Según la ley nosecuatos barra taitantos, si se realiza un presupuesto de una reparación el importe de la misma no puede superar el que figura en el presupuesto.
O algo así dirá, imagino. Por lo menos el sentido común así lo dicta.
Hay presupuestos muy sencillos de realizar y otros bastante complejos. Algunos se pueden hacer sobre la marcha y para otros hay que dedicarle casi más tiempo que el de la misma reparación.
Lo más importante en cualquier caso es conocer el problema y así ajustar el presupuesto lo máximo posible.
Cliente: Buenos días. Tengo un módem josebé de chorrafone que no puedo instalar. Donde lo compré me han dicho que se lo traiga a un informático. ¿Cuanto me costaría que lo instalaras tu?
Yo: Pues vamos a ver. Me giro lentamente sobre mis propios pinrreles cual danzante de chotis y miro detenidamente la tabla de precios que tengo justo a la espalda sobre la cabeza. "Instalación de componentes y periféricos... tantos leuros".
Cliente: Perfecto, entonces... ¿Cuando me paso?
Yo: Vente esta tarde.
Meto el portátil en el taller, termino con lo que estaba, cigarrico de rigor en la puerta y a liarme con el cacharro nuevo.
Lo enciendo y me pide clave. Mal empezamos. Culpa mía por no habérselo preguntado. Una llamada de teléfono y me la da. Proseguimos.
Meto la clave y se reinicia el equipo. Mal continuamos.
Quito, pongo, pruebo, compruebo, chequeo, ... Parece ser que si al windows 7 le instalas unos códecs del año catorce antes de cristo comienza a funcional regular. Delicado el angelico.
Tras un buen rato hasta que consigo desinstalar, limpiar registros y tal por fin arranca el equipo como debería.
Descargo el programa de la web de chorrafone por que el que trae el módem es más antiguo y todo va como la seda. Bueno, casi todo. Se conecta pero no navega. Conecto el equipo a mi ADSL y compruebo que tampoco navega.
Limpio el equipo de arriba a abajo, monto unos laboratorios farmacéuticos con los virus que me han sobrado y ya navega a la perfección.
Llamo al cliente para contarle lo ocurrido.
Yo: Tu equipo ya está listo. No me dijiste que no arrancaba, pero en fin, no pasa nada. Te he limpiado el sistema de virus y de todo, te he configurado un par de cosicas que hacían que se reiniciara y te he instalado el módem.
Cliente: Chachi piruli. Esta tarde me paso con los X leuros que me dijiste.
Yo: No, perdona, por eso te llamaba. X es lo que cobro por instalarte el módem, pero el equipo estaba echo un asco, así que serán Y en total, y por ser para tí.
Cliente: Eso es demasiado. Déjamelo como estaba y te pago sólo X.
Yo: ¿Quieres que te lo estropée a caso hecho? Antes no funcionaba, no es que no pudieras instalar el módem, es que no podías ni llegar al escritorio de windows.
Cliente: Me da lo mismo, no estoy para gastar tanto. Tú déjalo como cuando te lo llevé y si eso otro día te lo acerco.
¿Qué hago ahora? ¿Le vuelvo a cargar los códecs viejos para que se reinicie el equipo y no arranque? ¿Lo dejo como está, funcionando, y no le cobro más que la instalación? ¿Se lo dejo funcionando y le cobro lo que le debería cobrar, y tener una bronca del quince?
Antes tenía la costumbre de encender el equipo delante del cliente para ver qué fallo tenía y comprarlo con el que él decía que tenía. Y lo sigo haciendo. Pero si alguien te dice que "no ha podido instalar un módem josebé" lo normal es deducir que es por falta de controladores o conocimiento, no por que el equipo no arranque.
Como sea así para todo me imagino al cliente hablando con los pintores: ¿Cuanto me sale pintar mi casa? -mil euricos mismo- Estupendo, pues ahí tienes el solar, los ladrillos, el cemento...
Salud y suerte
2 criaturicas se han pronunciado, ¿A qué esperas tu?:
comprarlo delante del cliente = comprobarlo delenta del cliente...
Implícito o Ilícito???
Ruy; comprobarlo "delenta" del cliente=
comprobarlo "delante" del cliente.
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