lunes, 29 de septiembre de 2008

El Sonido del Silencio

¡Qué hermoso es el silencio! Uno se escucha a sí mismo, el ronroneo del propio cerebro, el trabajo de sus propias tripas y hasta los pajarillos del campo si me apuras.

Pero mucho más hermoso es ese silencio cuando te pagan por el, no deja de ser curioso. Por estar callado un cuarto de hora ya se tiene que abonar, y así da gusto: no hay desgaste pero si beneficio.

Ya pasó este sábado, pero creí que eran cosas normales de un sábado:

Cliente: Buenas, tengo un problemilla con el equipo, bueno, los equipos. Resulta que uno me da más resolución que el otro, pero sin embargo el que tiene menos resolución lleva el monitor más grande así que he pensado que lo mejor sería instalarle una gráfica más potente. Aunque a lo mejor puedo cambiarlas y asunto solucionado, ¿o sería mejor cambiar los monitores? Si, eso voy a hacer, los cambio y listo, así me ahorro comprar la gráfica nueva. Pues nada, muchas gracias y hasta luego.
Yo: .... de nada.

Parezco Encarna de Noche, la gente viene, me cuentas sus problemas y se va, así de sencillo.

Esas cosas suelen ser comunes los sábados, la gente está más relajada y aprovecha para poner al día el ordenador, actualizar cuatro cosas o solucionar problemas pendientes. Lo que sucede siempre es que en vez de sentarse a pensar lo que hay que hacer vienen directamente, y aquí lo piensan, in situ. Evidentemente llegan solitos a sus propias conclusiones, cosa que podían haber hecho en el sofá tomando café, pero aquí mola más.

Y hoy, lunes, lo que suelo esperar es que la gente venga con prisas, después de haberse estropeado el ordenador el sábado por la tarde y tener que pasar tooooodo el domingo hablando con la familia, llegan desesperados.

Pero no, dos clientes han venido cada uno con su tema. Han entrado por la puerta hablando directamente (juraría que veían ya hablando por el camino) y lo han seguido haciendo mientras daban la vuelta a los expositores hasta que han llegado a mi, y diciendo gracias y adiós han salido por la puerta. Uno quería que fuera a su casa pero se pasará esta tarde mejor, el otro sigo sin tener ni puta idea de lo que quería. Eso si, me ha cogido las tijeras, ha quitado el precinto al paquete de catálogos que tenía y se ha llevado uno sin preguntar si podía o no. Con su pan se lo coma.un paisaje

Y así ha ido el lunes, clientes autosuficientes por un lado, y por el otro los que tras mirar detenidamente el escaparate entran preguntando "¿Tienes cintas limpiadoras de VHS?" "¿Consumibles de máquinas de escribir tenéis?" "¿Haces fotocopias?" "Aquí no es lo de las bicis, ¿no?"

Filgen santa, primer día de una laaaaarga semana. A ver si me apunto a clases de yoga o nudismo (digo... budismo) y sustituyo ese "...¡Y una polla como una olla!" que se me queda dentro por un poquito de paz interior.

... soy un junco... soy un junco...

Salud y suerte

martes, 23 de septiembre de 2008

Rutina, dulce Rutina

De vuelta a la rutina. Es más o menos como plantarse el mono de cuero o el traje de cordura en pleno agosto, jode muchísimo pero te hace sentir más seguro.

Y como decíamos ayer... justo al entrar a la tienda lo hizo tras de mi un cliente, el primero de la mañana, a las 9:25, con dos cojones. Luego cuatro o cinco más quejándose de... la vida, bastantes equipos en el taller y la gente preguntando que para cuando estarán, el transporte que no llega o llega incompleto, etc... el dulce día a día.

Y así los próximos 11 meses, casi un parto paquidérmico, que espero se vean aderezados con algo de gracia y vidilla, no todo serán miserias... espero.

En cualquier caso aquí estoy de nuevo, esperando que si bien no todo el mundo venga a alegrarme el día (bendita utopía), al menos me lo jodan con gracia, para ir rellenando el blog.

Por lo pronto estoy liado con los ejercicios de adivinación, todos me pregunta "¿Cómo va lo mío?" y yo me quedo con cara de decir "¿Y tu quien carajos eres, no ves que en dos semanas no he estado aquí?" Al menos a media mañana me ha llegado una muchacha, preguntando por el equipo más gordo que tenga, que para hacer muchas cosas, y encima lo ha comprado, eso si es empezar el día con energía y no jugando al baloncesto con un tigre que habla y va entripado todo el día.

Y luego viene lo más duro: cervecita a las dos para relajar los ánimos y hacer hambre, siesta después de comer y café con los colegas justo antes de volver a la tienda... el extraño encanto de la rutina.

Salud y suerte

jueves, 11 de septiembre de 2008

Y finalmente...

... el tintero se rompió.

Por suerte gran parte de su contenido queda aún en todos y cada uno de los tinteros que guardaron alguna porción para sí. Y no son pocos.

