viernes, 20 de diciembre de 2013

Escrotos: ¿Rascamiento o Masaje? (a debate de aniversario)

Esta semana se cumple el 7º aniversario de este blog. Ahí es ná. 7 años de frecuencia irregular rozando el abandono. Pero 7 años cumpliendo con su misión de desfogue y liberación.

Y este es precisamente el tema que vamos a debatir, a petición de un querido seguidor y de miles de enemigos si les hubiera preguntado:

Escrotos: ¿Rascamiento o Masaje?

El tema no es ni mucho menos trivial, mundano o escatológico. Hay que mirar más allá del escroto... Digo, hay que mirar más allá de la simple expresión y extraer lo que cada acción simboliza.

Rascar. (Del lat. *rasicāre, raer, de rasus).
1. tr. Refregar o frotar fuertemente la piel con algo agudo o áspero, y por lo regular con las uñas. U. t. c. prnl.
2. tr. arañar (‖ raspar, herir ligeramente con las uñas).
3. tr. Limpiar algo con un rascador o una rasqueta.
4. tr. Producir sonido estridente al tocar con el arco un instrumento de cuerda.
5. tr. coloq. Ven. embriagar (‖ causar embriaguez). U. t. c. prnl.
6. prnl. coloq. Ur. haraganear.

Masaje. (Del fr. massage).
1. m. Operación consistente en presionar, frotar o golpear rítmicamente y con intensidad adecuada determinadas regiones del cuerpo, principalmente las masas musculares, con fines terapéuticos, deportivos, estéticos, etc.


Decía antes, por si alguien se ha desorientado, que han sido muchos los altibajos en la frecuencia de actualizaciones de este blog. Unas épocas en blanco fueron obligadas por el trabajo y la falta de tiempo, y otras simplemente por no ocurrírseme nada. Podría decirse que, a nivel bloguero, esos lapsos de tiempo los dediqué a tocarme los cojones. Pero, y aquí comienza el debate: ¿Cuando te tocas los cojones utilizas rascamiento o masaje?

El rascamiento, o rascación, es algo rápido, se hace casi sin ganas y con el único propósito de aliviar alguna molestia. Cuando uno se rasca los cojones, realmente no está haciendo nada. Pero nada de nada, ni descansar. Es como si aprovechas las vacaciones para sentarte en una silla a verte crecer las uñas. Cosa que por otro lado te ayudará a rascarte mejor y así entramos en un bucle infinito.

Sin embargo, la gente que tiende al masaje si que aprovecha esos ratos muertos. Un masaje repara, relaja, desestresa, desmalafollea (¿se dirá así?). Es como si aprovechas las vacaciones para ponerte al día con los cuatro libros que tienes a medio empezar, terminas las dos temporadas que quedaban de tu serie favorita o, por ejemplo, te pegas una buena ducha aunque no sea el día de la virgen ni te haga falta.

En mi caso, por ejemplo, el tocamiento cojonal durante la escasez de actualizaciones en este santo blog, podría incluirse en la categoría de masaje. He actualizado más o menos regularmente el blog serio, he estudiado (a la vejez viruelas), y he tratado de,con éxito por ahora, mantener la tienda funcional.

Pocos han sido los ratos de rascamiento genital. Algún domingo que otro, para que engañarnos. Pero pocos en su mayoría.

Y ahí queda abierto este intenso debate:
¿Descansas u holgazaneas? ¿Repones o agotas? ¿Renaces o te dejas morir? ¿Reseteas o te apagas?
o lo que es lo mismo: ¿Rascamiento o masaje?


Salud y suerte.

1 comentario:

ruyelcid dijo...

Rascamiento... En estos tiempos que corren donde a la mínima te aplastan como a un molesto mosquito de pantano, gustazo que pierdas no lo recuperas... Así que rascamiento, y constante... sin para que no crezcan malas hierbas.