lunes, 30 de noviembre de 2009

Oye tito...

Antecedentes:

Domingo 20:00 aproximadamente. El bar partido en dos mitades: la primera llena de chavalotes (futuros ultras a tenor de sus lamentables expresiones) y la segunda con los mayores de costumbre, mi sobrino y yo viendo el Barça Real Madrid.

Marca el Barça. No soy muy aficionado al fútbol, mucho menos a algún equipo en concreto, pero si que me gusta ver jugadas como esta tan bien culminada.

Mi sobrino, el filósofo de la familia, a mi llamada de atención "que ha marcado el Barça, ¿No te alegras?" Sentencia:

"A mi es que los goles me gusta verlos, no festejarlos."

Dicho esto se apoyó magistralmente en la barra cual borracho de carrera a seguir viendo el partido mientras yo y los viejecetes colindantes nos íbamos descojonando olvidándonos por completo del tan memorable encuentro.

Salud y suerte.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Cuando es malo ser bueno

Ironías de la vida. Si eres un capullo te llaman capullo, si eres bueno te llaman capullo y sin embargo si haces sólo y exclusivamente lo que tienes que hacer pues también te llaman capullo.

Si se espera que a uno lo llamen capullo (en el mejor de los casos) y lo hacen pues chachi, nada más provechoso en esta vida que conseguir lo esperado. Sin embargo, cuando uno espera que le den las gracias (simplemente las gracias) y lo llaman capullo, ahí cambia la cosa.

Cliente: ¡¡¡¡Esto sigue igual que estaba!!!!!
Yo: (un punto por originalidad) Buenos días. ¿Qué le pasa al equipo?
Cliente: Que está igual que estaba.
Yo: (Miro parte de reparación anterior, cuatro meses nada más) Entonces... ¿Se conecta a internet pero no navega y además vale excesivamente lento?
Cliente: No, Se conecta de puta madre y va que se las pela.
Yo: (Otro punto por redefinir el concepto "igual", jugamos para bingo) Ajá, ¿Entonces?
Cliente: Que te dijo mi niño que lo formatearas y no lo has formateado.
Yo: A ver... según el parte de taller se hizo una instalación limpia de windows, se volcaron los datos y se actualizó.
Cliente: A mi no me vengas con tecnicismos, esto está igual.
Yo: A ver, antes no funcionaba, ahora si. ¿Cual es el problema?
Cliente: Pues que está todo como antes. Los usuarios, las fotos, los trabajos de la escuela, las películas, ...
Yo: Hombre, claro. Antes de formatearlo le hice copia de todos sus documentos, la pasé por el antivirus y la volví volcar para que no perdiera nada. Ya ve usted, lo hice por mejor, que eso es tiempo y trabajo mío.
Cliente: Pues mi niño dice que me has cobrado por no hacer nada.
Yo: ¿Quiere que le borre todas las fotos? Por mi encantado, pero no le veo utilidad.
Cliente: Hablaré con el chaval, pero como sea lo que dice él me devuelves el dinero.

No volvió a venir, así que o bien el chaval le explicó que no perder cosas es bueno o bien lo llevó a otro servicio técnico para que le borraran cuatro fotos y tres documentos de texto.

En estas ocasiones le da a uno por pensar (sin que sirva de precedente). ¿Qué es mejor, ceñirse a lo que cree el cliente que sería la solución o reparar el equipo lo mejor que se pueda para que esté contento?

Con la primera opción, como norma general, vuelve a los pocos días y tengo que hacerle una reparación completa.

Con la segunda, que sería la lógica, se corre el riesgo de que pasen cosas así.

Todo el problema vino por buscar la comodidad, seguridad y felicidad del cliente en lugar de ceñirme a sus órdenes por muy gilipollas que estas fuesen.

En casos como estos, la felicidad de un cliente francamente, querida, me importa un bledo.

Salud y suerte.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Zas, en toda la... cara

Como diría Peter Griffin en Padre de Familia. Bueno, diría "Zas en toda la boca" pero aquí he tenido que adaptarlo.

Encantado y feliz como una lombriz caminaba en busca de un suculento ágape en el hogar paterno cuando al pasar junto a una sucursal bancaria veo algo que llama mi atención.

Miro, remiro. Es un caso de esos en los que piensas "hay algo que no me cuadra, pero no sabría decir el qué". Y finalmente di con la tecla.

Me parece genial que señalen con una pegatina dónde hay un cristal. Al entrar al banco todo son cristaleras y como vayas un poco despistado (no digo que me haya pasado a mi, me lo contó un amigo) te das un zas en toda la boca con el cristal.

Así que teniendo en cuenta que el motivo es la seguridad, pues chapeau por ellos.

También me parece correcto (aunque en ocasiones me toque los webs) que pongan carteles publicitarios de la entidad. Del tipo "Si domicilias tu nómina de más de 6.000 euros al mes durante 254 años te regalamos una foto de una correa de reloj de plástico imitación de la que llevaba el primo del que hacía de doble de Bogart en Casablanca".

Pero, como dijo Josefina en su noche de bodas: para superponer dos elementos hay que seguir un orden concreto.

No es por autoritarismo ni mucho menos la imposición de este orden, es para evitar cosas como esta:

(Click para ampliar)

Mismamente parece que Papa Pitufo haya estado "coqueteando" con la buena señora del anuncio.

Evidentemente el churretazo azul es pegatina, y no puede ponerse y quitarse todos los días. Pero caramba, ¿No había otro sitio en toda la sucursal para poner el cartel? ¿No lo podían haber puesto fuera? ¿Tan poco se fían de los clientes que los pegan por dentro para que no se los roben? ¿Piensa el ladrón...?

Tantos y tantos enigmas que estoy por llamar a Friker Jiménez a ver qué opina del tema.

Salud y suerte

martes, 24 de noviembre de 2009

Viaje al otro lado de la fuerza

Al estilo del "Oso judío" de "Malditos Bastardos", hoy la vida me ha sacudido con un bate de beísbol en toda la calva. Un zas en toda la boca de los que hacen historia.

Llevaba tiempo quejándome del disco duro de mi portátil. Iba lento, en ocasiones se quedaba congelado y provocaba algún que otro cuelgue. "Ya lo arreglaré mañana" me decía. Y claro, pasó lo que tenía que pasar.

A última hora de la mañana, con más hambre que ganas de currar tenía al portátil currando al 300% en la descompresión de una imagen en *.nrg y la conversión de esta a *.iso. Tras un prelúdico cataclank el equipo se quedó completamente congelado. Apagué a las bravas y me fui a comer bravas.

A las cinco, hora torera, abrí la puerta de toriles esperando que saliera el astado de 60gb de peso (es un portátil viejo, pero apañao). En lugar del animal de lidia lo que salió fue un buey reumatoso al que sólo le quedaban fuerzas para decir: hasta aquí hemos llegado.

Si hubiera sido el portátil de un cliente ahí hubiera quedado la cosa. Presupuesto de sustitución de disco duro y con suerte recuperación de datos. Pero caramba, es el mío, la criatura con la que paso más de 12 horas al día, que sabe todos mis secretos, que me entretiene y me da de comer y me enseña cosas ...

No tenía pensado cambiar de portátil, y encontrar a estas alturas de siglo un disco IDE se hacía complicado y caro, así que puse patas arriba el taller. Al final aparecieron dos. Evidentemente en mal estado, por eso fueron sustituidos, aunque la esperanza me hacía creer que eran fruto de una ampliación.

El mío era de 60gb y ahora tenía entre manos uno de 40 y otro de 80. Evidentemente cojo el de 80 y... no me lo reconoce. Su muertos. Pruebo el pequeño y este si.

Particiono, una para el home, otra para el root y la swap, se instala ubuntu y perfecto. Un rato de actualizaciones y ya tengo la wifi, el audio y todo funcionando a la perfección. Por la noche llega el trabajo duro: volcar datos. Casi todos salvados con muuucha paciencia y muuuchos time out's. Y sobre todo las configuraciones del navegador, el correo, ...

Así que a las 3 de la mañana tengo el equipo prácticamente operativo. Eso si, teniendo en cuenta que he construido la casa sobre unos cimientos viejos y cada dos por tres se me cae un tabique que tengo que volver a levantar o cuatro tejas que habrá que cambiar.

Por suerte hay tres cosas que había hecho y me han evitado muchos quebraderos de cabeza: de las fotos serias e importantes tengo varias copias y en varios equipos, las cosas más chorras las tengo casi todas subidas a internet así como los contactos del correo y tal, y sobre todo se que el problema es del uso del disco (más de 10000 horas de trabajo) nadie me ha borrado nada y nadie ha atentado contra mi.

Por un día me he sentido desesperado, imponente, indefenso, desprotegido, traicionado y mil cosas más. Me he puesto en la piel del cliente. Se lo que piensa, se por qué viene cada media hora a ver cómo está su ordenador, ahora ya lo comprendo.

Lo que no comprendo es que se sólo se tenga una copia de las fotos de la boda, o una única copia de la comunión del chaval... Entre el precio al que están los pendrives y los cd's y dvd's, entre los flickrs y picassas, los sitios de almacenamiento online, los ordenadores que hay en cada casa... ¡¡¡Lo raro es tener una única copia de algo!!!

Y finalicemos con una sentencia informática: Los datos nunca, nunca, nunca se pierden, sólo lo hace una copia de los mismos.

Claro, que si esa copia es la única en el mundo, aviados vamos.

Salud y suerte

lunes, 23 de noviembre de 2009

Historias de fin de semana

"Este domingo amaneció nublado, húmedo, frío. Habíamos quedado toda la familia en salir a comer fuera, así que consulté la web de la Agencia Española de Meteorología para ver qué tal estaba el tiempo en nuestro punto de destino. A la vez consulté en la guía Campsa la ruta óptima para llegar mostrándome al detalle el clima en cada momento del camino.

Hablamos, debatimos, discutimos y finalmente decidimos quedarnos en casa. Mis hijos se alienaron con la consola hasta la hora de la comida: Tallarines carbonara. Una delicia que entre mi mujer y yo construimos desde la nada, como el que construye un rascacielos y orgulloso mira el horizonte desde su punto más alto.

Tras las viandas y piscolabis previos disfrutamos de una exquisita comida seguida de una tranquila y cinematográfica sobremesa. Concluida la digestión comenzaron los niños con sus tareas para el lunes, mientras yo me regalé una siesta de pijama y orinal.

Casi sin darme cuenta eran ya las siete de la tarde, noche cerrada. Poco había que hacer entonces. Ni salidas de paseo, ni rondas con los amigos ni nada. Sólo prepararlo todo para el lunes y disfrutar de un rato de lectura o de una buena película. Decantándome por esta última accedí a varios sitios de descargas en pos de un filme que me entretuviera y me dejara un buen sabor de boca de cara al lunes venidero.

Y vive dios que lo conseguí. Indiana Jones y la Última Cruzada. Una película de aventuras que me hizo disfrutar de hora y media exenta de problemas y preocupaciones."

Todo esto me suelta el cliente. ¿Y a mi qué pollas me importa? Pienso yo para mis educados adentros.

"Y eso, que cuando acabó la peli apagué el equipo pero se reinició solo, y ahora no deja de reiniciarse."

Casi todos los lunes lo mismo, errores con un grado cuasi grotesco de detalle por parte del cliente. No se si lo hace para ponerme en antecedentes (como si me interesaran) o para regodearse de su vida personal.

En fin, será que odio los lunes.

Salud y suerte

jueves, 19 de noviembre de 2009

He salido en los papeles

Si ya me lo decían de pequeño, "cualquier día vas a salir en los periódicos", nada bueno debería de pasar para semejante hazaña.

Pero no, esta vez es por algo bueno, y aunque no me nombran directamente sobreentiendo que se refieren a mi. Si no es así habré quedado como el culo y debería de callarme durante una temporada.

El caso es que hace unos días publiqué un artículo sobre el estado de los columpios del paseo, en cuyos comentarios me informan de que ya los han arreglado, y hoy lo confirmo en el periódico.

(Clic ara ampliar)

Leyendo el artículo veo que termina diciendo "incluso se colgaron fotos en un blog de internet para denunciarlo". ¿Seré yo, maestro, seré yo?

(Clic para ampliar)

Lamento la pésima calidad de las imágenes, fueron tomadas con el móvil mientras desayunaba.

El artículo sobre los columpios fue enlazado en el foro de Alcalá consiguiendo unas 160 visitas (una jartá para la media de 40 diarias que suelo tener).

Así que si de alguna manera he podido ayudar pues me congratulo, y sobre todo felicito a quien me envió las fotos, fuente anónima, y animo a que lo siga haciendo.

No pretende este humilde cachico de intenné ser un foro de denuncias ni yo emular al señor X, pero aunque no exista relación alguna entre eso de quejarse de algo y que al poco tiempo esté solucionado mola e incita a seguir haciéndolo.

¿Quien será la siguiente víctima?

Salud y suerte

miércoles, 18 de noviembre de 2009

De cuando la radio era en blanco y negro

Nada más abrir ha venido una familia a comprarle al chaval su primer ordenador. El pobretico no sabía nada de estos chismes, pero tenía más que claro que debía valerle para jugar y para el tuenti.

Como con esto del otoño se vuelve uno algo nostálgico y deprimente, digo... deprimido, me ha dado por pensar en mi primer ordenador.

Alcalá la Real, Jaén, 1992. Sevilla se convierte en el centro del universo con el tema ese de la Expo, nunca fui así que poco puedo contar. Hacienda acuerda retener el 25% de los premios en metálico que superen las 100.000 pesetas, se firma e tratado de Maastrich, Irlanda gana Eurovisión y a mi me encasquetan una cosa llamada PC.

Era un 386, sin copro ni nada, con dos megas de RAM (creo recordar) y un disco de unos 40 megas. Acompañado de una tele de 14'' y una Epson de agujas. Ni mucho ni poco, lo normal en la época. En aquellos tiempos estos chismes los vendían en las tiendas de videos y televisores. Han tenido que pasar 17 años para que las tiendas de informática sean las que vendan vídeos y televisores, todo tiene que cambiar para que siga como siempre.

Me lo instalaron en casa con su MsDos, su WordPerfect y un pedazo manual del mismo. Ala, ahí tienes. No tenía ni puta idea de estos chismes, aunque el que me lo vendió tampoco sabía mucho más. De hecho nisiquiera lo tenía, renegaba de ellos. ¿Acaso este chisme piensa? ¿Es creativo? ¿Tiene imaginación? Aquella púber criatura que ella yo por entonces (16 añitos) no concebía un sitio en el mundo para estos cacharros.

Poco a poco me fui aficionando y sacándole todo el partido que podía. Contacté con amiguetes que también tenían ordenadores, nos pasábamos discos, juegos, nos ayudábamos, ibamos a casa de uno a configurar esto y luego a casa de otro a configurar tal cosa... Era la época dorada de las aventuras gráficas. Horas y horas invertía con Simon de Sorcerer o Heimdall.

Jamás fui a la tienda donde se compró más que para decirle que el disco duro tenía varios sectores defectuosos y que lo cambiara. Me leía las ayudas de los programas y comandos como un viejo lee el prospecto de la viagra: vamos a hacerlo bien no vaya a ser que se rompa.

No teníamos internet ni más revistas que alguna de juegos en las papelerías. Eramos como los ultracuerpos, En el momento que alguien aprendía algo ese conocimiento era compartido por todos.

En pocos meses me hacía mis BAT para automatizar las compresiones y descompresiones con el ARJ y pirateaba los juegos que venían por fascículos para pasarlos a los colegas.

Si algo aprendí con ese 386 fue que para aprender no hay nada mejor que leer, romper y reparar. No hay más historia.

Ahora llega un chaval que no se le ve desde el mostrador a pedir un equipo de 1000 euros por que le ha dicho su amiguete que para tal juego va mejor. En cuanto le de el más mínimo fallo me lo traerá para que se lo arregle y con que le sirvan los juegos tendrá bastante. Evidentemente se pillará el portátil cuando vaya a estudiar fuera y seguirá con los mismo conocimiento que ahora mismo.

Mil veces me instalé yo el MsDos tras haberla cagado con algo, y estos chavales con un CD de recuperación que les deja el equipo limpito y configurado no saben más que usarlo como posavasos.

¿Dónde está la curiosidad? ¿Dónde está el ánimo por la investigación?

Viendo la mejor peli de informáticos, Juegos de Guerra, me sorprendió gratamente una cosa que es la que siempre le digo a los "hackers" que saben más que el copón: lo primero que hace David Lightman para conocer al programador de los juegos es irse a la biblioteca. Lee, lee, lee, investiga, sigue leyendo, equivócate, rectifica, acierta, no hay otra forma de hacer las cosas.

Aunque en este mundo de mercado en el que vivimos supongo que será una cosa natural. Antes a un equipo se le ganaba un huevo, y raro era que el comprador volviera con algún problema. Ahora no se le gana un pijo pero cada dos por tres está el equipo en el taller con un virus, o un amiguete que me ha metido un programa incompatible, o métele mil gigas más de ram que me vaya el juego o...

Tenemos muchas más cosas, más información, más de todo. Pero en ocasiones echo de menos sentarme con la luz apagada y el brillo del cursor parpadeante a jugar al Gorilla que venía con el BASIC o simplemente a listar y probar uno por uno cada ejecutable a ver qué es lo que hacer.

Ay, qué tiempos aquellos, en los que no había entorno gráfico y la radio era en blanco y negro.

Salud y suerte

martes, 17 de noviembre de 2009

El post perfecto

Mucho me quejo de mi trabajo, de la tienda, de los clientes, de las reparaciones, ... y mucho digo lo que ansío irme al campo. Pero, ¿Cómo sería un post en semejantes circunstancias?

Pues más o menos:

Que tardecica me han dado hoy. Esta mañana he ido a la civilización a por navajas, que sólo me quedaba una y tenía la hoja mellada. He tenido que quedarme a comer por el camino, la burra no daba más de sí y tuvimos que abrevar a mitad de trayecto.

Cuando llego me encuentro la vaya abierta y tres ovejas se me han metido en casa. Como el colchón es de paja se lo han papeado entero. La verdad es que me viene hasta mejor, que ya picaba bastante dormir en semejante camastro. Para colmo han estado retozando por toda la habitación, hasta se me han meado en la chimenea y cosas peores. Parecía aquello un botellón de quinceañeros. A la mierda la leña, mañana cortaré más que ya no me queda.

Luego hemos salido, hacía un frío de la hostia. Se me ha cagado un pájaro en la flauta y me ha pillado cogiendo aire, casi me atraganto. Menos mal que tenía a mano la garrafa de agua anisada y me ha quitado el mal sabor. Luego de limpiar el instrumento seguía sonando como siempre (fatal). Estoy empezando a pensar que es culpa mía, el año que viene me traigo una pandereta.

Bernardo, el perro ovejero, tenía el día gracioso. Ya me extrañaba ver como observaba agazapado detrás de un matorral. El muy cabrón esperaba a que se pusieran las ovejas a pastar para apontocar las patas delanteras sobre sus lomos e intentar crear una nueva especie animal anti-darwiniana. Digno del Doctor Moureau, sin duda alguna, pero no queda bonito. Al final ha pasado lo que tenía que pasar, le han mordido en la entrepierna y ahora el jodido bicho ladra ahora como un chiguagua de actriz de Hollywood.

Para colmo se ha puesto ha llover, y de qué manera. Así que he llegado empapado a casa, sin cama donde acostarme, sin chimenea que me de calor y sin Adelita (mi oveja "de compañía") que el puto Bernardo la a dejado que anda como John Wayne.

Cada día me dan más ganas de dejar el pastoreo y montar una tienda de informática, al menos los ordenadores los apagas y dejan de dar por culo.

Salud y suerte

lunes, 16 de noviembre de 2009

El orden de los factores SI altera el producto

Por mucho que se empeñen los matemáticos en intentar convencernos de lo contrario, la aplicación de esta ley a la vida real es completamente inútil.

Las cosas deben llevar un orden y una secuencia (manda webs que diga yo eso) o si no todos hablaríamos como Yoda, lo que nos faltaba para dejar de entendernos completamente.

Pero como no hay mejor manera de defender o rebatir una teoría ahí va el obligado ejemplo.

Lunes , 17:00. Un cliente con su hijo y su señora me traen el ordenador. Son de un pueblo cercano y les gustaría tenerlo para última hora, así aprovechan para hacer unos mandados y ya se van con todo a su casa. "No hay problema" les digo, a juzgar por su descripción del problema. Craso error por mi parte, nunca se debe uno fiar de lo que el cliente cree que le pasa al equipo, sino de lo que realmente le pasa. Lo de que "todo el mundo miente", ya saben.

Aunque como la excepción que confirma la regla, el problema era exactamente el relatado, así que con un par de operaciones y un par de chequeos (hora y pico el ordenador trabajando solo) el ordenador vuelve a sonreirle a la vida.

A las 20:00 viene el cliente.

Cliente: ¿Está ya lo mío?
Yo: ¿Lo suyo?... mmm.... no recuerdo... ¿Me dice su nombre? (Que no me hace falta, claro está, es sólo por tocar los huevos)
Cliente: Pepito Pérez
Yo: Un segundo que mire... ah, si, el suyo está ya terminado. ¿Se lo lleva ya?
Cliente: Hombre, pos claro. Anda que...
(Me ha parecido notarle cierto deje malafolliano en el acento)
Yo: Bueno, pues aquí lo tiene. Tenía dañados unos archivos que he podido reparar y te he limpiado el registro y el inicio de windows. Te he actualizado el antivirus y le he hecho un chequeo completo.
Cliente: Si, si, que mu bien. ¿Se debe algo?
Yo: Hombre pues si. Como te decía le he hecho tal y cual, pero te voy a cobrar sólo media hora de mano obra, aunque he estado algo más. Son 15 leuricos.
Cliente: ¿¿¿¡¡¡15 euros!!!??? La madre que te parió. Qué sangría. Y venga a pagar, venga a pagar, cualquier día se rasca uno los huevos y le cobran también. Esto es la hostia, ni salir ya de casa puedo uno, cagontoloquesemenea veinte veces seguidas.
Yo: Hombre... te he cobrado menos de lo que debería, no creo yo que sea para ponerse así.
Cliente: No, ya. Perdona hijo. Es que aprovechamos cuando venimos a Alcalá para hacer todos los mandados que tengamos pendientes. El mecánico me ha soplado tanto por cambiarle las ruedas al coche, el niño tenía que comprarse un chandal y no veas tu, el más caro que había, una lavadora que teníamos reparándose al final salía más cara que una nueva y ala, lavadora nueva... y ahora vienes tu y también me cobras.
Yo: Si, pero poquito. De haberlo sabido le cobro antes.
Cliente: Ya, si tu no tienes culpa, pero es que es venir a Alcalá y no para de soltar un duro.

Al menos la lógica se impuso al impulso primero. Sólo me faltaba tener que hacer un estudio socioeconómico de cada cliente para saber no sólo cuanto cobrarle sino también cuando.

Y es que el orden si que afecta.

Estaba pensando en hacer como en las taquillas de los toros, conforme avance la tarde ir rebajando el precio.

Cuando venga el próximo cliente ya estaré completamente documentado.

Cliente: ¿Qué te debo?
Yo: Pues mire, teniendo en cuenta que estamos a primeros de mes, usted tiene una nómina de tanto y un gasto mensual medio de tanto, tomando la media de inversión en nuevas tecnologías del último semestre así como la ponderación del beneficio obtenido por el uso y disfrute de su equipo informático, yo creo que con cuarenta euros tenemos el nivel idóneo de equilibrio entre gasto/beneficio que su ordenador le supone.

Cada día tengo más ganas que comprarme un rebaño de ovejas y una flauta para sentarme debajo de un árbol a mordisquear raíces.

Salud y suerte

sábado, 14 de noviembre de 2009

Edificios en ruinas y falta de información

Hay equipos que son verdaderos edificios en ruinas. Los ves por fuera y parecen normales, con su fachada, sus balcones, sus ventanucos, ... pero en el momento que pisas el suelo un poco más fuerte que de costumbre se te vienen abajo.

Y eso jode, mucho. Sobre todo por que el cliente no es consciente del estado en el que está el equipo y si te tiras un día entero reformando la casa seguirá viendo la misma fachada, los mismos balcones y los mismos ventanucos que cuando lo trajo. Ya estoy acostumbrado a que no se reconozca mi trabajo, pero no por eso deja de joder.

El caso es que me entra un equipo, no navega por internet. Lo pruebo y efectivamente, no navega, la tarjeta de red está chunga y decido cambiarla. Al ver que el equipo no va muy fino le hago la limpieza de rigor y procedo a actualizarlo. Craso error, es un vista y ha decidido que tiene que volver a activarse. Pero no sabe quien es, si es un SP1 o un SP2, no me reconoce la licencia y no me admite clave alguna de activación. Es lo que tienen los edificios en ruinas, tiras un tabique para ampliar el salón y te cargas la fontanería.

