sábado, 12 de diciembre de 2009

De arquitectos, albañiles, programadores y cacharreros

Más de una vez me han dicho es de "¿Por que no estudias programación? Seguro que se gana más que arreglando equipos". Pozí hijo mío, supongo. Pero sería como decir a un albañil que por qué no se hace arquitecto.

Lo segundo no se le ocurriría a nadie. Puf, caramba, tener que estudiar cuatro o seis o dieciocho años una carrera es una buena jartá. Sin embargo lo primero para que es mucho más sencillo. "¿Tu no tienes un ordenador? Coño, pues programa, que sólo es poner cosas en la pantalla."

Al igual que sucede en la construcción (o sucedía) y como bien dice el refrán "el que mucho abarca poco aprieta". Conozco albañiles que se quejan de cómo el arquitecto ha resuelto tal tabique, aportando ideas mucho más óptimas que vienen no del conocimiento académico sino de la experiencia. Y son cosas muy distintas. Pocos arquitectos he visto poner ladrillos. La gente puede llegar a ir hacia arriba, pero pocos son los que se rebajan en la dirección opuesta.

Igual pasa por ejemplo con los médicos. ¿Alguien ha visto a alguno poniendo una venda, por ejemplo? Nada, eso la enfermera. Cada uno tiene sus tareas y sus funciones.

Pero héteme aquí que el maravilloso mundo de la informática elimina esas barreras. Todos podemos ser programadores, cacharreros, administradores de sistemas, jefes de proyecto, ... Hemos de diseñar un rascacielos y saber alicatar, poner betadine y tiritas y operar a corazón abierto y con el motor en marcha.

Hay que especializarse. Mi trabajo es reparar equipos. Lo que hagan una vez reparados me trae sin cuidado. Es obvio que todo el que trabaje en el mundo de la informática debe tener una mínima noción de qué es lo que tiene entre manos (y no me refiero a cuando va al baño con la MacWorld bajo el brazo).

Ayer me llegó un cliente con el router en la mano y el grito en el cielo:

Cliente: Machooooo¡¡¡¡¡¡¡ Que esto no funciona, dame otro ya que llevo dos semanas sin internet.
Yo: Buenos días, ¿Qué desea?
Cliente: Que me des otro de estos, que a este se le ha ido la pinza.
Yo: Ajá. ¿Qué le pasa?
Cliente: Que se le ha ido la pinza.
Yo: Pues déjamelo, lo pruebo y si veo que está mal te lo cambio por otro.
Cliente: Jejeje, ¿Probarlo? Ya lo ha probado un amigo de mi hijo, que ha hecho informática, la carrera.
Yo: Chachi piruli, pero debería probarlo antes de nada. Dime qué le pasa y lo podré mirar.
...

Aquí omito unos diez minutos de alabanzas al chaval este que ha terminado la carrera de informática. Chapeau por mi parte, que empecé a hacerla por la UNED y no tuve narices de aprobar nada.

...
Cliente: ...y hasta se ha montado su propio ordenador. Así que me lo cambias ya que me ha dicho que lo hagas.
Yo: Me parece cojonudo. Si el se ha montado su propio ordenador yo habré montado más de trescientos, además al ser la tienda mía y no de el licenciado déjame al menos que yo sea el que decida qué hacer con el router. Me lo das y lo pruebo, venga.
Cliente: Vale, vale, no te pongas así. Si ya me lo dijo, que no querrías cambiármelo, pero que sepas que está roto, si lo quieres probar venga.

Evidentemente el router funciona a las mil maravillas. Podría haber dejado el tema ahí, pero como uno en el fondo se preocupa por la gente seguí indagando.

Yo: A ver, dime exactamente qué es lo que le pasa. Me la suda lo que te haya dicho el informático ese, dime lo que tu has visto.
Cliente: Pues que con la wifi se conecta y con el sobremesa no, y eso que va por cable y este me ha dicho que es mejor.
Yo: Que no me lo mentes. Si va por wifi es que funciona, y por cable lo he probado aquí y funciona. Así pues o bien es problema de configuración de tu equipo o bien que se ha jodido la tarjeta de red. Si quieres me lo traes y si no te lo quedas, eso ya no es asunto mío.
Cliente: ¿Pero si el de la carrera lo ha configurado todo?
Yo: Pues muy mal hecho. Sólo tiene que configurar una cosa, y si no a cambiar la tarjeta. Al menos eso es lo que llevo haciendo diez años y sin carrera ni nada.

A la media hora me llama por teléfono, que lo ha conectado todo como estaba y nada de nada.

Yo: Dale aquí y allí.
Cliente: Nada.
Yo: Pues entra en tal sitio y si pone tal cosa cámbiala por tal otra.
Cliente: Nada.
Yo: Pincha aquí y teclea esto, le das a intro y reinicias cuando te lo pida.
... pasan michos minutos, así que además el equipo debe de estar bonico de virus, pero seguro que el señor licenciado ya se habrá dado cuenta.
Cliente: Jejeje, si ya te lo decía, que este chaval sabe mucho, que ha terminado la carrera de informática y si dice que no funciona el router es que no...
Yo: ¿Perdón? ¿Es que no... qué?
Cliente: ¿Es que me has cambiado el router? Por que ahora si que va y no has hecho nada.
Yo: Vamos hombre, no me jodas. ¿Ves que sencillo era? Ahora le dices al tío de la carrera que me debe 30 euros. Buenas tardes.

No es que el enfermero sea más listo que el médico a la hora de poner inyecciones, es que pone cuarenta al día, y quieras que no algo de costumbre se le coje.

Así que primero no hay que ponerse gallito cuando se piden las cosas, y segundo que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

Seguramente este chaval sepa un montón de lo suyo, que no digo que no, pero no estaría de más que se manejara algo mejor con algo tan básico como una puñetera tarjeta de red.

Salud y suerte

1 comentario:

Alfredo Luque dijo...

hahahaha, como siempre chapó....si es que no puee seeer