sábado, 15 de noviembre de 2008

La Lógica... o su ausencia

En ocasiones me dan ganas de llamar a un psicólogo para que hable con los ordenadores. "A ver cuéntame, ¿Tuviste problemas con tus padres cuando eras sólo una PDA? Tal vez estés proyectando esa carencia de voltaje en tu vida de PC adulto".

Y es que hay veces en las que siguiendo la lógica llegamos a la conclusión de que el problema está en la mesa del ordenador, ya que el resto funciona a las mil maravillas... hasta que deja de hacerlo. Fallos aleatorios, errores en circunstancias de los más intrincado, etc...

Y es que trabajan tres tipos de lógica en un ordenador.

Por un lado la lógica de la electrónica. Los chorrocientosmil caminos de silicio que van como locos de un lado a otro, y de vez en cuando tropiezan. Con quitar la piedra del camino se soluciona el problema, ya no caen más.

La lógica del software. Eso es más jodido, sobre todo si se usa Windows (r). Ayer funcionaba todo y hoy no me va el audio, por ejemplo. Y media hora como un gilipollas dándole vueltas al tema. Instalando, reinstalando, desinstalando, maldiciendo, etc... hasta que resulta que era un virus o una actualización de windows, o.... vaya usted a saber.

Y finalmente la lógica del usuario, que lamentablemente entra en sincronía con la del software y se crea una super-lógica que ningún circuito impreso es capaz de descrifrar.

Dá igual la versión que tengas del sistema operativo, el mejor programa que puedes instalar es el que tienes a mano, no importa que sea de hace cinco años, tiene que correr en windows vista por webs.

Y pasa lo que pasa. Los sistemas operativos cambian su lógica conforme crecen, se hacen más grandes y más listos y deben dejar atrás ciertas costumbres malas. De la misma manera que nos quitamos los pañales y nos dejamos de mear en la cama a los dieci... cuatro años como mucho para poder seguir creciendo, o como cuando olvidamos el aniversario por haber hecho hueco en la memoria para el regalo (toma escusa).

Las dos primeras lógicas avanza. El hardware del ordenador es cada vez más rápido, más barato, más potente... el software más lento, más caro, más potente... pero el usuario sigue siendo el mismo. Se comporta igual ante un ordenador de última generación que ante una Olivetti Lettera.

Así no se explican cómo ha podido fallar algo, cuando lo han hecho todo paso a paso correctamente. Claro que lo he hecho bien, dicen, si llevo usando este programa desde el '92 y nunca me ha dado problemas. Debe de ser el ordenador nuevo que me has vendido.

Entonces llega el triste momento del diagnóstico a ojo. "Seguro que va a ser que de la fuente de alimentación, por que sólo me pasa al conectar la webcam y eso es que no tiene fuerza suficiente". "Yo creo que es de la impresora, cuando le cambié el cartucho comenzó a reiniciarse el equipo".

Y es que desde el amanecer de los tiempos el ser humano se empeña en darle explicación a todo. Han sido los dioses, que nos han traido la lluvia. Ha sido un gnomo que se me ha metido en el ordenador. El mismo perro con distinto collar.

Y tras estas divagaciones y desatinos de un trabajoso sábado, voy a remojar la poca lógica que me queda en cerveza, que si bien no mejorará seguro que así estás más rica.

Salud y suerte.

No hay comentarios: