martes, 11 de agosto de 2009

Ampliación de Garantía para Periféricos Orgánicos

Existir no existe, pero... ¿Y si existiera?

Y no lo digo por, que traigo tara de fábrica, sino por otros individuos necesitados de una reparación urgente.

Hace varios meses vendí un equipo baratuno low-cost (así mola más) que venía con Ubuntu Linux de fábrica.

Mucho me extrañó que el cliente no dijera nada. Lo quería básicamente para algunas fotos, internet y poco más, así que lo más seguro es que nisiquiera notara la diferencia con Windows. O si, al ver que sin antivirus el equipo no echaba a arder a la media hora.

El caso es que hace un mes la clienta me lo trajo para que le cambiara la contraseña. Alguien de la casa (habiendo niños para echarle las culpas...) la había cambiado y no recordaba por cual.

Es curioso lo caprichoso del conocimiento humano. Cambiar contraseñas en linux sabemos pero ya recordarlas... eso son bites de otro costal.

Me trajo el equipo y le puse una facilita.

Hace un par se semanas me lo volvió a traer con el mismo fallo: "mi hermano pequeño ha tocado donde sea y ya no me vale la contraseña". Con dos webs, nuevamente se la cambio y le pongo la que me dice, paso se pensar que las mías con muy complicadas.

Ayer vuelve a entrar en la tienda notablemente enfadada.

Clienta: Macho, a ver si me arreglas esto de una vez que no puedo hacer nada con el ordenador.
Yo: ¿Qué le pasa?
Clienta: Que mi hermano pequeño ha vuelto a meterse donde sea y ya no puedo entrar. ¿No hay forma de cambiar eso?
Yo: ¿A tu hermano?
Clienta: No, lo de las contraseñas.
Yo: Claro que se puede cambiar, a tu hermano se le da de vicio.
Clienta: Pues subes a mi casa y me lo pones bien, que estoy hasta el gorro de pasear ordenador.
Yo: Imposible. Si subo tendré que cobrarte.
Clienta: Y una leche, está en garantía y nunca ha funcionado bien.
Yo: ¿Tu hermano?
Clienta: No, el ordenador.
Yo: Al ordenador no le pasa nada. Si le cambias un contraseña y a los dos segundos se te olvida no es fallo del equipo.
Clienta: Pues tu verás lo que haces, por que o funciona o lo tiro.
Yo: ¿A tu hermano?
Clienta: Anda ya. Te lo voy a traer, pero sólo esta vez. La próxima subes tu y me lo arreglas de una vez.

¿Qué hago? ¿Subo y pierdo tiempo, ergo, dinero? ¿No subo y pierdo un cliente? ¿Subo y mato al hermano? ¿No subo y me mato yo?

Tantas y tantas dudas que no debería tener, por que ella debería razonar lógicamente y saber que su problema es del entorno digital (de los dedos del hermano, vamos).

Sería igual que si pones el portátil en una mesa que está coja y este se cae y se rompe: ¿A qué garantía habría que recurrir a la del portátil o a la de la mesa?

La razón nos dice que a la de la mesa, pero la fobia a los ordenadores (o directamente a mi) hacen que la queja se me plantee directamente sin importar de quién es la culpa.

Salud y suerte.

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