miércoles, 12 de agosto de 2009

Estrés Pre-Vacacional


Por si alguien no lo sabe aún me caso este sábado. Si, dentro de tres días.

¿Por qué no te has cogida las vacaciones para organizar las cosas un poco? Me preguntan los colegas. Y yo respondo "pos eso digo yo, que estoy estresaico del todo".

El caso es que el ser humano (o yo, en su defecto) tiende de manera natural a regirse por el teorema del yunque.

Tampoco es que me esté matando, todo hay que decirlo, pero tengo que sacar tiempo de los pocos sitios que quedan.

Un ratico de mudanza por las noches, un ratico de salir antes para ver a la concejala (que si sigue los sabios consejos de elRove estará leyendo esto), otro rato entre antivirus y cambio de placa base para llamar al de la música, un huequecillo antes del café para el de la decoración...

A todo esto hay que sumarle el hecho de que varios clientes piensan que me voy a la guerra y no volveré hasta que Gibraltar vuelva a ser español. Así que aprovecho para montar un servidor central y conectar tres o cuatro sucursales de una tienda, cambiar el router y reconfigurar una red de 15 equipos entre PC's, Mac's, servidores NAS y una impresora fea de grande. Amén de los que llegan a eso de las ocho de la tarde soltando un tan temido "¿Por qué no me lo miras en una chispa antes de que te vayas de vacaciones?".

Pues eso produce un poquito de estrés. No mucho, que uno es de naturaleza tranquila.

Es mañana, sin ir más lejos, se me han caido dos pelos, cosa preocupante teniendo en cuenta que me quedaban veinticinco.

Pero la pregunta era ¿Por qué no te has cogido antes las vacaciones?

Pues por dos motivos fundamentales:

1º: No me puedo permitir más de un par de semanas de vacaciones. Es lo que tiene trabajar para el peor jefe del mundo: uno mismo.

2º: Prefiero disfrutar de unos días de vida conyugal antes de que empiece el curso.

Así que este viernes será mi primer día de vacaciones que aprovechará para los últimos flecos que queden pendientes y dejar la maleta preparada para salir pitando. El sábado es el bodorrio en cuestión. El domingo tras la resaca (que a ciertas edades dura más de lo apetecible) un ratico de descanso y por la noche comienza el viaje.

Y a partir de ahí si que comienzan realmente las vacaciones. Como tiene que ser, en atomarporculo sin ordenadores ni preguntas ni tuquesabesmírameesto ni siestolohacesenunratico ni nada de nada. Sólo paz, tranquilidad y una más que excelente compañía.

La teoría del yunque aplicada a las vacaciones: si revientas antes de irte lo disfrutarás más. Eso espero.

Ahora rematemos faenas que se tiene que quedar todo atado y bien atado antes de cerrar mañana.

Seguramente no actualice el blog en unas semanas, es lo que tiene, así que si me inspiro esta tarde dejaré algo más y si no... pues descansáis un ratico de mí, que todo es preciso.

Salud y suerte.

martes, 11 de agosto de 2009

Ampliación de Garantía para Periféricos Orgánicos

Existir no existe, pero... ¿Y si existiera?

Y no lo digo por, que traigo tara de fábrica, sino por otros individuos necesitados de una reparación urgente.

Hace varios meses vendí un equipo baratuno low-cost (así mola más) que venía con Ubuntu Linux de fábrica.

Mucho me extrañó que el cliente no dijera nada. Lo quería básicamente para algunas fotos, internet y poco más, así que lo más seguro es que nisiquiera notara la diferencia con Windows. O si, al ver que sin antivirus el equipo no echaba a arder a la media hora.

El caso es que hace un mes la clienta me lo trajo para que le cambiara la contraseña. Alguien de la casa (habiendo niños para echarle las culpas...) la había cambiado y no recordaba por cual.

Es curioso lo caprichoso del conocimiento humano. Cambiar contraseñas en linux sabemos pero ya recordarlas... eso son bites de otro costal.

Me trajo el equipo y le puse una facilita.

Hace un par se semanas me lo volvió a traer con el mismo fallo: "mi hermano pequeño ha tocado donde sea y ya no me vale la contraseña". Con dos webs, nuevamente se la cambio y le pongo la que me dice, paso se pensar que las mías con muy complicadas.

Ayer vuelve a entrar en la tienda notablemente enfadada.

