miércoles, 4 de marzo de 2009

Si, ya, pero yo pensaba...

Hace un tiempo leí donde sea que de todas las devoluciones de aparatos electrónicos que se producen en el sector, un alto porcentaje se debía a que el cliente no sabe exactamente cómo funciona el cacharro y otro porcentaje grande a que no atiende a sus (casi siempre perifantásticas) expectativas.

Y para mi que se han quedado cortos.

También habría que añadir qué porcentaje de estas devoluciones se producen en comercios tradicionales y cual en grandes superficies, por que ahí reside gran parte del problema.

En un comercio tradicional (como el mío sin ir más lejos) intento averiguar qué es lo que necesita mi cliente, intento buscarle lo que mejor se adapte a él y a su bolsillo. En un "mierdamá" por ejemplo entras, lo coges y te vas.

Envidia me dan a veces. Normalmente le pregunto a la victima el cliente para qué quiere el ordenador. Y de la experiencia surge la adaptación a la realidad, que dista mucho de lo que él dice a lo que realmente está pensando.

-"No, si lo quiero sólo para el trabajo: documentos, hojas de cálculo y un poquito de internet"
Eso significa "básicamente para el emule, el feisbuc y poco más"

-"Quiero un equipo básico, sobre todo para iniciarme que no se mucho".
Eso es "básicamente para el emule, el feisbuc y poco más, además tengo un cuñao-primo-vecino-hijo del frutero que sabe de esto una jartá y me ayuda"

-"Este va a ser para el taller, así que con que tenga un programa de facturación me sobra"
O lo que es lo mismo "básicamente para el emule, el feisbuc y una plantilla de excell para hacer facturas de cuando en vez"

O el más temible:
-"Es para el chaval, pero como sólo tiene 14 años con uno sencillo se apaña"
Que viene siendo "dame algo que me dure hasta que se vaya a la universidad o te castro aquí mismo".
...

Y así hasta el infinito y más allá.

¿Qué pasa con esto? Pues pasar nada, pero claro, luego vienen las quejas:

-"Macho, vaya mierda de ordenador que no tiene cojones de tirar con el WoW"
Pues claro, cabezica almendra, me dijiste que era "sólo y exclusivamente" para sacar facturas, si me hubieras comentado lo de los juegos te habría metido una gráfica más potente.

-"Macho, vaya mierda de ordenador que tarda en arrancar dos años bisiestos"
Pues es raro, raro, raro, si sólo tenía el openoffice... anda no, si resulta que tu cuñao-primo-vecino-hijo del frutero te ha metido el office 7000 piratísimo, te ha cambiado tu windows xp home legal por un profesional piratilla, te ha metido el emule, el ares, catorce antivirus caducados, mil quinientos disiséis virus malos malísimos, ...

Y así hasta el infinito y más allá.

Vosotros diréis: ¿Por qué no le preguntas si va a meter juegos, emules y demás directamente? Pues por que lo negarán tajantemente. Es como cuando vás al médico "¿Usted fuma?" No, sólo en las bodas "¿Bebe?" vá, alguna copita en nochevieja "¿Hace deporte?" Constantemente.

Así que no sólo hay que soportar que nada más entrar por la puerta digan eso de "Quiero un equipo bueno, bonito y barato", sino que hay que interrogar a la gente y someterlos a un 7º grado, intentar adivinar por el brillo de sus ojos para qué van a usar el ordenador, ofrecerle lo que mejor encaje con lo que busca y encima de todo soportar sus quejas contínuas por que "el ferrari F40 que me vendiste es una mierda, no tiene gancho para el remolque y encima se me queda atastacado en el barrizal cuando voy al campo con él".

¿Cómo sería el mundo si todos fuésemos completamente sinceros a la hora de ir a comrpar algo?

-Buenas don farmacéutico, vengo a por una caja de condones. Démelos de los pequeños que los normales se me quedan holgueros. Si tiene en caja de tres mejor, así echo el mes.

-Buenas señor del concesionario, déme un coche molón que haga ruido a reventar y con mil altavoces. Eso sí, imprescindible un buen freno de mano, que es para hacer trompos en las rotondas.

-Buenas don informático, querría un disco duro grande grande, o mejor dos, uno sólo para el porno y el otro para porno y programas piratillas.

-Buenas doctor, si me parto el fémur por siete lados por que el domingo para chulear delante de los colegas salté desde un tren en marcha ¿se considera accidente laboral? Uno de mis colegas trabaja en la oficina de enfrente.

Así que primero hay que tener claro qué es lo que quiere uno, segundo explicarse lo suficientemente bien y tercero no quejarde de vicio, que da mala leche.

Salud y suerte

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