martes, 16 de octubre de 2012

De motor a arandela

Esto... ¿Me estás insinuando algo?Y no pregunto con maldad ni inquina, es por mera ignorancia.

¿De verdad piensas, iluso mandatario, ministrillo de lo que toque, leguleyo con más carnet de partido que sangre en las venas; de veras piensas que así podemos llegar lejos?

Los autónomos éramos hace no mucho "el motor de la economía". Pero a ver, distingamos. Una cooperativa que trabaja para una gran empresa y está formada por autónomos, no son autónomos. Serán pseudoasalariados o silimar. Un autónomo que tiene un "jefe" que le va indicando la cantidad que tiene que facturarle al mes tampoco, es otra cosa.

Entonces quedamos los autónomos autónomos. Los que cual supehéroe pasamos de una identidad secreta a otra: ahora jefe, ahora empresario, ahora encargado de mantenimiento, ahora encargado de la limpieza, ahora chico de los recados, ahora ejecutivo agresivo...

Los primeros ya se fueron diluyendo como lágrimas en el estiércol conforme se desinfló la burbuja pringándonos a todos. Los demás pues seguimos como seguimos: no comiendo tenemos para ir tirando.

Pero eso debe de ser indignante e inaudito!! Dónde se ha visto que un mindungui se gane la vida así como así, pasando por menos aros que el resto? Pues hala, zas en toda la boca y a subir el recargo de equivalencia. Y mola, por que entre otras cosas duermes más tranquilo sabiendo que estás cumpliendo tu deber como ciudadano pagando más impuestos. Pero claro, el fisco no te deja un tupper con lentejas cada mediodía debajo de la puerta. Y si los mermados márgenes tampoco... aquí empieza a fallar algo.

En estas nos las ingeniamos y nos dimos cuenta que quitando una tajá de chorizo en cada ración de lentejas, daba para comer un par de días más!!

Inauditooo!!!! Debieron pensar los que con creces demuestran que hace años no lo hacen. Así que a subir algún que otro impuesto. El módulo ese mismo, que seguro que estos mamones de los autónomos venden cuatro barras de pan y sólo facturan 2. No saben nada, centimillo a centimillo...

Y nuevamente zas, en todos los cojones (¿Se puede decir cojones en internet?)

¿Ahora qué? Tontos no somos, entre otras cosas por que ni a misnistro hemos llegado. Entonces... ¿Hasta donde estoy dispuesto a perder? ¿Hasta qué limite de estrujamiento puede sobrevivir un ser humano?

Y si, es cierto y lo repito y mantengo: merece mucho más la pena ser indio que leguleyo,  pero si por aquellos entonces ya me quejaba de que estaba todo chungo, ahora ya para que decir más.

Así que hemos pasado de ser el motor de la economía a ser una puta arandela (¿Se puede decir arandela en internet?). O ni eso. Si un autónomo no puede pagarse un sueldo, ¿A quién se lo va a pagar? Y si hay que chapar, ¿Dónde vamos, si éramos nosotros los empleadores?

Sólo nos queda seguir haciendo indio, y nunca mejor dicho. Que no nosquiten nuestras tierras, que las hemos trabajado.

Y dicho esto, para compensar los tacos (caca, teta, culo, pito, que agusto se queda uno) os dejo un vídeo de gatitos, para que se reestablezca el cosmos internetiano.



Salud y mucha, mucha suerte.

1 comentario:

ruyelcid dijo...

Ahora que estoy echando más horas trabajando con autónomos que los policías de Madrid sacando palets de billetes del poliganaco mafiosillo de Fuenlabrada entiendo lo duro que es, y lo mucho que tienes que "hacer mágia" para que las ventas/gastos te salgan en positivo y puedas, de dos semanas en dos semanas, tomarte 1/2 de calamares en un bar...