miércoles, 27 de agosto de 2008

Coleccióname

El cambio climático tiene consecuencias más o menos graves que todos percibimos. Las consecuencias más leves son por ejemplo el retraso en la entrada del verano, igualmente en el invierno, lluvias desmesuradas que preceden sequías sangrantes, etc... eso es casi lo más leve. Lo peor es que eventos que antaño sucedían a primeros de septiembre, mediados, o casi en octubre, ahora suceden a finales de agosto. Me refiero ni más ni menos que a..... los coleccionables¡¡¡¡¡

Fascículos por doquier, hágalo usted mismo, construya su propia muñeca hinchable, y un largo etcétera.

Creo que fue Juan Echanove el que dijo una de mis frases favoritas acerca de los fascículos: "Yo colecciono... números uno". Y es que es cierto, sin darte ni cuenta llega navidad o el día de los santos y te encuentras con el alerón del McLaren de Hamilton, una rueda de la moto de Pedrosa, la cola del caballo, la puerta de la granja, un reloj casi entero y a la madre que los parió a todos.

Todos se empiezan, además reconocido por los propios fasciculantes o fasciculeros o... las editoriales, vamos. Todos se empiezan. Sacan a la calle ochocientos mil millones del número uno de construya su propia muñeca hinchable (incluye pezón derecho), del segundo sólo mil millones, del tercero cincuenta ejemplares, y los siguientes previo registro y a domicilio. Así pasa como siempre, que tienes la muñeca entera pero le falta el ojo izquierdo. Así claro, da un mal rollo acercarse que pa qué.

Un engañabobos. Preciosa palabra, por otra parte. Engaña-bobos. ¿A los listos no se les puede engañar? Pues claro que si, pero hay que currárselo. A los bobos ni eso.

¿Quién no se ha planteado a final del verano cosas como "soy un inútil, no hago nada, en cuanto empiece el curso me pongo a ensayar con el bajo"? Vale, a lo mejor eso sólo yo, pero si cambiamos lo de tocar el bajo (instrumento musical de cuerda, malpensados) por meter el barco en la botella, o simplemente limpiar el cuarto del ordenador (jeje, ilusos, eso es una utopía) estamos en las mismas.

Así que ahí tiran de beta los gañanes de las editoriales. Es como el anuncio que hacen los de Yllana para una compañía de seguros. Una hostia bien dada duele, pero muchas flojitas apenas. Y como ninguno tenemos la conciencia tranquila no nos queda más remedio que decir "de este año no pasa, voy a ordenar los cajones del ordenador" (si, si, los cajones). Con la moral por los suelos, sabemos que hemos desperdiciado estos meses de verano vagueando, sabiendo además que el invierno es largo y duro y hay que sobrellevarlo de alguna manera, finalmente picamos y nos compramos el fascículos de los coj.... cajones.

¿Qué pasaría si por ejemplo aprovecháramos el verano para catalogar esa colección de cd's, que están los de Durán Durán junto en la "D" de Death Metal? ¿O si nos propusiéramos hacer algo de provecho y retomar el curso de italiano, que del "io sonno" no habíamos pasado? Pues ni más ni menos que las editoriales quebrarían.

No podrían vendernos por cachos por quinta vez lo que en su día intentaron vender entero, y año tras año (o años alternos) vuelven a sacarlo. Como el fórmula uno de Alonso, sacan todos los años el mismo y le cambian las pegatinas.

De manera que lo único que hacen es cogernos por nuestras debilidades al más puro estilo teletienda (Hasta ahora sólo había una forma de exprimir una naranja... con el ojo) y nosotros como buenos pardillos caemos en sus redes. En unos meses somos expertos en caballeros templarios, pero en cuanto nos preguntan quién fue el último templario nos callamos como puticas, aún nos quedan cuatro fascículos para llegar, y eso que el doce lo hemos pedido quince veces y aún no viene.

Empieza el curso, empieza el trabajo, empieza el invierno y empiezan los coleccionables: tres de estas cosas llegarán irremediablemente a su fin pero... ¿y la cuarta?

Salud y suerte... y nos vemos en la próxima entrega

2 comentarios:

julie dijo...

He aterrizado en tu blog por casualidad, ahora tendré que leerlo completo, me he enganchado...
El año pasado empecé "Crea y Decora tu Casa Rústica Mediterránea", tengo la alacena, 2 platos y un sillón, este año puedo hacerme con la cama, mesa y poco más, que después de todo en mi Apartamento Rústico no hay más espacio...

El_Rafa dijo...

Es que la crisis inmobiliaria llega ya hasta a las casas rústicas mediterráneas.

Encantado de que te guste el blog, vuelve cuando quieras¡¡¡¡