viernes, 8 de abril de 2011

De indios y abogados.

Hablaba el otro día con un amiguete que ha pasado de currar como autónomo a compaginarlo con un trabajo "serio". Con sus nóminas y esas cosas. Me decía que si no fuera por este último cerraría sin duda alguna.

Entre eso y la crisis acuciante, que cuando parece que no puede ir a peor lo hace, me ha dado por pensar. Sin que sirva de precedente.

El mes que viene cumplo un año en solitario al frente de la tienda. Y con este cumplo ya 10 con ella.

Ir va. No para tirar cohetes ni para comer solomillo a diario, pero al menos si para llevar la casa adelante y echar unas cañicas de vez en cuando.

¿Qué más se necesita? Hombre, pues ya puestos una moto más potente, viajecillos frecuentes, vacaciones a tuttiplén, ...

Pero... realmente... ¿Qué más se necesita?

La verdad es que teniendo una criaturica en camino algo más que hasta ahora (ya escribiré un post sobre las peculiares familias modernas).

Así que piensa que te piensa barajé opciones como mi amiguete y compaginar la tienda con un "curro serio", modificando horarios y tal. O bien ser consecuente y pragmático y directamente meterle fuego al chiringuito, cobrar el seguro y buscarme otra cosa.

Y ahí vi como la balanza, contra todo pronóstico, se inclinaba decididamente al lado del "virgencita que me quede como estoy".

Llevo aquí, como decía, casi una década. El último año más aún, ya que estoy sólo al frente del castillo. Eso, además de en ocasiones estresar, agobiar, acelerar la alopecia y sobre todo quitar mucho tiempo, tiene sus cosas malas.

Pero también las buenas:

Vengo a trabajar en vaqueros, camiseta y zapatillas. Radio 3 sonando toda la jornada. Cuando tengo algo de tiempo libre actualizo el blog, facebook, twitter, .... Hay días en los que pongo heavy y otros en los que escucho la discografía de Sabina. Algunos sábados los paso con Mamá Ladilla para amenizar la jornada.

No rindo más cuentas que las que debo a mis clientes. Según el trabajo que tenga puedo echarme una partidilla, avanzar en algún curso online o simplemente revisar el google reader.

Nada o muy poco de esto lo tendría en un "trabajo serio".

Por otro lado también es cierto que en ocasiones lo que consigo ahorrar en unos meses tengo que ponerlo en otros. No tener un sueldo fijo hace que no pueda uno meterse en fregados de cuantía. Si un mes tengo un gasto grande no tengo la seguridad de esperar al día uno para recuperarme. O tal vez si. Quizás ese mes me recupere con creces, aunque el siguiente puede ser que tenga de reembolsar parte de lo conseguido.

Además de compararme con asalariados también lo hago con otras tiendas. No llevo uniforme (no en el sentido estricto de la palabra). La que tiene menos empleados tiene 3 o 4, yo soy un forever alone. Salgo poco a nada a realizar tareas a domicilio cuando el resto tiene su furgoneta con logotipos y todo. Cuando salgo es en moto o andando.

Pero sin embargo tengo clientes que no han dejado de venir. Que hay veces que pasan simplemente a saludar. Que no temen decirme que compraron el portátil en el mediamá pero prefieren que yo se lo ponga en marcha. Que tienen más confianza en mi opinión que en la de los foros u otros vendedores.

Ya no soy un chaval, bien es cierto, ni tengo las piernas para corretear mucho ni subirme a una escalera para hacer instalaciones. Seguramente con el tiempo no tenga más remedio que claudicar y encerrarme de 8 a 3 en una oficina a ver crecer mi culete.

Resumiendo. La seguridad que da saber que el día uno tendré x euros en mi cuenta pesa. La confianza de tener un buen equipo alrededor pesa. La tranquilidad no tener que cerrar por salir de viaje pesa. Pero mucho más pesa, al menos a mi entender y en estos momentos, saber que todo lo que consiga es mío y sólo mío. Venir a trabajar en chanclas si hace calor o estrenar orgulloso mi última camiseta. Poder dejar lo que esté haciendo y salirme a fumar o jugar un par de sudokus para salir del obcecamiento y volver con la mente clara.

En resumen, que ahora prefiero ser un indio a un importante abogado.





Salud y suerte.

PD.- Vídeo dedicado a Javi, el Gran Jefe Indio.

4 comentarios:

ruyelcid dijo...

Los vecinos y "co-agentes de seguridad de tu negocio" no podrían imaginarse BEEP sin estar tu barba rondando por sus esquinas (barba que es el nucleo mayoritario de pelo en tu cuerpo, espero).. sin llegar a preguntarte "cómo está el patio" o "si has visto lo que ha subido tal y cual a twitter, o si has leido mi blog" Amén de comprarte cosillas de vez en cuando para que manejes billetes que luego, cual efecto feedback, inviertes en tu familia y amigos..jejejee.. Un abrazo..y X MUCHOS AÑOS MÁS!!!!

Begoña dijo...

Cuanta razón tienes, justo, esa ha sido la conversación en el desayuno con Miguel Ángel. Despues de ir ayer a una cena a la que casi le han obligado a ir a rastras, "Ilusionando" el título lo dice todo. Unos enchaquetados cuya máxima aspiración es ser unos "triunfadores" en su trabajo, llegar a mucho en la vida. Y deciamos nosotros: "Pues a mi eso no es que me haga muy feliz, más feliz me hace estar en mi terraza, tomándome una cerveza, que quieres que te diga". ¡Di que sí, que tienes razón!

El_Rafa dijo...

Aunque, como decía Aranda, lo importante en esta vida son las pequeñas cosas:
Un pequeño yate, una pequeña mansión, ...

Gracias por los comentarios, que me tenéis con la lagrimilla saltada snif...

Rocío dijo...

Pues si, tienes razón. Lo importanto es que estés a gusto con tu vida. Pocos pueden decir lo mismo. ... Y que dure!!!