jueves, 3 de diciembre de 2009

2012: El futuro más duro de la humanidad

Anoche por fin pude terminar de ver 2012. Supongo que será por que tomé más de cuatro cafés al cabo del día y por pura pereza de no cambiar de película, no hay más razones para excusarse y antes de empezar pido disculpas por haberlo hecho.

Más o menos es conocido el argumento de la peli: en 2012 el sol se encabrona y funde el núcleo de la tierra, haciendo que esta se vaya a tomar por culo mientras el bueno encuentra el amor eterno y el resto la liña vilmente. Lo típico.

Como punto bueno podemos decir que se joden los juegos olímpicos de Londres. Pues muy bien que les está, su hubieran sido en Madrid seguro que no se acabaría el mundo.

Pero además del exterminio de la raza humana a excepción de John Cusak y otros (que carecen de importancia) esta película nos muestra trazas de nuestro futuro cercano. Los Estates tendrán un presidente negro. A lo mejor cuando se empezó a escribir el bodrio pensó que esto daría un efecto a la película, pero ya como que no.

Y lo más duro, lo más triste... Algo que ninguno queríamos ver ni mucho menos creer pero, como no, un artista (poeta, profeta) nos lo muestra con la sobria crudeza que tal bofetazo a la humanidad se merece, sin paños calientes.

Y es que en el año 2012...

(Clic para ampliar)

...seguiremos viendo la tele en analógico.

¿Este es el futuro que nos espera? ¿Esto es lo que le vamos a legar a nuestros hijos y nietos? ¿No nos basta con dejarles una soporífera filmoteca sin imaginación ni creatividad basada sólo y exclusivamente en los efectos especiales?

No somos nadie.

Salud y suerte

2 comentarios:

Ángel Raúl dijo...

Jo macho.... con lo bonito que se veía el viejales ese de "ojos de linea" pegándole mochazos a la campanaca con el palillo de los dientes de King-Kong y como miraba sorprendido que se iba a rehogar como una coliflor en una olla de caldo.

O sea... catastrofismo de tres al cuarto y punto pelota, ¿no?

El_Rafa dijo...

y lo mejor es ver al Cusak con la misma expresión cuando se le derrumba el suelo a los pies que cuando le lame los jocicos a su exseñora. Expresionismo en estado puro.