Clienta: Macho, a ver si me arreglas esto de una vez que no puedo hacer nada con el ordenador.
Yo: ¿Qué le pasa?
Clienta: Que mi hermano pequeño ha vuelto a meterse donde sea y ya no puedo entrar. ¿No hay forma de cambiar eso?
Yo: ¿A tu hermano?
Clienta: No, lo de las contraseñas.
Yo: Claro que se puede cambiar, a tu hermano se le da de vicio.
Clienta: Pues subes a mi casa y me lo pones bien, que estoy hasta el gorro de pasear ordenador.
Yo: Imposible. Si subo tendré que cobrarte.
Clienta: Y una leche, está en garantía y nunca ha funcionado bien.
Yo: ¿Tu hermano?
Clienta: No, el ordenador.
Yo: Al ordenador no le pasa nada. Si le cambias un contraseña y a los dos segundos se te olvida no es fallo del equipo.
Clienta: Pues tu verás lo que haces, por que o funciona o lo tiro.
Yo: ¿A tu hermano?
Clienta: Anda ya. Te lo voy a traer, pero sólo esta vez. La próxima subes tu y me lo arreglas de una vez.

¿Qué hago? ¿Subo y pierdo tiempo, ergo, dinero? ¿No subo y pierdo un cliente? ¿Subo y mato al hermano? ¿No subo y me mato yo?

Tantas y tantas dudas que no debería tener, por que ella debería razonar lógicamente y saber que su problema es del entorno digital (de los dedos del hermano, vamos).

Sería igual que si pones el portátil en una mesa que está coja y este se cae y se rompe: ¿A qué garantía habría que recurrir a la del portátil o a la de la mesa?

La razón nos dice que a la de la mesa, pero la fobia a los ordenadores (o directamente a mi) hacen que la queja se me plantee directamente sin importar de quién es la culpa.

Salud y suerte.

lunes, 10 de agosto de 2009

El Neumático que se "Pega" a la Carretera

Que el calor derrite el asfalto es una cosa bien conocida por todos, y lamentablemente el efecto que provoca es que se convierte en una verdadera pista de patinaje. Vas por la calle andando y se nota como la calzada tiene un brillo similar al de mi calva recién frotada y encerada.

Y eso acojona y mucho. En una rotonda ni te cuento, la moto culeando cual Nacho Vidal en sus mejores tiempos. Hay que ir muy despacio, sacando el cuerpo de la moto por no tumbarla.

El único punto de contacto de un vehículo (moto en este caso) con la carretera es el neumático. Aunque si este falla habrá otro punto de contacto más doloroso, el culete del motero en cuestión.

Por eso se hace imprescindible la inversión en unos buenos neumáticos que se agarren sin problema, que te permitan frenar sin patinar y mantengan tu culo en el asiento que es donde debe de estar.

Mi moto al estar mucho tiempo parada (apenas la saco una vez a la semana, como mucho y sin que le de ni tiempo a calentarse) tiene ya los neumáticos aburridos y faltos de costumbre. Trabajan poquito y eso se nota bastante hasta que están bien calientes.

Así que estaba pensando en sustituirlos por otros nuevos que me den más seguridad. Unos buenos buenos, que se agarren al asfalto como Bruce Willis al trasero de Cybill Shepherd en Luz de Luna.

Pues por fin los he encontrado. A fuerza de fijarme en los que usan las motos por el pueblo (en los catálogos son todos preciosos y cojonudos) he dado con el más seguro que existe ahora mismo en el mercado:

(Clic para ampliar)

¿Son seguros o no? Se agarran más al suelo que Paco Umbral a la promoción de su libro.

Es que ver las cosas con los propios ojos es la mejor manera de saber si algo realmente funciona o no.

Ala, mañana encargo dos.

Salud y suerte

viernes, 7 de agosto de 2009

"Progre-seísmo"

El progresismo es (o era) la búsqueda de más libertades para el ciudadano. Digo "era" por que hay cosas que no tienen mucho sentido una vez se ha alcanzado su meta.

En aquellos tiempos en los que yo no era cojo sino cuadrúpedo, los progresistas hicieron mucho por el país para que avanzara y se modernizara. Y no me refiero sólo en el sector de los fabricantes de chaquetas de pana, que también, sino en la vida civil que disfrutamos como ciudadanos.

De aquello hace ya un tiempo, y no es bueno quedarse anclado en el pasado. Siempre se lo digo a mis clientes cuando me llaman quejándose "Rafa, que quedamos hace una semana para que me configuraras la impresora": No hijo, no, no hay que vivir anclado en el pasado, hay que saborear el presente. "Pues saboréalo de camino a mi casa y me pones la impresora de una puta vez".

Pero a lo que vamos.

En la muy noble y muy leal ciudad de Alcalá la Real ha aparecido en la presente legislatura un concejal encargado del área de cultura. Progresista de pro (hasta tiene barba, con eso te lo digo todo) e incansable en el ejercicio de su labor pública.

Desde que comenzó su andadura todo han sido encontronazos. De los primeros ya hablé en otro post, y casualmente el de hoy no es más que la lógica repetición de un problema no solventado.

