viernes, 4 de septiembre de 2009

Pinkdurain Panther

El maillot rosa (esa penda que si vas en bici eres todo un ganador y si te la pones para salir por la calle una reinona) es la prenda que lucen los vencedores del Giro de Italia.

Pero hay deportistas que quieren ir más allá, lucir con más orgullo sus galas, y este es el caso de nuestro protagonista de hoy: Pinkdurain Panther.

¿Os suena el nombre?

Seguro que si.

Nuestro querido Pinkdurain no ganó ningún giro ni ningún tour, pero sin embargo se sentía todo un campeón. Era capaz de llegar a la oficina un cuarto de hora antes que Martínez, y eso que este último vivía a apenas medio kilómetro de los cubículos.

Cuando salía del Lidl con la compra semanal hasta la guardia civil tenía que escoltarlo por la cantidad de gente que se arremolinaba en torno suyo. Era toda una experiencia verlo con siete cajas de cerveza, cuatro de burritos mejicanos, dos estanterías para el baño, una para la cocina, un fax sin tinta, tres relojes con termómetro y barómetro, dos paléts de Kinder Sorpresa y el catálogo de la semana siguiente.

En definitiva, todo un personaje en su barrio.

De hecho la asociación de vecinos le regaló para unas navidades el mencionado maillot rosa.

Pero él, luchador nato con sangre de guerrero quería más. El maillot molaba, pero era poco. Un jabato como él requería algo mucho más grande, más llamativo, algo que desde kilómetros de distancia hiciera saber a las gentes que quien se aproximaba era Pinkdurain.

Así que ni corto ni perezoso aprovechó su viaje por Viena para buscar ese estandarte, ese tótem que marcara su magna presencia.

Y lo encontró, discreto cual Agata Ruiz de la Prada, paseando por sus calles. Desde entonces es todo un símbolo en su barrio y de hecho tiene hasta una estatua en la plaza del pueblo.

Para los que no conozcais a Pinkdurain Panther, he aquí su flamante y nueva bicicleta:

(Clic para ampliar)

Cuando estéis de paseo o de viaje por esos mundos de dios y veáis semejante artilugio no tengáis reparo en acercaros y saludarlo, nuestro querido Pinkdurain seguro que agradece el detalle.

La foto es de mi viaje de novios en Viena, y el resto no es más que una excusa para colgarla: mitad demencia senil mitad aburrimiento.

Salud y suerte

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