viernes, 14 de mayo de 2010

Tiembla Murphy, tiembla.

Como supongo que ya sabréis esta semana comienzo mi nueva andadura como autónomo a cargo de mi humilde tienda. No pocos papeles, correo, mensajes, llamadas, etc... han tenido que pasar para que esto ocurra, pero por fin parece que se ve un poco de luz al final de túnel.

En principio la cosa estaba clara: se liquida la cuenta con el proveedor (soy franquicia), me devuelven el aval de cuando se comenzó la relación comercial, se anula el mismo, se firma el nuevo y se remite. Por otro lado se van dando de alta y de baja el resto de papeles de seguridad social y recibos domiciliados y tras un par de días en el limbo empresarial.

Pero héteme aquí que si algo puede descornejarse, se descornejará, aunque no esté seguro de lo que significa exactamente.

Todo listo, preparado y sobre todo pagado. Y a tocateja, como los viejos. Ya está liquidado el saldo y ni debo ni me deben.

11/05/2010
Recibo un correo en el que me confirman que está todo averiguado y que me mandan el aval: un papel que tiene que estar en Jaén antes del viernes para anularlo y ese viernes firmar el nuevo.

12/05/2010
Esto no llega, me cachis. Bueno, me suelen repartir por las mañanas y por las tarde, así que llegará por la tarde. Como por suerte tengo trabajo pasa la jornada y a última hora veo que no tengo papel alguno.

13/05/2010
Llamo para preguntar por mi papelico, que por qué agencia lo han enviado para ver si lo pueden remitir a Jaén en lugar de traérmelo a mi y así me ahorro un paso. La respuesta que obtengo es que el papel aún está en Tarragona.

P'habernos matao.

Con toda la educación y paciencia que me queda, muy poca tengo que admitir, me pongo a repartir llamadas y correos a diestro y siniestro hasta que consigo que lo envíen a Jaén por hypermegaurgentísimo.

En teoría llegará al día siguiente (hoy viernes) antes de las 10. Les insisto mucho en la hora por que si a esa hora no está no puedo firmar nada y tendré que esperar otro mes. Me dicen que no me preocupe, que sin problema.

14/05/2010

Comienzo mi jornada laboral sin meterme en plena faena a la espera de salir a firmar a las diez.

Y pasa el tiempo... y nos dieron las diez y las diez y media... Llamo para confirmar la entrega en Jaén y desde la capital me dicen que nones, que allí no ha llegado nadie. Llamo y me confirman que ayer salió como urgente, para ser entregado antes de las diez.

Llamo al transporte que me confirma que está en reparto, pero en 19 horas, así que llegará a lo largo del día.

¡¡¡Tu put* madre 19 horas, a las 10 debería de haberse entregado!!!

"Anda, pues si, jeje, que fallo más tonto" me contesta la amable telefonista.

A los cinco minutos me llama para decirme que el repartidor ha tenido un problema y se le ha pinchado una rueda de la moto. Ahí paso de la ira más profunda al descojone extremo. "Mire señora, ¿Quiere usted una tienda de informática? Si quieres te doy las llaves que yo me voy al parque a echarle miguitas de pan a las palomas".

Una hora más tarde, a las once, por fin llega todo, se firma y en estos momentos está toda la documentación está firmada, sellada y camino de Tarragona.

¿Qué pasará ahora? ¿Abducirán la furgoneta de reparto? ¿Se fugará el chófer a lo "Dioni"?

Mientras espero con el alma en vilo a que llegue el lunes y con el la tranquilidad voy a seguir trabajando, que viene siendo el motivo principal de tanto embrollo.

Y luego dicen de Murphy, si hoy tiro un gato desde la ventana con una tostada de mantequilla en la espalda fijo que el gato cae hacia arriba y se come mi tostada en el tejado.

Salud y suerte.

PD.- Ains que agustico me he quedao ;-)

1 comentario:

ruyelcid dijo...

Tu tira un gato con una ventana desde tu ventana... que allí abajo estaré yo para comerme la tostada, al gato ( en salsa agridulce) y rematar con una ración de alitas en el Bar Madrid...
(pa que luego digan que las cosas no caen del cielo..jejeje)