lunes, 22 de noviembre de 2010

El suspense, el tiempo y los discos chinos.

Ni soy, ni pretendo ser, un experto en películas de suspense. Para mí sólo existen dos tipos: las que me gustan y las que no.

Aunque bien es cierto que los años que llevo viendo este tipo de películas me han hecho cuanto menos entender un poco dónde está el meollo del asunto.

La clave, al menos para mi, está en el tiempo. La atención, el estar preparado para un susto, el esperarse que pase una cosa u otra, la capacidad en general de estar pendiente de un hecho es algo extremadamente limitado.

Un cerebro normal no puede estar eternamente atento a algo, pregúntale a cualquier profesor. Así que para mantener esa atención hay que estar constantemente estimulando al sujeto en cuestión (incluso de manera no erótica).

El caso es que este fin de semana he estado viendo Los Ojos de Julia. Presentada como la mejor película española de suspense de todos los tiempos, poco más o menos. Destacando en cada presentación, cartel, promo, ... que es de los productores de El Orfanato. Que viene siendo algo así como "me han dejado pelas los mismos que las pusieron para tal película". Chachi. A mi me dejó una vez pelas el mismo banco que mantiene a la familia Botín, y no por eso me va igual que a ellos.

Volviendo a la película. Mala no es, todo hay que decirlo. La trama es más o menos original y está bien planteada. Comienza fuerte, como tienen que empezar estas películas. Y como viene siendo habitual, tras unos primeros minutos que te impresionan se desinfla completamente para comenzar desde cero a contar una historia.

A lo largo de la historia sube y baja, y ahí está la diferencia entre una buena película de suspense y otra que no lo sea tanto: en mantener la atención, mantenernos alerta.

No vale dar repullos durante toda la película, hay que dejar tiempo a diálogo, las explicaciones, etc... Tampoco vale sacar una voz en off que nos lo cuente todo como a parvulillos ni mucho menos parar en seco la película para ver la relación que tienen los personajes entre sí.

A mi entender ahí es donde está el pecado de Los Ojos de Julia. Comienza más que bien, prometiendo. Luego se desinfla para comenzar poco a poco la construcción del relato... y parece que los guionistas estaban peleados unos con otros y dejaron de hablarse.

Pausas eternas, larguísimas. Hay momentos en los que tienes que hacer un esfuerzo por recordar dónde estás y qué estás viendo. Eso en las no siempre necesarias explicaciones. Importante es saber a quien estás viendo, quienes son los personajes de la historia y sus relaciones. Pero no menos importante es que tales personajes hagan algo... aunque sea volar un puente.

Y el pecado principal, el peor de todos, es también la dilatación en el tiempo de las escenas de más acción y suspense.

No hay brazo de butaca que aguante un cuarto de hora con las uñas hincadas. Ni uñas, claro. Ni espectador, menos.

Lo peor de una película de suspense es que estés deseando que maten de una vez a la protagonista. En momentos dan ganas de levantarse y tirarle un zapato a la cabeza.

Es una moda de los últimos tiempos medir la calidad de una película por su duración. Nada más lejos. El Señor de los Anillos dura mucho por que la historia es muy larga y plagada de detalles. Cube, por ejemplo, apenas pasa de la hora por que es el tiempo necesario para contar la historia.

Alargar una película por alargarla no hace más que aburrir al personal. Aburre ver como alguien, en pleno cenit de la película, pasa media hora atándose unos cordones (por ejemplo), tanto como ver a un asesino durante media hora dando vueltas por la misma habitación.

Así que señores directores, productores, etc... un consejo gratis que doy: una peli tiene que durar lo que tiene que durar. Si la quieres hacer de dos horas por que mola más, búscate una historia de dos horas. Pero no me alarges no inalargable, que eso ya no gusta tanto.

Ni dos horas para una historia de 80 minutos, ni tampoco algo así como "Entró a la mansión y el mayordomo lo mató". Una cosa intermedia.

Para entendernos: los tiempos que tiene que tener una película de suspense es como un disco chino. Ni darle muy rápido que saldría disparado, ni dejar de girarlo por que se cae. Hay que mantenerlo dentro de una revoluciones para que siga girando y girando.



Salud y suerte.

1 comentario:

ruyelcid dijo...

Pues a mi "Titanic" me gustó, ¿eh?...