viernes, 25 de julio de 2008

¿Lenguas agonizantes o lastre etimológico?

Esta tarde, teniendo mi ratico de tiempo libre (entre formateos, virus y desfaratamientos varios) he entrado en menéame y he comentado una noticia en la que Aznar decía que el matrimonio entre gays no era menester. Hasta ahí todo bien, era de esperar que Josemari dijera algo del estilo, así que no poblemo.

Para documentarme (cosa que por otro lado no suelo hacer, sino que confío en mi prealzheimerística memoria de pez plancha vuelta y vuelta) me ha dado por mirar el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, y he encontrado la definición "oficial" de matrimonio. En ella se especifica que es la "unión entre un hombre y una mujer". Así que me ha dado por indagar y etimológicamente matrimonio simboliza digamos el "permiso" para que los hijos de una señora sean "legales". La historia viene de largo, así que no voy explayarme, el que quiera que googlee o mejor que ecogooglee, que está la cosita mu chunga.

Así que (sin que sirva de precedente) me he puesto a pensar. Que si miembros que si miembras, que si gilipollas que si gilipollos, que si patatín que si patatán. Y me parece cojonudo, el español o castellano o lo que sea que solemos hablar cuando estamos sobrios es una lengua viva, y por lo tanto mutable, adaptable y consecuente con el contexto donde se usa.

Otra cosa es dar prioridad a las idioteces sobres las cosas realmente importantes. ¿"Miembra" puede incluirse en el DRAE como femenino de "miembro"? Pues no te digo ni que si ni que no, pero sinceramente es una gilipollez. ¿A quién le importa? Mi señora es "Ingeniero químico" y eso pone en su diploma y en la cacho foto que tiene con los compis, pero no por eso es menos mujer ni se siente ultrajada, es el nombre de la titulación. De hecho ni siquiera la titulación es "Ingeniería química", sino directamente "ingeniero químico". Cosas de la vida.

Lo realmente serio es lo del matrimonio, por poner un ejemplo. Decía Juan Ramón Jiménez: "Intelijencia dame el nombre exacto de las cosas" (mantengo "intelijencia" con "j" por que al angelico le gustaba más así). Y ahí está el problema, cuando las cosas no tienen nombre exacto.

Y aquí empiezan las chuminás campestres de rigor (si había pocas ya). Evidentemente la unión de personas del mismo sexo no es un matrimonio, por que ya hemos leído que es entre un hombre y una mujer, por muy afeminado que sea el primero o muy machorra la segunda, ergo hay que inventarse una palabra nueva. Primer error, si tenemos una palabra que acaricia la definición que queremos... ¿por qué no adaptar esa definición? ¿No es eso más lógico que inventarme una palabra que me salga de los webs y meterla con calzador (léase "miembra")?

¿No sería más fácil poner: "Matrimonio: dícese de la unión entre dos criaturas (o criaturos) con el fin común de compartir la mísera existencia que les quede para, básicamente, pagar a medias la hipoteca"?

Vale, a lo mejor es muy burra la definición, pero arrieros somos....

A lo que voy, si somos consecuentes con lo que dice la Academia el arrejuntamiento entre parejas del mismo sexo no puede denominarse matrimonio. Lo que propongo es que en lugar de conformarse con crear una palabra al uso (pareja de echo, por ejemplo) sería más lógico modificar la definición y, sino eliminar el hecho de que tengan que ser dos personas de distinto género, al menos añadir la coletilla "o del mismo", por ejemplo. Que para eso sirven las lenguas vivas, para que vivan, se modifiquen, cambien, se retuerzan, duelan, escupan, pidan perdón, reflexionen, etc... lo que vienen haciendo los vivos. Lamentablemente las lenguas vivas hacen lo que hacemos la mayor parte de los vivos: pagar las gilipolleces de unos pocos, y eso para uno de a pié todavía, pero para una lengua no, que nos tiene que durar muchos años.

Claro, que si tenemos en cuenta que en el DRAE entró la palabra "deuvedé" poco antes de que saliera el BluRay, tendremos que esperar a que se puedan casar los hombres consigo mismos para que admitan el matrimonio homosexual, mínimo.

Estamos en un mundo cambiante (por suerte) y globalizado (eso a veces no es tanta suerte) y hay que adaptarse. Estaba pensando en que lo de meter "miembra" en el diccionario es cómo lo que hacía el genial Saza en "Amanece que no es Poco", "Aquí sale el sol por donde a mí me sale de los cojones¡¡¡¡" y a tiro limpio (o patadas simplemente) con el sol (diccionario).

De modo que aquí doy por terminada esta intervención en mi bitácora, bienvenido será cualquier añadido por parte de los lectores a modo de apéndice.

Salud y suerte.

2 comentarios:

Paco dijo...

Creo que hay un error en el post, puesto que el femenino de miembro ya existe y se usa mucho como expresión de asombro o como figura geométrica sólida limitada por un plano que corta a una superficie cónica cerrada, pero con ñ.

El_Rafa dijo...

¿Tu te crees que es normal que tarde cinco minutos en descifrar tu comentario?
Definitivamente el calor hace estragos en las neuronas