viernes, 31 de octubre de 2008

O te Aclimatas... o te Aclimueres (Noche de Jazz)

Diosss, que pedazo de frase, ¡¡¡genial!!!, le leí el otro día en el Foro de Alcalá y no he visto una conceptualización más grande del sentir popular.

Y es que es así, lamentablemente. Vivimos en una zona extraña donde el que muere de causas naturales es el "raro" ya que lo habitual es finiquitarse uno mismo. El día que uno se pueda parir a sí mismo, los primeros seremos los alcalaínos, con diferencia. Será el aire, la presión atmosférica, no lo se. Yo lo achaco a que estamos en un lugar que es demasiado grande para ser chico y demasiado chico para ser grande. El que haya estudiado una carrera y se quede a trabajar aquí siente que ha perdido el tiempo, que no es nadie. Aunque no tengamos cine regular, si que tenemos "otros entretenimientos" más típicos de ciudad. Y así pasa lo que pasa.

Bueno, a lo que voy. Que llega el invierno, como dije ayer, y hay dos opciones: hibernar cual pueril osezno, o adaptarse a la temperatura y en lugar de echarle cuatro hielos al gintonic echarle sólo dos. Y esa es la esencia del título: o te aclimatas... o te aclimueres.

¿Y lo de noche de jazz? Os preguntareis los cuatro gatos que leeis esta sarta de gilipolleces.

Si hay alguien que está aclimatado al frío esos son los ingleses y guiris en general. Vas tu paseando con el pañuelo palestido hasta las cejas, con siete calcetines y el pijama debajo de los vaqueros y te los cruzas en manga corta, sandalias y los obligados calcetines blancos. Llega el frío y empiezan a sentirse como en casa. Quizán también salgan un poco menos, con lo que suelen reunirse en alguna casa de las "comunidades" que habitan.

Una interesante pareja de guiris (no en tono despectivo, sino descriptivo) estaban aburridos y hartos de no tocar jazz. Profesionalmente lo han estado haciendo durante décadas (muchas a juzgar por la piel colgante) y ahora pues tienen mono. Así que ni cortos ni perezosos se pusieron en contacto con unos y otros y terminaron tocando anoche en el Pub Casablanca.

Evidentemente ahí estábamos los parroquianos habituales, que algunos parecemos de obra, junto con los colegas de los músicos. Unas cien personas escuchando jazz embelesados de las cuales veinte eramos horiundos y el resto foráneos, veinte rondando la treintena de edad y el resto rondándola por segunda vez, aunque con la misma habilidad para hablar el lenguaje universal: la cerveza. Y es que el jazz suena mucho mejor con mucho humo y mucha birra.

Una noche más que agradable, enriquecedora, multicultural, cosmopólita, etc... genial, en resumen.

Se de varios que le hubiera encantado ir, pero estaba el día muy feo para salir a la calle y se lo perdieron, no puedo más que decirles que aquí en Alcalá en invierno o te aclimatas o te aclimueres.

Que frase más chula, leñe.

1 comentario:

Akematon dijo...

Si quieres y tienes tiempo pasate por mi blog y exale un vistazo y si te gusta puedes votarme en la categoria de mejor blog personal, gracias de antemano

http://akematon.blogspot.com

SALUDOS