miércoles, 17 de marzo de 2010

Doctor Windows


Como cada medio año, más o menos, hoy ha tocado visita al traumatólogo. ¿Que para que sirve? Para escaquearse una mañana del curro y... bueno, ¿No es suficiente excusa?

Este traumatólogo que tengo ahora me lo recomendaron encarecidamente, tanto es así que cuando pedí cita para este especialista en lugar de para el anterior la del ambulatorio me sonrió diciendo "Mu bien pensado".

Así me planto es mañana en Jaén, capital del Santo Reino. 14º a la sombra que no los aguantaba ni supu (será la falta de costumbre), media Jaén levantada por las obras, la otra media pidiendo a gritos que la levanten también y llego al hospital.

Esperar lo que se dice esperar no esperé nada. Ni de tiempo delante de la puerta cerrada ni menos aún de una pronta solución.

Dime que te pasa, me pregunta el doctor. Su puta madre, pienso yo, llevo más de tres años explicando la misma historia una y otra vez. Pues mire usted, que tras la rehabilitación estoy exactamente de la rodilla derecha. La izquierda, sin embargo, parece sentir cierta empatía hacia su vecina y está también dando por culillo a punto de quitarle la vez.

A ver, a ver... tras un rato de cháchara y de mirar la pantalla del ordenador tecleando "resonancia magnética" de carácter en carácter con el índice de la mano derecha me pide una resonancia.

El tiempo es oro, que dicen,  pues a mi me han atracado a mano armada.

Desde hace unos cuatro o cinco meses me trata este médico por que el otro era un chulo incompetente. Así que los primeros dos años y pico tirados por la borda. Evidentemente este ha empezado desde cero, se ve que o no me cree o no se fía o ve House: "todo el mundo miente". Así que tras volver a hacer rehabilitación, volver a quedarme peor tras esta vuelve a pedirme una resonancia y tendré que volver a esperar dos o tres meses a que me la hagan más otros tantos a que teniéndola el médico en sus manos me cite.

Este último paso se podía haber evitado de no haberme traspapelado los resultados de la otra, pero eso pertenece ya al pasado.

El caso, y aquí viene el sentido del título, es que a la hora de despedirme me insiste en que ande mucho y sobre todo que nade.

Es que me duele, hijo mío, y andar ando (anduve gilipollas), pero no puedo perder todos los días una hora de casa al curro y viceversa andando. E insiste, que ande en llano, que es muy bueno.

E insisto, que si pudiera andar mucho, rápido y sin problemas no hubiera venido al médico.

Es igual que la ayuda de Microsoft.

¿Que el equipo no arranca? No hay problema, instale esta actualización
Si, pero es que no arranca.
Claro, por que no le has instalado la actualización.
Ya, pero ¿Como se la instalo sin arrancar el equipo? ¿Por simbiosis dejando el cd junto al monitor toda la noche?

¿Han contestado a la duda?
Pozí
¿Ha servido para algo?
Ponó.

Y así vamos mes tras mes, año tras año. Cuando me hagan la resonancia y tengan los resultados no se que se verá, en la anterior parece ser que no había nada raro.

Tal vez no tenga ninguna enfermedad de esas raras de House, ningún síndrome con apellido alemán, pero coño, que duele. No creo que sea muy profesional tras 3 años de médicos que el único diagnóstico que tengo señale una "gonalgia rotualiana derecha". Uséase que duele y punto.

Esta tarde no repararé ningún ordenador, cobraré por ello y le diré a todos los clientes "tu enciende el equipo, navega por internet sin problema y si acaso pásate ya después de semana santa" ¿Qué? ¿Que el equipo no enciende? Pues hazme caso a mi que soy el especialista. Conéctate a internet con el ordenador, aunque no encienda, que siempre es bueno que esté conectado, así no pierde masa muscular.

Salud y suerte

3 comentarios:

nonovazqυez™ dijo...

Amén, hermano. Real como la vida misma. Como aquel que al llegar al médico es interrogado por el especialista con un "guillotíneo" exabrupto:
- ¿Qué le pasa?
Y el asustado paciente:
- Doctor, me duele aquí.
Que es zanjado con una respuesta del facultativo:
- Coño ¡pues póngase allí!
Y desconozco cómo es la ayuda del Windows, porque no la uso. Tengo algunos amigos que "saben de esto", y a veces me lo solucionan igual de mal, pero por lo menos echo una cerveza con ellos durante la consulta.

oícor dijo...

Gracias a tu experiencia médica estoy entendiendo en profundidad el verdadero significado de la palabra "paciente".

oícor dijo...

Gracias a tu interminable experiencia médica, he comprendido el verdadero significado de la palabra "paciente".