lunes, 22 de diciembre de 2008

Sinceridad ante todo

Entra un señor a la tienda preguntando por tarjetas WiFi:


Cliente: ¿Traen su programa?

Yo: Evidentemente, incluye un cd con los controladores y la aplicación de gestión, .

C: No, si no me refiero al programa para buscar redes, sino el de quitarles la contraseña

Yo: Hombre, comprenda que eso no se puede/debe hacer

C: Si es que pillo muchas desde mi casa, con entrar en una me basta.

Yo: De cualquier modo sigue siendo ilegal (Cuando digo estas cosas me descojono por dentro)

C: Si, si, chuminás. ¿Tienes tu un programa para eso o voy a tener que comprarme la tarjeta en otra tienda?

Yo: A ver, ninguna tarjeta trae el programa que usted quiere usar, tendrá que buscarlo.

C: Bueno, como ya la he pagado me la quedaré e iré a otra tienda a por el programa. Eso si, si no consigo conectar te la traigo.

Yo:Si falla estaré encantado de cambiársela.

C: Cambiar pollas. Si no conecto con nadie me devuelves las pelas.

Yo:Comprenda que si usted no es capaz bien por tiempo o bien por conocimientos de saltarse las protecciones de la red de otro no es problema de la tarjeta.

C: Pues que sepas, listo, que será mi hijo quien lo haga. En Granada se conecta a la de la Facultad sin problemas

Y dicho esto salió por la puerta diciendo por lo bajini cual cura rezando "será tontopollas".

Gente pa tó.

Salud y suerte

3 comentarios:

Francisco J dijo...

Mi hijo dice, me han dicho, he leído en un foro... El cliente siempre tendrá la razón y si es contra un informático más aun.

Esa tarjeta la devolverá seguro poniendo cualquier escusa.

El_Rafa dijo...

Ciertamente. Lo que me ha extrañado es que no haya sido su primo el de Barcelona que ha venido en vacaciones, esos son los peores... con diferencia

Ángel Raúl dijo...

Peor es que te kieran devolver un pack de cuatro yogures, del cual 2 están ya vacios, por que a su marido no le gustan los trocitos en los yogures.


manda huevos.