domingo, 30 de septiembre de 2007

Con todos ustedes... Los Culture Bar¡¡¡¡¡¡¡

Siiii¡¡¡¡¡¡¡ Por fin han sido escuchadas nuestras plegarias y los Culture Bar han montado su web en MySpace. IM-PRES-CIN-DI-BLE pasar por la peich de los Culture para disfrutar de este genial grupo rockeropunkarra de nuestras tierras.

Este peaaazo de grupo está compuesto por Juanan, un bajista que parece que tiene 15 dedos en cada mano. Sito que canta como los ángeles (encabronaos, pero ángeles). Tingui, una mezcla mejorada entre Satriani y Steve Vai. Y cómo no ese gran batería, Felix, que no solo toca la batería con 18 brazos sino que da un espectáculo en directo que ya quieran muchos.


El grupo se formó hace un año, y han sido varios los conciertos que han dado, llegando a tocar en lugares como la Industrial Copera o la Sala Tren de Granada. En breve su maqueta estará disponible tanto en P2P (ya me encargaré, jeje) como por el tradicional sistema de afloja la pasta gañán. Sinceramente merece la pena el pequeño desembolso, aunque si no lo queréis comprar si que es obligatorio verlos al menos una vez en la vida, casi tan importante como plantar un libro, escribir un hijo o parir un árbol.

NOTA: La coplilla "Sacala Bum" se escribió hace ya bastantes meses, pero no deja de ser interesante la parte en la que dicen "si pierdo el juicio me como seis alitas de pollo frito". ¿Se estarían adelantando al juicio contra alasbarricadas.org? En cualquier caso no meteremos el dedo en la yaga y esperemos que el Rey del Pollo Frito escuche a este grupúsculo con todo el futuro por delante y se acuerde de cuando era mozuelo y canturreaba por los pueblos.

A disfrutar del buen Rock se a ha dicho.

Salud y suerte

lunes, 3 de septiembre de 2007

Como decíamos ayer...

Todo vuelve a la normalidad. Apenas han hecho falta unas horas para olvidar completamente las últimas dos semanas.

Estoy sentado en la mesa de mi taller, con varios ordenadores esperando que me ponga serio con ellos, con otro par sobre la tabla cuadrada en proceso de adiestramiento y gente entrando y saliendo pidiendo cosas inverosímiles o bien con problemas más existenciales que puramente informáticos. Ha venido el transportista y le ha faltado un bulto, cuatro comerciales me han hecho perder casi una hora para nada y el teléfono tiene un ataque de histeria y no para de gritar. La gente que viene me regaña por haberlos tenido dos semanas sin poder jugar a los sims, por que no han podido imprimir en este tiempo aquel trabajo que era para septiembre y justo lo terminaron anoche por los pelos. Solo me falta tener un loro al hombro gritándome "¡La rutina de costumbre!".


Por si no se notaba, estoy hablando de la vuelta al curro. Los que no somos funcionarios no tenemos mucho problema con ello, por que apenas dos semanas no dan para olvidar todo un año dale que te pego. Pero de todas formas algo queda. Hoy he tenido que desayunar más rápido que estos días anteriores. Y por supuesto ducharme y vestirme antes de mediodía. La siesta me ha parecido verla esta mañana saliendo con sus maletas por lo hondo de la calle y dudo mucho que la peli de después de comer tenga tiempo de contarme toda su historia antes de volver de nuevo al curro.

También es verdad que tiene sus cosas buenas este regreso. Antes estaba casi toda la mañana dando vueltas de un lado a otro, haciendo mandados, con la moto, etc... ahora por ejemplo la rutina y el horario laboral me obligan a llegar religiosamente puntual a la cerveza del aperitivo. Ese recorte horario también disminuye el nivel de gasto, que no es lo mismo tomarse una birra a las 8 de la tarde cuando los colegas salen del curro a las 9 que salir todos juntos a la misma hora.

Pero hay más cosas en este mundo. Quitando la clientela que con mejores o peores maneras desfilan ante mi mostrador, el único sonido que escucho es el bufido de los ventiladores, esa música celestial en forma de bip que me indica que el trabajo está bien hecho, la machacona melodía de inicio de sesión de Windows (quiero un MAC¡¡¡¡¡¡) o bien la originalidad de los usuarios cambiando dicho aviso sonoro.

¿Por qué pongo esto un jueves llevando desde el lunes incorporado? Pues por que no he tenido tiempo en estos días. Lo malo de las vacaciones es que no se las toma todo el mundo a la vez y el ritmo rebajado del que he dispuesto estas semanas se contrarresta con el ritmo constante del resto del universo, y ahora es cuando tengo apenas una semana para concentrar tres. Esto no se si será síndrome post-vacacional, de lo que estoy seguro es de que no hay cuerpo que lo resista.

Pero al menos tengo el consuelo de que el resto del universo también está igual de puteado que yo, el correo lo tengo plagado de pogüerpoints picantes, chistes de informáticos, etc... los blogs se llenan de informaciones de lo más diverso y por fin han dejado de hablar en los informativos de si ha nacido un perro con dos cabezas y demás noticias veraniegas.

Así que aquí estamos, como si nada hubiera pasado, como si las vacaciones no fueran más que un mal sueño, como si acabara de apagar la colilla del cigarro que encendí antes de irme... como decíamos ayer.