jueves, 29 de julio de 2010

Exactamente igual que antes

¿Seguro que está exactamente igual que antes?
Es una de las expresiones que más escucho al cabo del año: "Esto está exactamente igual que estaba".

Aproximadamente un 0,03% de las veces que oigo esa frase es realmente cierta. Un error de diagnóstico o una solución excesivamente temporal pueden hacer que se repita el mismo problema pasado unos días.

El resto de las veces no tiene nada que ver.

Por ejemplo puede significar:

- Antes no arrancaba y ahora tras caerle una lata de cocacola encima tampoco.

- Te lo traje para que me lo configuraras y ayer le metió mi hijo el XP quitándole el Vista y sigue igual que antes. (O peor, señora, que no detecta ni el ratón).

- Me lo llevé la semana pasada por que le salía una raya amarilla y ahora resulta que los iconos están cambiados de sitio. Vamos, que está exactamente igual que antes.

O ya los que son para nota:

- Me lo llevé la semana pasada y está exactamente igual - "Señora, usted se llevó un portátil, esto es un sobremesa"- me da igual por que le pasa lo mismo y lo cubre la garantía por que yo lo digo.

Bien es cierto que el resultado de los diversos problemas que suele tener un ordenador de casa dan el mismo resultado: el equipo se reinicia antes de cargar windows.

Pero.. ¿A que nadie le echaría en cara al mecánico que tras cambiarle el motor por que no arrancaba el coche ahora se ha quedado sin gasolina y tampoco arranca?



Salud y suerte

miércoles, 14 de julio de 2010

Un PC para un matemático

Usuarios de informática hay de todos los gustos y colores. Un ordenador no es más que una herramienta para un estudiante, un autónomo, un tendero, un contable, un albañil, un arquitecto, un fotógrafo... e incluso para un informático.

Hoy concretamente he tenido un cliente matemático. Pero de los buenos, de esos que hacen las cuentas a ojo y sin darse importancia.

Interesado en portátiles me pregunta por la diferencia entre algunos modelos del mismo precio. Todo va bien hasta que damos con los números. Con las mates hemos topado, amigo Sancho.

Cliente: Entonces... ¿Son exáctamente iguales estos dos modelos?
Yo: Pues prácticamente. La única diferencia es el disco duro. Y la marca, claro está. Este al ser de Acer es más económico que aquel otro de Toshiba.
Cliente: ¿Y el disco? ¿Qué diferencia hay?
Yo: Pues como indican las características (que te has leído siete veces) el Toshiba es de 320Gb y el de Acer de 640.
Cliente: Ajá, así que podríamos decir, por ejemplo, que es unos 100Gb más grande, ¿No?
Yo: Hombre, lo correcto sería decir que es el doble, 320Gb más que el otro.
Cliente: Osea, que más de 100 de diferencia. No está mal.
Yo: Bastante más de 100, de hecho.
Cliente: Si, en efecto, si es el doble y aquel es de 320Gb, este será... por lo menos... de 500Gb, ¡Qué barbaridad!
Yo: (Barbaridad es que hayas llegado a los 40 años con esos conocimientos)

Una cosa es no estar interesado o no entender mucho de informática. Cosa que admito, respeto y en muchas ocasiones envidio. Vale que no sepas si un Gb es más grande que un Mb, ahí no me meto. Pero caramba, 320 x 2 = 640. Y no solo en informática, en muchas más ramas de la ciencia e incluso en la vida real sigue teniendo validez esta regla.

Con las ganas me he quedado de que me pregunte el precio esperando algo así como:

Cliente: Estoy dudando entre el de 499€ o el otro... ¿Que diferencia hay de precio?
Yo: Nada, hombre de dios, apenas 7 euricos. Este son 499 y el otro 1.835'99

Salud y suerte.

jueves, 8 de julio de 2010

Mosqueantemente bien

Cuando todo va bien es por que algo hemos hecho mal. Así ha sido siempre y así será hasta el final de los tiempos. Lo importante es aprovechar el tiempo hasta que descubra dónde está el error.

En este caso el símbolo de esta bonanza es ni más ni menos que la Blackberry Storm2, la de la fotico.

Para ponernos en antecedentes comencemos por el principio.

Me quedo sólo con la tienda. La crisis ha hecho que el negocio no sea muy bollante y hay que recurir a medidas desesperadas. Así que ahí estoy yo, llevando papeleos, ventas, compras, reparaciones, devoluciones, quejas, reclamaciones, .... todo, todo y todo.

Un poco agobiante, pero más o menos manejable. Siendo autónomo veo para mi regocizo que los de Vodafone han sacado una promoción para mí (y algunos más, supongo) donde entran la llamadas en horario laboral, el acceso a internet y un pedazo de Blackberry Storm2 como la copa de un pino.

Ahora trabajo con una curve 8520. Está de lujo que te crujo pero no tiene la potencia suficiente para mover aplicaciones grandes ni tiene 3G, así que mirar las cuentas del banco, por ejemplo, se tarda un rato bueno.

Excelente, pienso. Con un pepino como la Storm2 podré hacer bastantes más consultas desde cualquier sitio. Hacer pedidos mientras estoy en el baño, devoluciones mientras estoy de cañas o incluso controlar remotamente el PC de la tienda sin estar en ella.

Bueno, vale, y además es más grande que la de mi cuñado ;-)

Pero héteme aquí que nada es tan sencillo como parece. Al estar todo el día en la tienda no puedo salir más que antes o después del horario. Por internet no puedo hacer todas las gestiones.

Un mes me tiro para que me pasen a autónomo. En ese mes intento contratar esta promo y llego incluso a quedarme sin internet en el móvil durante una tarde entera (larguísima tarde). Los de la tienda me dicen que si, por la web me dicen que no, por teléfono que tal vez... mes y pico dándole vueltas al asunto.

Incluso estaba sopesando el cambio a otra compañía buscando un terminal potente para todas mis gestiones, aún pagando lo que quede de la permanencia.

Y cuando en estas estoy me llaman directamente desde la central de Vodafone en Madrid para proponerme ellos el cambio.

Imposible si no es con alta nueva. Me niego, llevo con el mismo número desde el año 2000. Así que la muchacha, maja como ella sola, me hace un chanchullo y como resultado estoy esperando el nuevo terminal para unos 15 días como máximo.

Ahora de repente, tras dos meses de fatigas, me encuentro con que mi mujer y mi hija están de vacaciones y aquí. Que el año que viene no tiene que irse fuera a currar, estará apenas a media hora en coche. Que los de vodafone me hacen caso y me dan el telefonaco. Que el negocio empieza a repuntar y da hasta para caprichos. Que españa se clasifica para la final del mundia.

Vamos, un asco de vida. Por lo menos para uno que siempre ha sido más de poeta maldito de la generación perdida.

¿Qué haré ahora? Estos post mega guays de "que chachi va todo" no son lo mío. En fin, supongo este momento tenía que llegar.

Ahora tendré que buscarme algo de lo que quejarme, no se... ¿Sigue la $GA€ por ahí?