miércoles, 19 de marzo de 2008

Un pequeño paso para el hombre...

... pero un gran paso para mi vejez.

Hoy ha sido el primer día en el que por medio del dolor de la rodilla he predicho que iba a llover. Normalmente los días que amanece lloviendo me duele un poco más, o cuando empieza a llover me duele, pero hoy no.

Hoy algo ha cambiado, hoy ese viejecito calvo que fuma ducados y está siempre de mala leche se ha movido y está un paso más cerca. Esta mañana me dolía la rodilla (cosa que no es de extrañar por otra parte) pero de un modo distinto. Entonces en un alarde de memoria psicofísica rememoré ese dolor como el "dolor de agua" y pensé: mira tu por donde, en la tele diciendo que no llovería por aquí, y pa mi que si.

Y efectivamente, una gotas de agua, pocas, pero haberlas haylas, me han acompañado esta tarde en el camino al trabajo. Parece ser que no es para echar cohetes, apenas se nota el corte de los coches aparcados junto a la acera, pero aunque no he predicho el diluvio, si que me he topado con una realidad tremenda en forma de inocente monodosis acuática.

En fin, "no semos naiden".

Salud y suerte

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