La cagamos, Carlos. Nos arremangamos Jacinta y yo (Jacinta es mi neurona, es la única que me queda y le he cogido cariño) y googleando conseguimos activarlo, pero el equipo sigue sin ir fino. Consigo actualizar y tal pero nada, el equipo va peor que la reputación de Ramoncín. Así que saco datos, hago una instalación limpia, creo usuarios, vuelco los datos, instalo aplicaciones y hasta le pongo el fondo de escritorio que tenía.

He tardado un día y pico pero el equipo funciona a las mil maravillas. Ahora llega la parte jodida. El cliente lo trajo pensando que sólo le fallaba el acceso a internet pero el problema era mucho mayor. El problema de la casa no era que la puerta no abría bien, sino que no abría por que los escombros del derrumbe bloqueaban la puerta.

Cliente: ¿Está ya lo mío?
Yo: Pozí. Al final he tenido que formatearlo, estaba peor que el cerebro de Pocholo. Pero te he salvado todos los datos y te he vuelto a instalar los programas. Con que instales la impresora tendrás ya el equipo funcionando.
Cliente: Juer, pues vaya. Y eso que era sólo el intenné lo que no iba. Pero en fin, si tu crees que es lo mejor pues ya está.
Yo: Ah, y otra cosilla más, ahora el cable de internet lo conectas aquí en lugar de donde antes.
Cliente: ¿Cable? Yo no tengo cable, me conecto por wifi, tengo una tarjetica por USB, pero no te la traje por no venir cargado.

Así que el cabezicalmendra me trae la torre del ordenador debajo del brazo y no puede soportar el peso de un pequeño adaptador USB. Además no me lo indica. Tal vez el problema de la wifi fuera sólo por la contraseña. No hubiera tenido que actualizar, no se hubiera venido abajo, no hubiera tenido que hacer una instalación limpia y lo más importante no hubiera perdido un día y medio.

Gustosamente le hubiera metido la cabeza en la torre sin disipador para que se le fuera quemando la cara poco a poco. Un día y medio para pollas, el cliente molesto por la tardanza, yo por el trabajo echado y encima el problema no está resuelto, tal vez el adaptador USB no funcione y sólo haya que sustituirlo.

Luego me trajo el adaptador y tras configurarlo de nuevo funcionaba a las mil maravillas. ¿Dónde estaba el problema? ¿Tenía el mismo el adaptador usb que la tarjeta de red? Qui lo sá.

Cualquier día llevaré la moto al taller:

Mecánico: Mira, la he desmontado un par de veces entera y esto está estupendo. Los frenos van, la inyección también, y el nivel de aceite está estupendo... A la moto no le pasa nada.
Yo: Imposible, el otro día me dejó tirado en mitad de los olivos, y además rasca la palanca y no me deja meter el 4x4.
Mecánico: Perdone, pero esto es una moto, no tiene 4x4.
Yo: Ya lo se, tontico, lo que falla es el Land Rover, pero para una vez que pillo aparcamiento en frente de la casa no querrás que lo mueva para traértelo, ¿No?

Salud y suerte.

martes, 10 de noviembre de 2009

¿El sitio de mi recreo?

Los niños ya no juegan en la calle como antaño. Ahora se pasan el día metidos en casa delante de la tele con sus cerebritos "apleistesionados" y "anintendados".

Y no será por que no tienen ofertas fuera de sus hogares. Se pueden ir al parque (que está aún en obras) y jugar en los columpios como siempre se ha hecho. Además ahora tienen muchas más opciones y muchos más retos.

Por ejemplo pueden emular a Tarzán saltando de liana en liana

(Clic para ampliar)

Claro,que si a Tarzán le faltaran tantas "lianas" seguramente tendría ya la entrepierna regular de caer sobre las raíces de los árboles. ¿Qué misterio habría en tenerlas todas juntitas?

Aunque no todo es tan malo. ¿Qué emoción tiene columpiarse? Ninguna. Vas y vienes, subes y bajas. Ya está. Pues eso ya está resuelto con las últimas "remodelaciones"

(Clic para ampliar)

Lo que antes era un aburrido y ordinario columpio ahora es una mezcla entre columpio y puente tibetano, para que podamos imitar a Indiana Jones sin salir del pueblo.

Claro que si un columpio "normal" es aburrido, imagínense un balancín. Si, vale, juegas con otro y eso entretiene por que puedes charlar de tus cosas, pero es completamente bidimensional: o subes o bajas, no hay más entretenimiento.

También en esto han pensado los responsables del balancín y han decidido "tridimensionalizarlo" de una forma algo bruta:

(Clic para ampliar)

Así tenemos ya otra dimensión más, y a la vez que subimos y bajamos también podemos irnos hacia los lados. Lo más probable es que "ahociquemos" a la mínima de cambio, pero esto también está previsto. Una vez en el suelo podemos seguir jugando con nuestro amigo el de la liana, que aún se retuerce de dolor por nosequé hueso que se le salió al caer.

Con esta serie de "arreglos" tenemos una amplia gama de juegos modernos y dinámicos para que los chavales se despeguen de la tele y empiecen a jugar en modo 1.0 con otros de su especie.

Pero no basta con decir que tienen que ser juegos dinámicos, hay que demostrarlo. ¿Qué dinamicidad tiene un elemento anclado al suelo? La misma que tengo yo bajando escaleras, ninguna.