Este verano parece que no ha tenido vacaciones, y anda de mal humor. Primero fueron las críticas a los no forofos de etnosur, tachándolos de guarros insolidarios y cosas por el estilo. Y finalmente, como no podía ser de otra forma, con los horarios de la biblioteca.

El caso (para los de fuera que no lo conozcan) es que durante el mes de agosto la biblioteca municipal cierra por las tardes. Los estudiantes se quejan, no tienen donde estudiar tranquilos y fresquitos a esas horas. Y me parece bien. El concejal se defiende (que también me parece estupendo) diciendo que estudien en sus casas que para eso están. O simplemente que aprieten el año que viene y así no tienen que estudiar en verano.

El problema es cuando este enfrentamiento se lleva a otros foros. Otros no, ESTE en concreto.

¿Debe un funcionario público responder de esta manera en un periódico o un foro de internet? Es más, ¿Debe hacerlo después de recriminar que lo hagan otros? ¿No es progresista luchar por nuestras libertades? ¿Lo es sólo cuando se lucha contra otro?

Y es que el progresismo mola, está bien. El problema a mi modo de ver es que tras el anclamiento en un puesto la comodidad mueve a ese progresismo.

Una cosa es luchar por tener un acceso abierto, amplio y libre a la cultura y otra muy distinta es hacerme pagar nóminas en agosto. Amos, no me jodas.

¿Que tienen que descansar los bibliotecarios? Evidentemente, pero ¿No hay una bolsa de trabajo para estos menesteres?

Es como cuando le dijes a un hijo: "hijo mío, tienes que revelarte, hacerte valer por ti mismo sin que nadie dirija tu destino. Pero todo eso después de hacer la cama, terminar peritos, casarte por la iglesia y darme un par de nietos lustrosos."

¿No sería más fácil, en lugar de soltar esas perlas que como escribiente siempre es de agradecer, informar de los cauces "correctos"? No es lógico meterse en un corral de gallinas a decir que todo está revuelto para salir del corral e irse de cañas.

Y ya está. No pretendo levantar ampollas ni crear ninguna controversia. Es sólo mi manera de preguntar "¿Esto es normal?".

Salud y suerte.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Rizando el rizado rizo

La fe que la gente deposita en la tecnología crece exponencialmente de un día para otro.

La amplitud del mercado hace que se de por hecho que haya cacharros para todo, desde lo más inútil hasta las fantasías más maravillosas.

Pero tanta tecnología en casa hace que en ocasiones lo que realmente se necesite sea lo más tonto que exista.

Esta mañana ha entrado un cliente preguntando por ratones inalámbricos. En principio no es de extrañar su interés, sinembargo (como no) cuando se los estaba enseñando me soltó un -"¿Hay alguna forma de atar el ratón inalámbrico al portátil? Es que siempre se me cae al suelo, ya he roto dos?"-

Cáspita, pues si que la hay, un ratón no inalámbrico.

Y es que nos ciega la tecnología.

Ayer comenté el caso del hombre que quería un cacharro caro pero normalucho, hoy hemos tenido al señor que quería un ratón inalámbrico pero con cable. ¿Qué nos deparará el mañana? ¿Un ordenador portátil de 25 kg? ¿Un MP3 que reproduzca música en alta calidad pero bajito para que no moleste?

En fin, no somos nadie.

Salud y suerte

martes, 4 de agosto de 2009

El extraño caso del hombre que quería menos

Y es que en estos tiempos todo el mundo quiere más y más y más y... así sucesivamente.

Todos queremos una tele de mil pulgadas, un disco duro de ochenta millones de chorribytes, un lo que sea pero de por lo menos cuatrocientosmil gigopondios, ....

Lo único que salvaba este ansia de más y más eran los móviles... pero hasta hace unos años, cuando el más pequeño era el más molón. Ahora también se han apuntado a esta moda y tienen que ser más grandes, con más pantalla y con más de todo.

En esta jungla de avaricia quedan tarzanes que sólo pretenden vivir en paz y armonía con su entorno. Seres que no solo no se apuntan a la moda del "quiero más" sino que comulgan el "¿No tienes menos?"

Expongo el caso por que si no es difícil entender que puedan existir este tipo de criaturas.

Cliente: Buenas
Yo: Buenas
Cliente: Estaba mirando el catálogo y me han interesado estos receptores grabadores de TDT
Yo: Normal, salen muy bien de precio y tienen función de grabación.
Cliente: Pues eso es, el precio me ha gustado, pero... ¿No los tienes que no graben?
Yo: ¿Perdón?
Cliente: Si, este mismo, pero sin la grabación.
Yo: En ese caso tengo este y este otro que están mejor de precio por que no incorporan esa función.
Cliente: No, si el precio está bien el del catálogo, pero no quiero que graben por que es para la abuela y ella no va a saber manejarlo.
Yo: Si lo quiere sin grabación llévese uno de los otros, que le saldrá mejor.
Cliente: Vaya, yo es que quería este.
Yo: Esto... lo cierto es que graba en un pen-drive o en una tarjeta de memoria, así que si no inserta ningún chisme de esos es como si no grabara.
Cliente: Anda, así si. Es que si no ya me veo a la abuela liándose con los mandos y todas esas cosas.

Y finalmente se lo llevó, un precioso receptor grabador TDT sin tarjeta de memoria ni pen drive.

Me lo imagino comprando una tele. "Esta de cuatrocientas pulgadas está muy bien de precio, sólo tres mil euros, pero... ¿No la tienes más pequeña?" y el comercial "Hombre, le podemos hacer un agujero del tamaño que prefiera a la caja y dejar la tele dentro." -"Pues no se hable más, me la envuelve para regalo".

Mira que a mi no me gusta engañar a la gente, que prefiero que se vaya de vacío a que vuelva al día siguiente quejándose de que en su pen drive de un giga no le cabe la trilogía del señor de los anillos versión expandida high definition. Pero ¿Qué podía hacer? Le expliqué características de unos modelos y otros, si quiere uno más caro... ¿Quién soy yo para negarme?

Cuando piensa que ya ha llegado al límite siempre viene alguien a sorprender un poquito más. Ley de vida.

Salud y suerte

lunes, 3 de agosto de 2009

Si no queda satisfecho...

Me cago en le mediamark, en el cortinglés y en la ley de garantías.

"Si no queda satisfecho le devolvemos su dinero". Esa frase ronda la cabeza de los clientes y se solapa a cualquier otra que sea pronunciada durante el proceso de venta.

Entre el que no se entera, el que no escucha y el que encima viene diciendo que este le ha dicho... aquí no gana uno para disgustos.

El caso es que hace unos días un chaval me compró una tarjeta de memoria para su cámara. Le expliqué que la que se llevaba sólo era compatible con cámaras muy nuevas y el dijo que sin problema, que la suya apenas tenía unos meses y era güena güena de verdad.

Como no podía ser de otra manera esta mañana aparece el susodicho pipiolo con la tarjeta diciendo que no la reconoce. Resulta que la cámara tiene muy mala vejez y en unos días ha pasado de algunos meses a algunos años la pobre. El niño me exige el reembolso y yo le digo que primero me traiga la tarjeta en cuestión para probarla y ya veríamos si le daba otra que le sirviera o le hacía el abono.

No es la primera vez que un chaval se lleva algo y tras echarle la bronca en casa viene a devolverlo con cualquier excusa.

El caso es que una media hora después llega el padre.

Padre: Pero bueno, ¿Cómo es que no le desvuelves el dinero a mi hijo? Que sepas que como consumidores tenemos derechos. Primero que si a mi me sale de los cojones devolver un artículo los primeros quince días me tienes que pagar el dinero, y segundo que si encima ya está roto nada más sacarlo de la caja ya me dirás tu a mi. Así que o me devuelves el dinero de una vez o te pongo una denuncia, que ya está bien de intentar engañar al niño por que es pequeño, pero yo se más y a mi ni me engañas.
Yo: Primero ¿Quién es tu hijo?
Padre: El que vino antes con la tarjeta de memoria.
Yo: Ah, vale. Entonces el problema fue que pidió algo que a su cámara no le iba. Le dije que la trajera para asegurarnos, pero el me afirmó una y otra vez que si le serviría.
Padre: ¿Qué va a saber el? Me devuelves el dinero y punto.
Yo: Segundo, si como usted dice no funciona debería probarla yo antes para asegurarme y luego o bien darle otra o bien el abono.
Padre: Si, claro. Tu seguro que la conectas ahí donde sea de alguna manera y dices que eso va, pero a mi no me va y me tienes que devolver el dinero ya o ya.
Yo: Y tercero, si usted no me entrega la tarjeta y el ticket yo no le puedo hacer ningún abono. Sería tonto si lo hiciera, ¿No?
Padre: ¿Cómo? ¿No te trajo el niño la tarjeta antes?
Yo: Pues no.
Padre: Ah, vale... ejem, esto... yo... bueno, luego te la traigo, adiós.

Y es que no está bien ponerse chulo sin tener toda la información, y mucho menos cuando estoy sólo en la tienda, con la rodilla hecha migas, cuatro ordenadores para ayer y a la vez atendiendo a quien entra.

Esta tarde ha venido el muchacho con la tarjeta y la cámara, una vez que la vi le dije la que le valía y se llevó otra tarjeta y un eurico de diferencia para convidarse a un helado. Encantado y feliz como una perdiz.

Esperemos que cuando sea mayor no sea como el progenitor y al menos se pare unos segundos a escuchar antes de ponerse a soltar sapos y culebras por esa boquita de piñón.

Salud y suerte