sábado, 10 de abril de 2010

Excusatio non petita

... acusatio manifesta, que decían los romanos cuando hablaban así de raro. Va siendo hora de justificar esta sequía, este cuentagotas de artículos de los últimos tiempos.

Aunque "non petita" no es exactamente, ya que aproximadamente el 66% de mis lectores asiduos (Chache y Fran) me han reprochado últimamente el no escribir. Y como de bien nacido es ser agradecido, qué menos que una justificación antes de que procedan al abandono total de este ciber-recoveco.

Resumiendo mucho, mucho, mucho podríamos decir que la cosa está chunga.

Cosa, preciosa palabra que según el drae es "todo lo que tiene entidad ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta".

La cosa del estudio la llevo a contrapié. Comienzo la práctica del bloque cuatro y ya ha salido publicado el bloque cinco, así que siempre me llevan una ventaja de dos o tres unidades. Teniendo en cuenta que estudio en los cuatro ratos que tengo libres en el taller (dos ratos a partir de ahora) y cuando llego a casa a las nueve o las diez de la noche después de haber salido a las ocho o las nueve de la mañana, es comprensible que tanto mi nivel de atención como el de interés estén bajo mínimos. Menos mal que ahí está el domingo sin fórmula uno, que me permite actualizar las prácticas y enviarlas antes de perder la contienda por abandono.

Si la cosa del estudio va a contrapié, la del pié va a contranatura. Es como Flashforward, si no va bien nos esperamos unos meses a ver si se nos ocurre algo mejor. Así que de seis en seis meses veo a mi traumatólogo. "A ver si se quita solo", seis meses después, "uy pues no, a ver con rehabilitación", seis meses después, "anda, pues tampoco, te voy a pedir unas pruebas"... y así sucesivamente. Si trabajara en una oficina detrás de un escritorio de ocho a tres no me importaría tanto, pero caramba, que hay días en los que no me siento (o me siento mal, por ende).

Y si la cosa de la rodilla va a contranatura, la de la naturaleza de mis ingresos es todo un contradios. Contraparafraseando (toma moreno) al anuncio de Ikea, "donde no caben dos, con suerte cabrá uno", así que me quedo yo solico al frente de la tienda, si para dos no da, a ver si para uno.

Pues esta es mi espiral de los últimos tiempos. Tengo más curro, más responsabilidad, más stress, más horas castigando la rodilla, más cansancio al llegar la noche... y por otro lado menos tiempo para escribir, estudiar, echar unas cañas... en fin, lo más preciso del mundo.

Aunque no todo van a ser penas. Aunque estos últimos siete años he estado trabajando aquí, en mi tienda, ahora lo veo todo diferente. Es "más mía", y eso se nota.

De momento estoy de papeleos, que no son pocos, a ver si en esta semana que empieza consigo tenerlo todo medio enjaretado y a partir de la siguiente a apretar los machos un poco más cada día.

Intentaré no dejar pasar las semanas sin comentar nada por aquí, que se está empezando a animar la tienda (inviernus horribilis) y comienzan las anécdotas, encontronazos y curiosidades de la relación cliente - humano.

Gracias por la paciencia y hasta muy pronto.

Salud y suerte.

PD.- Mientras seguiremos "Persiguiendo al Futuro"

3 comentarios:

M.S dijo...

YEAH!

Y EL JUEVES EN GRANÁ :-)

BESOS

El_Rafa dijo...

Uyyy... complicado lo tengo, tendría que cerrar y todo. Mi única esperanza es que combine que ese día tenga que ir a Jaén a firmar algo y ya de paso ir a Graná y echar el día.

Rocío dijo...

Suerte en esta nueva etapa!!!!