Sería una incongruencia querer despegar a los niños de la tele pegándolos al suelo donde están los columpios. Pero... ¿Cómo hacerlo?

Nada más sencillo:

(Clic para ampliar)

Nuevamente el problema resuelto con gracia y soltura (nunca mejor dicho lo de soltura).

¿De qué is quejáis entonces?

Tenemos los columpios más modernos del universo mundo. No solo se centran en el movimiento centrífugo del usuario, sino que aprovecha el desperdiciado y preciado suelo urbano como otro elemento más de ocio además de permitir muchos más movimientos que los habituales en este tipo de elementos.

Pero eso si, lo bueno no dura para siempre, así que corred como condenados a usar y disfrutar de estos columpios "del futuro" por que ya mismo habrá elecciones y seguro que los convierten o cambian en unos de esos monótonos y convencionales columpios de parque.

Salud y suerte

domingo, 8 de noviembre de 2009

La apoyadura

Cada uno que coja el título y ponga espacios donde vea.

Mientras debatís sobre el verdadero significado del título os propondré un nuevo acertijo:

¿Qué tienen en común House, Nacho Vidal, la Sota de Bastos, un patricarca gitano, Antonio Gala, el cojo manteca, un general del ejército, Rocco Sifredi y un servidor?

Pues quitando a Nacho y a Rocco, un bastón.

House lleva uno curvado, la Sota un garrote, el patriarca un callao, Antonio un bastón, el cojo manteca uno inglés (muleta de toda la vida), el general uno de mando y yo uno en "T" plegable.

Reposo obliga a pasar largar horas que antaño dedicaba a ir de cháchara con los colegas, a estar en casita con la pata tiesa. No hay problema, tengo mi portátil, la tele, una buena colección de DVD's, libros varios, etc... pero no se, algo falla. Quedarse en casa por gusto mola, pero hacerlo por webs ya no tanto.

Y eso que salgo, poquito pero salgo.

Así que en pos de un productivo aprovechamiento de estas horas además de estudiar, escuchar música y leer un rato, también me he dedicado a entrar en ese sitio de internet de donde tantos enlaces salen, al que todo acuden tarde o temprano y que yo generalmente por conectarme desde el curro y sin volumen no puedo disfrutarlo: el yutube.

Así que yutubeando p'arriba y p'abajo he dado con uno de esos grupos del que todos han oído hablar pero muy pocos tienen un disco suyo. Hablo de los geniales Académica Palanca. Años ha que no sabía nada de ellos, pero hoy el universo se ha replegado sobre si mismo y han entrado en contacto extremos que antes estaban a años luz dando lugar a una especie de sincronía cósmica que me ha sacado de mi procrastinación cojo-dominguera y me ha hecho ponerme a escribir esta sarta de incongruencias con un único fin:

Poner este vídeo de los Académica Palanca:



Y ahora si, me voy un rato a la calle que o me da el aire o no se qué puede pasar.

Salud y suerte

sábado, 7 de noviembre de 2009

Friclasicos de ayer y hoy presenta: Masters del Universo

Igual que sucede con el Scalextric, el Tente y las camisetas de Naranjito, hay cosas que teníamos de pequeños que de mayor se disfrutan mucho más.
Este es el caso de Masters del Universo.

Cartel de Masters del Universo

Tenía yo unos 11 años cuando se estrenó, y en esos tiempos eso de ver una película en el cine pasaba de verano en verano. Aunque si tenía mi He-Man, pero como era de los primeros no hacía nada gracioso. Más tarde lo sacaron con más articulaciones, accesorios, etc... el mío tenía una especie de tirantes y pare usted de contar.

El caso es que no pude ver la peli en su día y ahora lo agradezco. Las pelis malas son como los vinos buenos, nada mejor que el tiempo para poder saborearlos a gusto.

Para empezar me sorprendió gratamente el reparto: He-Man es Dolph Lundgren, cachas de pro que nos ha deleitado en cintas como Rocky IV, Jonhy Mnemonic o la primera The Punisher.
Más sorprendente fue saber quien estaba tras la famélica cara de Skeletor. Frank Langella nos enseña su mejor cráneo tras hacer de Drácula en el '79 y antes de aparecer en 1492 La conquista del Paraiso, Superman Returns, Frost contra Nixon o estrenando estos días The Box.

La película comienza con el más malo Skeletor secuestrando a "La Maga" que se le presupone el poder de todo el universo, o al menos de la parte donde están. Usando un aparato que da vueltas y sonidos chirriantes He-Man y sus amigos (He-Man va de bárbaro, su amigo parece salido de V y un enano escapado de Willow, cada uno de su padre y de su madre) abren una puerta hipermegadimensional y llegan a la tierra donde conocen a .... chantatachan... Courtney Cox, la televisiva Monica Geller de Friends.

A partir de ahí todo va como debe de ir: un policía tonto cuyos compañeros no creen que un ejercito haya salido de una puerta dimensional para cargarse a un cachas en pelotas, el cachas que cuando va a vencer se deja ganar por no poner en peligro a sus amigos y una terrícola que nada más verle los bíceps decide que no puede ser mala persona con ese cuerpazo y le ayuda. Todo esto mezclado con la horterísima música que hace el noviete de Courtney y que resulta ser más útil de usar que de escuchar.

