jueves, 21 de mayo de 2009

Que vaya sano a la silla eléctrica

En un capítulo de House, el cabrón manipulador estaba curando a un condenado a muerte. Irónico, por que tenía que ir sanito a la silla eléctrica. ¿Se imaginan matar a un moribundo? Sería deleznable. Matar a un sanote tiene mucho más glamour.

Más o menos como House estaba yo esta semana. Un equipo que no era capaz ni de arrastrarse por el suelo. Finalmente conseguí entrar en el sistema, le hice unas cosas por aquí, otras por allá... y casi casi arrancaba. Luego cambié el casicasi por un casi siempre hasta que finalmente conseguí que todo fuera como era de esperar.

Árdua tarea. No es que mi trabajo sea muy cansino, tampoco estoy vareando olivos ni levantando tabiques, pero... para que os hagáis una idea ¿Habéis hecho alguna vez un Sudoku? Pues eso ocho u diez horas al día.

Evidentemente cuando tras tanto trabajo uno ve que el equipo va a las mil maravillas le entra un nosequedequeseyo que hasta se siente orgulloso y todo. Lástima que el resto de la humanidad no lo vea como un logro.

El caso es que el cliente viene a recoger su ordenador y le relato la lucha encarnizada que hemos tenido, hombre contra máquina. Una vez terminada la explicación me salta el cabezicalmendra:

Cliente: ¿Entonces se puede recuperar todo?
Yo: No hace falta. He podido salvarte el sistema, así que lo tienes todo funcionando a las mil maravillas.
Cliente: Bueno, eso me da igual. Lo que quiero ahora es que hagas una copia de mis foticos y lo formatées, que de todos modos iba un poquito lento.

Una fuerza sobrehumana hizo que no saltara por el mostrador y le insertara vía rectal el ordenador con su ratón y todo. ¿Se puede ser más mamón? ¿Por qué no me dijo nada? Ahora resulta que de todo lo imprescindible que cuando lo trajo había en el equipo, sólo son cuatro fotos lo que necesita. Manda webs.

Así que lo volví a meter en el taller. "¿No me lo puedo llevar ya? Joder, que llevas cuatro días con él". Así me gusta, tu metiendo el dedico en la yaga.

Al día siguiente vino a recogerlo y se encendió al ver la factura: "¿Todo esto sólo por formateármelo?".

Entonces pensé en la penitenciaría donde iban a ejecutar al tío que curó House. "¿Todo esto nos ha costado curar al preso? Si lo se te digo directamente que lo mates tu".

Pues haberlo dicho antes, mendrugopán.

En fin, voy a dejarlo aquí antes de que pueda arrepentirme de algo.

Salud y suerte

No hay comentarios: