lunes, 6 de octubre de 2008

Ya no sirvo ni para cliente

Y es que los cambios no siempre son buenos, de hecho pocas veces son para bien. El ser humano (y humana) es un animal de costumbres, y la variación de esas costumbres es algo caótico por norma.

Todo esto viene a santo de que últimamente y por motivos laborales he ido a un par de estancos que no son el habitual. En el habitual entro por la puerta, saludo, pongo el dinero en el mostrador y junto a él aparece por arte de magia un paquete de ducados. Cojo la vuelta si procede y adiós muy buenas, así da gusto.

Pretendo siempre ser un buen cliente, entro, saludo, compro y me voy. Todo lo más alguna consulta periódica, algún comentario sobre lo que sea y ya está; no quiero entrar por la puerta diciendo "¡Tienes ya los ducados de los cojones o me voy a tener que esperar a por la tarde!" como pasa en otros sitios que me son más... cercanos.

Así que ya que venía de hacer un mandado me dio por ir a otro estanco. Salgo de casa medio adormilado, eran las nueve en punto, y aún con cuatro legañas pululando por ahí entro al estanco.

Yo: Buenas, ¿Me das un Ducados?
Estanquera: .............

Ni puto caso, estaba colocando unas revistas y nisiquiera me mira. Viene la otra dependienta.

Yo: Buenas, ¿Me das un Ducados?
Dependienta: ¿Ha llegado ya mi cámara?
Yo: ¿Perdón?
D: Si, una que venía con los cupones del periódico
(me cago en las promociones de los periódicos, dan bastante más trabajo que beneficios y al final tengo yo que pelearme con todo quisqui por que el fabricante de las camaruchas tarda un par de meses más de lo acordado en servirlas)
Yo: Pues..... creo que si. ¿Me das un Ducados?
D: Es que ya está bien, desde antes del verano que tenías que habérmela dado...
Yo: Bueno, mias no son, son del periódico y del fabricante, yo tengo bastantes a la venta, por si te interesa. A todo esto... ¿Me das un Ducados?
D: Es que tiene narices el asunto.
Yo: Vale, ya... ¿Me das un Ducados?
D: Pues si tienes ahí me las guardas, ¿Vale?
Yo: Si me das un put..... paquete de Ducados te la guardo.
D: Eso está hecho (me lo dá, por fin) esta tarde me paso.
Yo: Pos vale.

Madre mía, ¿Se imaginan si viene el de los muebles a comprar un antivirus? "Te doy el antivirus cuando me montes el salón, si no nada". Manda webs.

Esta mañana salgo de casa, voy a hacer unos papeles al consistorio y a la vuelta compro tabaco en otro estanco que no es el habitual.

Yo: Buenas, ¿Me das un Ducados?
D: ¿Tienes ya el equipo de mi nene arreglado? Es que le hace mucha falta.
Yo: Y yo que se, me he levantado hace una hora, me he duchado y aún no he tomado ni un miserable café, dame el tabaco y luego si quieres te pasas por la tienda y te digo cómo va la cosa.
D: Bueno hombre... no es parar ponerse así. Es que te lo llevé hace ya dos días, y ahora que te he visto pues me he acordado.
Yo: ¿Hace dós días..... el Sábado?
D: Si, a última hora que me pude escapar.
Yo: Manda coj... ¿Tu vendes tabaco los domingos? Pues yo tampoco trabajo. Llamame mejor esta tarde a ver qué puedo hacer.

Y es que es como una maldición que me persigue donde quiera que vaya. La humanidad ha decidido que en lugar de saludarme con un "Hola, buenos días" hay que hacerlo con un "¿Cómo va lo mío?". Y eso sin haber llegado a la tienda y con el chip de hombre libre aún cargado en el cerebro sienta nada más que regular.

Así que compañeros, camaradas, colegas, tenderos como yo, no nos pisemos la manguera entre bomberos, igual que vosotros estais hartos de una u otra cosa yo también, igual que vosotros deseais llegar a casa a descansar yo también, igual que vosotros necesitais desconectar yo también.

Y es que encima la culpa es mía por cambiar de estanco.

No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir. No lo volveré a repetir.

Salud y suerte

2 comentarios:

Mariquilla Sinembargo dijo...

Amén, una vez más. ¿Para cuando Solopuedequedar2, La película?

Genial

Paco dijo...

Jajajajajajaja.... Al final va a ser bueno eso de quitarse de fumar