Unos ojos menos en los que reflejarse.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Hacia el individualismo... y más allá¡¡¡

El individualismo afecta a los seres humanos de la misma manera que la gravedad afecta a cualquier cuerpo del universo. Aunque en el caso humano esta fuerza tiende a dejar a todos los cuerpos a una distancia prudencial, como si de un satélite o un anillo se tratase.

Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha pretendido prescindir de sí mismo, al más puro estilo Juegos de Guerra: prescindir del hombre.

Los faraones egipcios, por ejemplo, si bien disfrutaban de lo lindo dándose baños de multitudes, construyeron (bueno, mandaron construir) las pirámides. Aún a día de hoy se piensa en su significado religioso, astronómico, mágico, etc... pero nada más lejos de la realidad. Durante años estudiaron la manera de tener menos vecinos, y llegaron a la conclusión de que un edificio piramidal evitaría los molestos vecinos de arriba. Y si de camino ponías las paredes para que reflejaran los equinoccios y solsticios a la mierda los vecinos de al lado.

Tal vez acabo de desvelar una de las verdades más ocultas de la historia, pero así es, qué le vamos a hacer.

El onanismo se inventó simplemente para prescindir del hombre (o mujer, si, mejor mujer) durante la sexualidad. Nuevamente no necesitamos a nadie para hacer nuestras cositas.

Incluso en la guerra, misiles de largo alcance para no tener que ver al enemigo. Ya no hace falta que cien mil tios con falda escocesa y la cara pintada de azul y blanco tenga que estar juntos en el campo de batalla, ahora te metes en un cuartucho y le das al botón, asunto solucionado.

Los juegos de ordenador son un claro ejemplo de individualismo unido a un falso colectivismo virtual. O bien juegas solo en casita, o bien con viente colegas pero por internet, que nisiquieras tienes que olerle los sobacos al de al lado.

Y así miles y miles de inventos, descubrimientos, actitudes, etc... que desde siempre ha buscado el hombre para estar aislado, sólo, para no tener que depender de nadie más que de si mismo.

Sólo quedaba algo inocente que no estaba corrompido por el individualismo, un único resquicio de humanidad que es el de los juegos de niños. Ahí justamente es al contrario, cuantos más niños haya, más divertido será el juego.

Pero para eso está la tecnología, esa gran alidada que nos da el poder de hacer sin ayuda de nadie lo que poco antes nos hubiera sido imposible realizar sin ella.

La imagen que voy a poner a continuación puede herir la sensibilidad de muchos, y no es para menos. Si yo fuera más sensible (o algo sensible) me la heriría. Es la victoria de la tecnología sobre la comunidad, es el vivo ejemplo de que ya no es necesario nadie, absolutamente nadie, para poder jugar a un juego de niños:

Hasta para un balancín tenemos sustituto, no es necesario un amigo para jugar. ¿En qué mundo vivimos, dios mío? ¡¡¿¿En qué mundo vivimos??!!

Salud y suerte

martes, 2 de septiembre de 2008

La Parábola del Coche

Ya que siempre suelo recurrir en mis metáforas al mundo de las cuatro ruedas, he pensado en realizar directamente una fábula que aglutine todos los argumentos.

Viene al caso del equipo que estoy reparando ahora mismo, así que lo traigo fresco, señora¡¡¡¡

Talleres Minganilla S.L. 18:00 hora zulú (o zolá, que no veas como pega el lorenzo)

Cliente: Buenas, te traigo el coche que tiene un problemilla con el cenicero.
Mecánico: De acuerdo, métalo en el taller y me liaré con el esta misma tarde.
C: ¿¿Tanto??? joooo, yo lo quiero ya¡¡¡¡

M: Desde cuando le falla?
C: Desde finales de Julio, pero como he estado en la playa y eso pues no le he echado cuentas.
M: Bueno, pues dígame el problema que tiene, lo pondré en el parte y se lo miraré en cuanto antes.
C: Que el cenicero no encaja bien.

M: De acuerdo, a ver que lo pruebe... Oh Dios mio¡¡¡¡¡¡ si el coche está siniestro total¡¡¡¡¡¡ No decía que era sólo el cenicero?
C: Si, que se salía, así que al intentar ponerlo en su sitio me di un jarmazo contra un árbol.
M: Pero esto ha deformado el bloque de motor y el chasis, la reparación será más compleja. Por cierto, el volante no le gira tampoco.
C: Ya, es que tengo un primo que sabe de mecánica lo más grande, fíjate si sabrá que tiene puestos unos altavoces de 40.000 vatios reales. Pues mi primo me fijó el volante con superglue por que como me pegué una hostia por culpa del cenicero que se salía se quedó todo un poco deformado.
M: Com usted comprenderá, ahora tengo que desarmar tooodo el coche para volver a montarlo en condiciones.

