martes, 2 de febrero de 2010

¿Hay alguien ahí?

Eooooo, ¿Hay alguien ahí? Parece que está el blog abandonado.

Nada más lejos de la realidad. Simplemente es un cúmulo de circunstancias que han dado como resultado que en tres semanas no haya podido prácticamente ni rascarme una orejilla entrehoras.

Tres semanas de rehabilitación, de dos de la tarde a tres y media o más. Así que de casa a la tienda, de la tienda a rehabilitación y de rehabilitación casi casi a la tienda de nuevo. En el breve espacio que queda apenas comer algo y reposar de la paliza fisioterapéutica de los webs.

A un día de tener un examen de formación profesional a distancia, el poco tiempo que me quedaba por la noche entre cerrar la tienda, llamar a mi señora a ver que tal le ha ido el día y ver alguna peli, serie o simplemente cenar (ya que al mediodía poco alpiste ingiero) lo dedico a repasar un poco. Más que nada para saber de qué irá el examen.

Si unimos mañanas y tardes currando, tardes de fisio y noches de estudio/engullimiento apenas si nos quedan las horas de dormir para escribir algo. Si bien ambas cosas son precisas para el cuerpo y el alma, la de dormir se hace más necesaria con la edad.

A todo esto hay que sumarle que no pasa nada extraordinario. Unos clientes saben lo que quieren, lo piden, pagan y se van. Otros quieren hacer algo y no saben como, así que preguntan en lugar de especular. Así que ni anécdotas curiosas ni graciosas ni nada de nada. Por un lado bien, por que tampoco hay cuando contarlas, pero por otro me están dejando con la mente totalmente en blanco.

Si no pasa nada, a finales de semana estaré ya por fin liberado y tendré ese tiempo libre que tanto ansío, para entre otras cosas subir algún relato a Entre Aldonzas y Alonsos, escribir alguna reseña sobre La Herencia Valdemar, o simplemente narrar la última de mi médico (esa es buena).

Así que si todavía queda alguien que entre de cuando en vez, que no piense que esto es un erial 2.0, más bien una tierra en barbecho a la espera de días mejores y más inspirados.

Salud y suerte.

1 comentario:

Rocío dijo...

¡¡Hombre, por fin por aquí!!!