jueves, 13 de noviembre de 2008

A Veces Merece la Pena

Mi trabajo por lo general da pena. Todo el mundo llega enfadado por que se le rompen los cacharros, casi siempre me culpan a mi, si tardo más de medio minuto en repararlos ya les estoy puteando, si no hacen una copia de seguridad en doce años y pierden cuatro fotos me amenazan de muerte, etc...

Pero de vez en cuando pasan cosas y uno piensa "tal vez no esté tan mal, mil malos por uno bueno, pero merece la pena".

Y es el caso de un cliente habitual, o más bien "habianual". Trabaja medio año fuera y sobre este tiempo vuelve al pueblo para la aceituna, arregla papeles, hace todo lo que tenga que hacer y cuando llega la primavera vuelve a marcharse hasta el año siguiente.

El caso es que cada vez que viene me llama. Me acerco a su casa, le actualizo el equipo (parado más de medio año) le pongo el antivirus... en fin, lo echo a andar. Luego un ratico de cháchara sobre música y demás y a casita. Al menos durante los últimos cuatro o cinco años.

EL otro día me pareció verlo por la calle: "mañana fijo que me toca ir a su casa después de cerrar" pensé, pero no. "¿Me habrá puesto los cuernos? ¿Ya no me quiere?"

Nada más lejos de la realidad. De vuelta del estanco me lo cruzo:

Cliente: Hombre Rafa, ahora iba a verte.
Yo: Pues cuando quieras quedamos y le echo un vistazo al equipo.
C: No, si precisamente por eso iba a verte. Está estupendo, por eso no he venido antes. Se ve que el año pasado le pegaste un repaso bueno y este no va a hacer falta hacerle nada. Así que me iba a pasar a comentártelo.
Yo: Pues entonces ya está.
C: Eso, que muchas gracias por todo, pero que si quieres te traes un día el bajo y echamos un rato de musiqueo allí tranquilos.
Yo:Eso está hecho, ya quedaremos.

Y eso fue todo. Me busca para decirme que todo va bien y me da las gracias cuando no le he hecho nada. Así da gusto.

Si todo marcha como tiene que ir, en breve llegará otro cliente que también vive fuera. Suele venir en navidad y verano, y no será la primera vez que tras llevar casi una hora en la tienda simplemente charlando se va corriendo por que aún no a ido a ver a su familia.

Y es que con gente así esto da gusto. Lástima que sea uno entre un millón, pero por lo menos es uno, que no es poco.

Salud y suerte.

2 comentarios:

Mariquilla Sinembargo dijo...

Retiro lo comentado en anteriores post: cuando no estás enfadado TAMBIÉN escribes de p.m

Jolín, mas emocionao, capul ;-)

El_Rafa dijo...

Nada, nada, tu que me lees con buenos ojos.