domingo, 1 de marzo de 2009

Domingo lluvioso

Tanto ayer como hoy ha amanecido lloviendo.

Fin de semana, festivo en Andalucía, tiempo para irse al campo, salir con la moto, comer fuera con los colegas... Pero nada, como el triste preludio que ha sido, este fin de semana ha mojado las esperanzas de tantísima gente. Tal vez para hacernos quedar en casa a reflexionar, tal vez para que saquemos los tinteros al balcón y que estos se llenen de agua y tiempo, ya que no podrán seguir haciéndolo de experiencias y vida.

Un fin de semana de obligada reflexión. ¿Merece la pena lo que hago, lo que estoy haciendo, lo que voy a hacer? Tal vez por eso está lloviendo, para que dejemos de perder el tiempo en gilipolleces varias y pensemos sólo en lo que realmente importa.

Triste es siempre la tarde del domingo. Los que estudian y trabajan fuera la aprovechan para volver a sus quehaceres; los que decimos "hasta la semana que viene" y nos quedamos, practicamos el silencio más atroz o la suprema tontería para evadirnos por tripas. Pero a veces es inevitable. Todo se alinea para obligarnos a la reflexión.

Poco se puede hacer, no dominamos el clima ni los vaivenes de la vida, sólo podemos cagarnos en todo lo que se menea, maldecir mil y una vez, gritar a manos llenas y volver los ojos al calendario.

Mañana es lunes, vuelta a la rutina. Pero será otra rutina, bien distinta, aunque rutina. Vuelta a nuestras miserables quejas, a nuestros nimios achaques, aunque con otros ojos. Al igual que "Los Inmortales" del título del blog, hemos de repartirnos la fuerza del que ha caído.

Y lo más importante, aprovechar estas horas, días, años que nos quedan un no perderlos un domingo por la mañana escribiendo en el blog, sino mandar a tomar por culo al agua, salir a empaparse con la lluvia y disfrutar de los que se van a sus trabajos y volverán tras quince días, de los que se vuelven a estudiar y volverán la semana que viene y de los que cuanto más tarde mejor se irán y punto.

Unas nubes de mierda no van a joderme el día. Si quiere llover, que llueva, que no me van a enclaustrar aquí de por vida. Y si el agua es poca, ya lloraré yo, que se va a enterar la puta nube de lo que es agua.

4 comentarios:

Mariquilla Sinembargo dijo...

:_) Gracias

Rocío dijo...

Como siempre, brillante. Yo no expresaría mejor lo que ahora siento...

El_Rafa dijo...

Son sólo desvaríos de una mañana de domingo, no tiene más importancia.

Ángel Raúl dijo...

martes nublado, domingo lluvioso


Pero bueno.. ¿tu qué eres informático o imitador de Paco Montesdeoca?