jueves, 19 de junio de 2008

Cojones como sandias

Entra un cliente (hombre mayor y algo cansino que no sabe uno si sentir pena o darte cuatro yoyas) por la puerta: "¿Te acuerdas el plotter ese que te estuve preguntando hace un par de años?" (Ya ves tu si me acuerdo, media hora al día durante dos semanas perdidas con este buen hombre) "Pues resulta que se me ha roto" (Ya, recuerdo que preguntabas y preguntabas y preguntabas por el, pero lo que no recuerdo es... QUE ME LO COMPRARAS A MI; perdón por el genio)

Pues resulta que este buen hombre compró el susodicho plotter en otro establecimiento del pueblo, cosa que me parece estupenda, para eso estamos en un país libre. Lo compró en otro sitio por que decía que el mío era más caro (le subí un poquito por las catorce horas de reloj en total que estuvo preguntándome por él) así que se fué a otra tienda, evidentemente con todo aprendido en cuanto a características y tal (que yo le había enseñado), y se lo compró financiado por el banco (sólo en intereses pagó bastante más de lo que yo le ofrecía, y encima se lo financiaba sin intereses).

Bueno, pues vale. El caso en sí no es muy extraño, y yo relamiéndome de que en el otro establecimiento no se hagan cargo de la reparación y acuda a mí finalmente. Ahí que afirma este buen hombre sin ruborizarse "pues mira que hasta me lo ha mirado (llamémosle x de la tienda y) que es el mejor del pueblo con diferencia y nada, que ni puta idea de lo que le pasa".

Ahí me dí cuenta del problema de este señor, que tiene dos cojones como dos sandías. ¿Tu crees que puedes estar haciéndome perder media hora al día por costumbre, haciéndo que me empape de cada modelo para aconsejarte sabiamente cual te conviene más, para que luego lo compres en otro sitio, que te me quejas a mí de que en el otro sitio pasan de tí (sabios), y encima diciendo que ya que el number one no te lo arregla me lo traes a mí?

Ahora viene lo que más me jode. Mañana horica de reloj hablando con HP sobre el plotter, un par de pruebas en su casa y si se arregla estupendo, le cobro lo que estime y andando, pero si no pierdo tiempo (más tiempo aún) y cuando le diga el presupuesto de HP (sin llamarlos me imagino que rondará los 1000 largos euros si hay que cambiar componentes) me dirá que vaya atraco.

Y aquí está uno, que sin haber ganado ni un sólo céntimo de repente soy un estafador, un inútil y un ladrón. Para rematar la faena no para de quejarse "que mira que los cuarentamil y pico duros se los pagué al tuntun, y encima nosecuantos intereses del banco". Pues habérmelos pagado a mí y así puedes irte luego a que te lo arregle otro, eso sí sería un buen negocio.

¿Qué sacamos en claro de todo esto? ¿Cuál es la moraleja?
Y yo que se, pero en cuanto den las nueve me voy a tomar una cerveza fresquita por que yo lo valgo y punto.

Salud y suerte

2 comentarios:

Drag dijo...

Siento que también tu lo tengas de abonado en tu tienda. Si te consuela, aquí también está día si día también acechando en la puerta a la hora de cerrar para contarnos su vida, pedir presupuestos,...
¡Santa Paciencia!

El_Rafa dijo...

Cachis, mira que no había puesto muchos datos para que nadie le reconociera... pero es que es inconfundible. Además siempre me recalca que cuando va a lo tuyo nadie le atienda salvo en jefe. ¿Quejarse? ¡Que de las gracias de que le hagan caso!