jueves, 31 de diciembre de 2009

Continuará...

Se acaba un año y comienza otro, que no deja de ser un día que da paso al siguiente pero un poco más a lo bestia.

Cuando era pequeño esperaba ansioso el momento en el que mi Casio DataBank cambiaba a la vez de segundo, minuto, hora, día mes y año. Era todo un acontecimiento. Años más tarde me dí cuenta de que podía reproducir ese momento siempre que me diera la gana, pero ya no tenía la gracia. Ese día perdí la inocencia.

Se acaba un año en el que no han sido pocos los cambios, pero con el regomello de quedo de que no hayan sido más. Todo se andará, pasito a pasito.

¿Qué espero del 2010?

Pues eso de "Virgencita que me quede como estoy" ya no vale, que uno tiene una edad. Así que habrá que ponerse las pilas en el dinero y la salud (del resto ando sobrado).

Con empollar en programación para hacerme un hombre de provecho y volver al ansiado bipedestrismo me daría con un canto en los dientes. Aunque si bien la segunda no depende de mi, en la primera habrá que apretar un poco los machos.

En cualquier caso ni me voy a poner a régimen para perder esos cuatrocientos kilillos que me sobran, ni voy a quitarme de fumar ni nada de eso. Lo que si pretendo es retomar el bajo y tocar con un mínimo de regularidad, y hacer lo que se supone que un señor de 33 añazos tiene que empezar a hacer en esta vida: juntar un buen mazo de cartas Magic para echar una partidica de cartas los fines de semana.

Aunque viendo cómo está el percal en este 2009, lo más sensato sería pedir un buen capote para el 2010 y un traje de luces. Ya que vamos a tener que torear otro año chungo por lo menos lo hagamos con clase.

Salud y suerte.

2 comentarios:

oicor dijo...

Desde luego un traje de luces (pero que no sean de Navidad), un capote y un buen estoque garantizan la corrida. Valor y al...toro?!?

El_Rafa dijo...

Donde se ponga una buena corrida que se quite el fútbol... ¡¡¡Y los toros!!!