C: Vamos, hombre. Por un cenicero que no encaja me vas a desmontar el coche entero? Pues vaya mecanicucho que estás tu hecho.
M: Pues es lo que hay, por que además ahora que lo miro bien no tiene ruedas.
C: Si, pero eso no me importa, es que como te digo me tiré un mes sin coger el coche, así que nada, ya se las pondré.
M: Pero es que sin ruedas quizá no ande bien.
C: Por eso no te preocupes, que ya me las pone mi primo. El tío sabe tanto tanto que hasta tiene MP3 en el arradio, fíjate tu.

M: Un prenda, me supongo. Debería advertirle que sería muy peligroso conducir sin ruedas, sino es imposible, pero es que además no tiene puertas, y la del maletero está metida para adentro y no se puede abrir.
C: Ah, si? Yo es que no entiendo de coches, ya te digo que el que me lo mira es mi primo.
M: ¿No te habías dado cuenta de que no tenía puertas?
C: Que ya te digo que yo de coches ni papa, no todos vamos a ser tan listos como tu, no?

M: Vale, vale. En fín, déjeme el..... trasto y pásese mañana a por el.
C: Eso está hecho.

Talleres Minganilla S.L. 18:30

C: Buenas, es que iba al estanco y ya que he pasado por la puerta entro y pregunto. ¿Cómo va lo mío?
M: Joder, si nisiquiera me ha dado tiempo a buscar las llaves para arrancarlo. Que por cierto, he visto que tiene un puente hecho.
C: Si, es que lo puse así por si perdía las llaves. Bueno, que mañana me paso.

Talleres Minganilla S.L. 19:00

C: ¿Qué, ya? Jeje, no hombre, es broma, es que venía del estanco y...
M: Joer, qué gracioso es usted, caramba. En cuanto me deje vivir me pondré con su equipo, a ver si para mañana lo tengo terminado.

Talleres Minganilla S.L. 09:00 del día siguiente

Golpes en la persiana que está a media altura

C: ¿Está abierto? (eso mientras sube la persiana)
M: Hombre, pues ya si, menos mal que la has subido tu, por que así abro media hora antes y encima me ahorro subirla, que me duele la espalda.
C: Nada hombre, para eso estamos. ¿Cómo va lo mío?
M: Ahora mismo estoy liado con el, como anoche se fué de aquí a la hora de cerrar, y hoy aún no había abierto... es que me da una pereza trabajar de madrugada, sabes?
C: Bueeeno, pero ya no me lo dejes más, que me tienes desesperado, no se vivir sin mi coche.

Talleres Minganilla S.L. 14:05

Persiana en proceso de descenso, quedan quince centímetros para cerrar e irse a comer.

C: Eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeehhhh¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
M: no jodas, estaba ya cerrando.
C: Uf, por poco no pillo abierto el taller.
M: Ya, es que está cerrado. Vuelve esta tarde.
C: Imposible, si iba a venir a las 11, pero me he encontrado con un amiguete en el bar de al lado y fíajate las horas, he tenido que dejarme la cerveza media, así que no me hagas el feo.

El cliente retira su vehículo impoluto, reluciente, y funcionando a la perfección.

C: Pues muchas gracias.
M: Eh... si, denada. A qué nombre te saco la factura?
C: ¿Factura? No hombre, ¿no me digas que me vas a cobrar por ponerme bien el cenicero?
M: A ver, te he desmontado el coche entero. Lo he subido al banco para cuadrarlo por que estaba deformado completamente. He necesitado pedir unas piezas a Alemania para reparar el motor. Las cinco puertas, recién pintadas y todo, y eso que el color era jodío de encontrar. Luego lo he montado todo. Te he reparado de camino el aire acondicionado y te he sustituido el pino ambientador.
C: Pues guay, si yo te lo agradezco, de verdad. Pero lo único que le pasaba era que el cenicero se salía.
M: Mira, aquí tienes el parte detallado, son dosmil quinientos euros.

C: Joder, llevo desde Julio sin coche por tu culpa, encima me haces venir ocho veces y nunca lo tienes terminado, me jodes la cerveza del mediodía y encima ¿Me vás a cobrar más de lo que vale el coche? Desde luego, si lo se se lo doy a mi primo que me lo arrgle el. Ya comentaré por ahí lo apañao que es usted, hombre por dios.

"We want the world and we want it now"


¿A que nadie se imagina que esto pueda suceder? No, claro, por que estamos hablando de coches. Si hacen un ruidito puede ser de un alambre o de medio motor, pero nos sabemos ignorantes en el tema y por eso lo que diga el mecánico va a misa.

Pues cada día, oyes, cada día. Un día aparecen una ventanitas de publicidad porno, al siguiente va todo más lento, luego empieza a reiniciarse, luego a no arrancar, no navega, no carga ningún programa e incluso han desaparecido unos documentos importantísimos. Conclusión: hay que quitar esas ventanitas de tetas.

En ocasiones, y esta es una de ellas, no es conveniente esperar hasta el último momento. Si notas cosas raras haz que te lo miren cuanto antes.

En breve contaré la historia de uno al que tuvieron que amputarle una pierna y todo empezó por una rozadura del zapato...

Salud y suerte