iban a estudiar a granada en el autocar de las 7 y nos ibamos quedando los precisos para volver a afrontar una nueva semana laboral.

Básicamente eso era un fin de semana. En muy raras ocasiones saliamos fuera. A comer, todo lo más, un par de pueblos más allá y eso es todo.

Pero algo pasó, algo se coló en mi vida y le dió una colleja al grito de: Gilipollas, qué carajo haces perdiendo el tiempo como un pringao¡¡¡¡¡ vete a ver mundo¡¡¡¡¡ Quien decía eso era mi pequeña y querida Suzuki GZ250 Marauder, y lo decía por boca de un grupo de amigos ya que las motos de momento no hablan, pero todo se andará.

Desde la segunda semana que tuve la moto ya me picó el gusanillo. Leía en foros que si este domingo había una rutilla por allí, que si el otro por allá. Buscando descubrí uno de los mayores alicientes, que son las crónicas. "Crónica de la ruta al pantano de san crispín: una vez todos reunidos, fuimos al pantano por tal carretera, llena de curvas más que divertidas, y paramos a tomar cerveza fresquita y comer en la venta manolica, que pone unos bocadillos de calamares que te cagas. Luego cada uno a casita y todo averiguado." Eso que a cualquier profano del tema le puede sonar a gilipollez profunda, si se acompaña de unas buenas fotos de rutas y monturas y más si se conoce a los integrantes de dicha crónica, es una de las cosas más agradables de leer para un motero.

Y entonces comenzó todo. Raro era el domingo que no me levantaba a las nueve o antes, me plantaba mi chaqueta, guantes, casco y botas (bueno, y pantalones, claro) y andando que es gerundio. Fue en junio cuando me compré la moto, y fué ese verano plagado de concentraciones unos de los más curiosos que he tenido. Granada, malaga, córdoba, jaén,...

Y todo esto viene a la escasez de salidas que llevo estos ultimos meses. Por voluntad propia, todo hay que decirlo, y por preferir a la compañía de mi preciosa marauder otro tipo de compañía bastan más agradable. Pero este domingo no perdono. Este domingo saldré rumbo a Baena para quedar con unos amigos de córdoba y volver sobre mis pasos para llegar a granada y meternos entre pecho y espalda una olla de san antón (eso los valientes, yo me quedo con el huevo frito con papas".

Y a la vuelta pasearé orgullo por el pueblo, para que todos piensen en lo tarado que hay que estar para coger la moto con estos frios. Esa gente es la misma que dice que hay que estar tarado para cogerla lloviendo y la que dice lo mismo cuando en pleno agosto entras al bar en busca de cerveza fresquita con los guantes, la chaqueta y las botas. Y precisamente esa gente hace que sea tan estupendo ser motero.

Y pasaré la siguiente semana colgado de internet planeando la siguiente ruta, la siguiente comida, la siguiente tarde con mis amigos moteros a los que veo como mucho una vez al mes, pero con los que me unen más cosas que con gente que a diario veo durante el cafe o la cerveza.

Así que V'ssss para todos los que nos encontremos por esas carreteras y precaución, que somos de lo más vulnerable que rueda por la vida. Y sobre todo cuidado con los guardarrailes, que no solo hay que tener cuidado de no caerse, sino que en caso de hacer hay que tener más cuidado con donde.

Salud y suerte