Con unos efectos especiales típicamente ochenteros y un argumento típico de héroe la película se deja ver y pide a gritos hacerlo entre colegas, birras y palomitas.

Un buen rato, sin lugar a dudas. Y más aún después de ver como los GI-Joe han dado el salto de las jugueterías a la gran pantalla, como la haría Barbie en su día, corregidme si me equivoco pero los Masters del Universo fueron de los primeros en ser creados a partir de un juguete (sin más comics ni nada de por medio)

Si queréis saber si el bien ganará al mal (¿Quien no quiere saberlo?) no dudéis en ver este filme. Eso si, sabiendo a que se enfrenta uno.

Salud y suerte

martes, 3 de noviembre de 2009

Mi Mejor Cara

Cuando repartieron la belleza no pude asistir por que estaba en el baño leyendo el último ScifiWorld, así que me tuve que conformar con la última cara que había disponible.

¿Como se podría mejorar una cara así?

Pues con una caricatura

¿Y quién podría hacerla?

En la vida hubiera acertado esto último.

Para orgullo mío y de mi señora (que la tiene impresa decorando el salón) el maestro Mesamadero que tantísimos ratos de risas nos ha hecho pasar con su humor gráfico en Ideal es el autor de la caricatura.

ElRafa por mesamadero

Mil gracias, maestro, por este regalo (por que es gratis, ¿no?) ;-) y ahora que nadie nos oye te debo una buena ronda. Y gracias por supuesto a Javi por tener tantas y tan ingeniosas iniciativas.

Salud y suerte

domingo, 1 de noviembre de 2009

Clientes y anti-clientes

Según los manuales de física tendera, a cada uno de los clientes de la naturaleza le corresponde un anticliente de igual rango y valor inverso que equilibra la balanza. Luego se ha demostrado que no, que por cada cliente existen lo menos cincuenta anticlientes, pero eso es otro cantar y además nos manda la ecuación a tomar por culo.

Entra un equipo en el taller, un portátil al que no le funciona la tarjeta wifi. Lo miro, remiro y viendo que realmente no funciona decido cambiarla. Tengo dos opciones: ponerle una tarjeta interna como la que tiene, que le sale por unos 50 euros, o instalarle una externa por USB que apenas llega a los 20. Tras consultar al cliente hago lo segundo, recoge el equipo y le explico como debe manejarse ahora.

Hasta ahí sin mayor problema. Le comento que intente conectar y desconectar la tarjeta con el equipo apagado para evitar que Windows vuelva a detectarla y cause conflictos. Talmente como quien habla a una pared, así que como era de esperar vuelve al día siguiente.

Cliente: Mira, que esto no va y tal y cual...
Yo: A ver... (efectivamente era un problema de controladores, ni puto caso me hizo) esto por aquí... esto por allá... voilá, portátil funcionando.
Cliente: Caramba que rápido. ¿Qué te debo?
Yo: Nada, hombre, nada. Pero ten cuidado que no te pase de nuevo.
Cliente: Pues muchas gracias entonces.

Hasta ahí lo que podría llamarse una visita idílica: se solventa el problema, se pregunta lo que se debe y se agradece la atención. Aquí paz y después gloria.

Pero como no hay cliente sin anticliente, cuando estaba apagando el portátil y él sujetando el maletín para guardarlo entra su madre: la anticliente.

Anticliente: Vaya, vaya, vaya. Pero vaya, vaya. Vaya.
Cliente: Ya está arreglado mama, ha sido cosa mía. Me comentó cómo conectarlo, pero lo hice mal. Y mira,  en una chispa me lo ha puesto todo en su sitio.
Anticliente: Pues ya le vale, por que vamos, el equipo pasa aquí más tiempo que en casa.
Yo: A ver señora, el equipo me lo trajo el miércoles, se lo llevó el jueves y hoy apenas han sido cinco minutos. Además ya le ha comentado que no ha sido fallo del equipo.
Anticliente: Si, si, lo que tu quieras, pero se lo llevó ayer y ya esta aquí otra vez. Vaya, vaya, vaya.
Cliente: Que no, que ya está. Ala, vámonos.
Anticliente: Encima no pretenderás cobrarnos otra vez, ¿no? Que ya está bien de tanto cobrar...

Así que lo que en principio era una visita idílica, digamos de índice 8 hubo que restarle en segundos 10 puntos, con lo que quedó una visita de índice -2.

Como comentaba al principio, la naturaleza puede soportar un anticliente por cada cliente, pero en la realidad por cada uno hay varios anticlientes. Al principio eran dos, luego doce, luego treinta, luego cincuenta...

¿Que pasará cuando el universo esté lleno de anticlientes? No podrán nacer nuevos clientes, y se formará un agujero negro que absorberá las ganas de vivir y trabajar de cualquier humilde tendero...

Pero como la naturaleza es sabia, creó las flautas de palo, los rebaños de cabras y los montes para que estos tenderos cuya esencia vital ha sido absorbida por esos agujeros negros tengan una segunda oportunidad como sanos pastores.

Salud y suerte