martes, 1 de septiembre de 2009

... y Matarme Contigo si te Mueres


"Yo nunca me casaré", "si lo hago algún día será en vaqueros y con una camiseta de los Iron Maiden", "nunca abriré el hortera y vetusto baile", etc...

Todos hemos dicho (y todas) estas cosas una y mil veces. De jóvenes, evidentemente, por que a ciertas edades empieza uno a madurar. De hecho yo estoy planteándome empezar a pensar en maquinar el inicio de la primera fase del módulo A de mi proyecto de maduración. Sin prisas, que hay tiempo para todo.

Pues si, aunque de primera me sonaba raro (y me sigue sonando) me he casado. Y no solo, sino con la mejor mujer que he conocido.

Ceremonia civil sencilla adornada con las mejores galas que se pueden tener en una circunstancia así: la familia y los amigos.

Nati abriendo la tanda de lecturas, Maripaz sabineando la ceremonia (en cuanto me pase lo que leyó lo cuelgo aquí, que tenía su aquel), Eva con un poema precioso y como postre el peculiar comienzo y musical final de @juanlarzabal como se le conoce por estos interneses.

Todo esto aderezado con la BSO de "El Piano" y finiquitado con los "FeedBack", grupo que lamentablemente no muchos conoceréis por tener sólo una maqueta y haber desaparecido como grupo. Tal vez cuelgue un día la maqueta por aquí, previo permiso de los componentes.

Y luego a comer y beber, evidentemente, que una celebración sin cerveza y vino es como un concierto de los Guns'n'Roses sin hostias.

Llegamos al fatal momento. Yo no quería, de hecho estábamos de acuerdo en un principio, pero claro, la gente te dice que si, que cómo va a ser que no abramos el baile, que si tal que si cual y al final pues se pica uno.

¿Qué música poner? Un vals no, que no esta la pata para tanta vuelta y es un poquito rancio (ya no, que tras escucharlo en el mismísimo Viena toma un tinte especial).

Una opción era Jimmy Hendrix, "The wind cries Mary". Un tema lento, tranquilo y con su toque de guitarra eléctrica, para salirse un poco de lo habitual.

Pero no, había que sorprender a la novia que, con tanto lío de organización, dejó en mis manos el aspecto musical.

Y ahí estábamos los dos, con cientos de ojos escudriñándonos, con menos ardiles para bailar que el rey para cantar rap, cuando el dj (cliente y sin embargo amigo) le dió al play...

Como habréis deducido por el título del post el tema era "Contigo", de Sabina. Cogidos en el centro de la pista empezaron a sonar las primeras notas de un piano dando paso a la guitarra acústica y la batería.

No es la primera vez que bailábamos ese tema juntos, en Úbeda vimos el directo de Sabina y Serrat y lo tocaron, pero esta vez era muy distinta. Y es que el Sabina es tan majo que como no pudo venir a la boda ni leer en la ceremonia dejó su intervención para el baile.

Así que ahí estaba yo: con traje, corbata, zapatos, calcetines negros de ejecutivo y encima bailando. Menos mal que tenía frente a mí una princesa de cuento con unas ondas en el pelo que sirvieron de modelo para las dunas de Túnez y un traje blanco que debería de verse desde la Estación Espacial Internacional. Quieras que no en esa compañía todo parece más fácil.

Y luego de viaje por Praga y Viena... pero es ya es otro cuento.

Hoy ya incorporado al trabajo reviso de vez en cuando fotos de la boda y el viaje, recordando aquellos tiempos en los que madrugaba por que me daba la gana, comía cuando me entraba hambre y dormía cuando tenía sueño. Aquellos tiempos que llamamos vacaciones y que sin duda alguna serán irrepetibles (o eso espero).

Este es el post mariquituso, no os creáis que será así desde ahora. En cuanto curre una semana tendré ya material para seguir quejándome de los clientes, los cacharros y la madre que los parió a todos.

Y es que en esta eterna lucha entre el bien y el mal, entre el técnico y la máquina, entre el dependiente y el cliente...

...Sólo puede quedar uno.

Salud y suerte

6 comentarios:

Ángel Raúl dijo...

You're coming again babies!!!!


Ansioso de nuevas despoticaciones, improperios y animadversiones hacía las incomprensibles explicaciones, dudas, preguntas, e insistencias de algunos "entendidos" clientes..

pWeak dijo...

Muy bonito, si señor. Una boda puede ser una gran fiesta en tu honor y el de tu mujer.
Que tengáis muchos momentos felices entre ambos.

Rocío dijo...

Que bien escribes, puñetero, je, je

elrove dijo...

"...con unas ondas en el pelo que sirvieron de modelo para las dunas de Túnez"

Buenísima frase, te la robaba si mi novia no tuviera el pelo liso... Je, je, mañana compro una peluca, se la encasqueto y le suelto tu frase.

Un abrazo!

El_Rafa dijo...

Jejeje, gracias a tod@s (menos a Raúl, que todavía no se si lo que dice es bueno o malo).

Una cervezica pendiente tenéis los no asistentes al bodorrio, así que ya estáis tardando en venir por el pueblo que caliente no gusta.

Mariquilla Sinembargo dijo...

Una de las bodas más entrañables y divertidas en las que he tenido la suerte de estar. Que sigais siendo felices. Y ahora, sacúdete el merengue y continúa gruñendo genialidades, querido

:-)