lunes, 23 de noviembre de 2009

Historias de fin de semana

"Este domingo amaneció nublado, húmedo, frío. Habíamos quedado toda la familia en salir a comer fuera, así que consulté la web de la Agencia Española de Meteorología para ver qué tal estaba el tiempo en nuestro punto de destino. A la vez consulté en la guía Campsa la ruta óptima para llegar mostrándome al detalle el clima en cada momento del camino.

Hablamos, debatimos, discutimos y finalmente decidimos quedarnos en casa. Mis hijos se alienaron con la consola hasta la hora de la comida: Tallarines carbonara. Una delicia que entre mi mujer y yo construimos desde la nada, como el que construye un rascacielos y orgulloso mira el horizonte desde su punto más alto.

Tras las viandas y piscolabis previos disfrutamos de una exquisita comida seguida de una tranquila y cinematográfica sobremesa. Concluida la digestión comenzaron los niños con sus tareas para el lunes, mientras yo me regalé una siesta de pijama y orinal.

Casi sin darme cuenta eran ya las siete de la tarde, noche cerrada. Poco había que hacer entonces. Ni salidas de paseo, ni rondas con los amigos ni nada. Sólo prepararlo todo para el lunes y disfrutar de un rato de lectura o de una buena película. Decantándome por esta última accedí a varios sitios de descargas en pos de un filme que me entretuviera y me dejara un buen sabor de boca de cara al lunes venidero.

Y vive dios que lo conseguí. Indiana Jones y la Última Cruzada. Una película de aventuras que me hizo disfrutar de hora y media exenta de problemas y preocupaciones."

Todo esto me suelta el cliente. ¿Y a mi qué pollas me importa? Pienso yo para mis educados adentros.

"Y eso, que cuando acabó la peli apagué el equipo pero se reinició solo, y ahora no deja de reiniciarse."

Casi todos los lunes lo mismo, errores con un grado cuasi grotesco de detalle por parte del cliente. No se si lo hace para ponerme en antecedentes (como si me interesaran) o para regodearse de su vida personal.

En fin, será que odio los lunes.

Salud y suerte

1 comentario:

Rocío dijo...

jua, jua, jua.... Al principio creí que hablabas de tí y me dije: ¿Te sobran niños o es que hay algo que no me contaste?