domingo, 21 de septiembre de 2014

Artistas, aristas, hacktistas

Hay varias acepciones bajo el término "artista" en el DRAE, entre ellas la número 6 que dice algo así como persona que hace algo con suma perfección. También entran en la definición los que actúan profesionalmente de algún espectáculo (vale un acomodador o el de la taquilla), los que ejecutan alguna arte bella (¿Cual no lo es?) o bien quien las estudia. Esto último, si bien puede ser un preludio de la futura materialización de las inquietudes del estudiante, no tiene porqué cumplirse en todos los casos.

¿Y a que viene el título? Pues entre otras cosas al significado (también populosa esta entrada del diccionario) de la palabra arista. Que, para el caso que nos ocupa aquí, nos quedaremos con la de línea que resulta de la intersección de dos superficies, considerada por la parte exterior del ángulo que forman.

Es decir, el artista, como la arista, no es más que resultado de una intersección. Y si bien a la arista se la suda qué dos superficies se corten para generarla, al artista es ni más ni menos que lo que lo define.

Así entendido, el artista es la unión de dos planos. Y quien dice dos dice doscientos sin ser ninguno más ni menos preciso que el anterior. Estos planos pueden o suelen ser una familia donde se palpe, se hable, se debata, se practique y donde esté presente el arte. Un entorno proclive al desarrollo del mismo. Un acceso a la información y al aprendizaje de la faceta que se quiera desarrollar...Y, aunque este debate aún no ha llegado a buen puerto en ninguna circunstancia, hay que nacer con ello. Luego se desarrollará o no, pero de donde no hay es imposible sacar nada.

Me viene a la mente Harpo Marx y lo que cuentan de él que ahorraba cada céntimo para comprar cuerdas para su arpa. O los muchos baterías famosos que comenzaron machacando tambores de Colón.

¿Vale, pero y lo de Hacktista?  Pues viene a colación de un libro que me estoy leyendo ahora sobre la historia del hacking patrio, la Hackstory es todo un compendio de arte. No es pintura, no es escultura ni teatro. Es informática. Es, como dice el libro buscar una solución elegante, encontrar lo que nadie había visto aún. Saber de algo más que su propio creador. Es poner el conocimiento, el arte de las artes, como única meta. Lejos quedan los egos, los elogios, los yo llegué primero o los mariquita el último. Es experimentar, aprender, investigar y, lo más importante y que lo diferencia del resto: compartir.

Y tras esta introducción estarás pensando: para cuatro polladas que escribe este tío al año más me valía no haber entrado. Y estás en tu absoluto derecho.

Pero si, como yo, has visto que durante esta feria se ha ninguneado a verdaderos artistas por endiosar a orquestas que tienen más de cuerpo de baile de los primeros años de telecinco. Has escuchado sandeces como la que comentaba mi colega Chache (mucho más artista que muchos y sin necesidad de subirse a un escenario) sobre que "los músicos de Alcalá sólo saben tocar y cantar". ¡¡¡¿¿¿Sólo???!! ¿Qué le pides a un músico? Cuanto daño ha hecho el reggetón.

Si, como yo, te has visto en estos debates absurdos en los que la sagrada palabra artista se ha visto más prostituida que un informático a fin de mes, o se te han saltado las lágrimas escuchando como "estos son mucho mejores, ¿No ves que tetas tiene la que canta?"

Si eres de los que lo ha sufrido estarás de acuerdo, entre otras cosas con:

Artista es el camarero que, estando la terraza llena, la barra a reventar y las mesas hasta la bandera de grita desde el otro extremo "¿Un tubico, Rafa?". O ni eso, llegas y te lo encuentras.
Artista es el albañil que, tras ver el plano de la reforma, te saca un cocinón dónde antes sólo había una leñera. Y encima te queda sitio para sacar dos mesas y echarme una pipa al relente.
Artista es el tendero que no sólo te informa de las novedades y te comenta lo último que ha salido, sino que además te dice que no le compres eso a tu hermana, que se lo llevó la semana pasada, pero le gustó mucho tal otra cosa.
Artista, ¿Es más artista el director de una peli, el actor o el carpintero que ha sacado una nave espacial del año 3000 de unos pocos trozos de madera?

Artista, en resumen, es no sólo el que hace su trabajo (como dice el DRAE) son suma perfección, ni el que sólo ha sabido unir lo mejor de muchos planos para trazar una hermosa línea arista. Ni el que sólo trata de buscar una solución óptima, elegante y desconocida a un problema.

Artista es el que hace todo eso y mucho más. Hace que te estremezcas, que llores, que disfrutes, que rías. Hace que veas absurdo todo lo que había antes. Hace que te replantées miles de cosas, que tu también quieras ser artista. Te hace, en resumen y parafraseando a Jack Nicholson en "Mejor Imposible" Que quieras ser mejor persona.

Yo tengo la inconmesurable fortuna de tener eso no ya sólo en casa, sino cada vez que salgo a la calle. Cada vez que voy a ver un concierto "de los de Alcalá" y al terminar bajan a preguntar que tal ha ido todo.

Así que la próxima vez que veas una peli, leas un libro, observes una pintura, acudas a un concierto o, simplemente, interactúes con alguna otra persona en la vida real o en los interneses dospuntocerianos; pregúntate: ¿Te ha hecho mejor? Si la respuesta es SI no lo dudes, acabas de conocer a un artista, haz lo imposible por seguirlo. Si la respuesta es no, prosigue tu camino. Lamentablemente te encontrarás con muchos más noes que sies, pero también es todo un arte analizar, discernir, seleccionar y quedarse con esos sies que son los que te harán llegar a lo más alto.

Y, como ni soy artista ni tengo intención alguna de serlo, aquí termina el post sin una sentencia que se os clave en lo más hondo y, lamentablemente para un gran porcentaje, sin una mísera foticos de tetas y culos. El que quiera lo primero sabrá donde encontrarlas, y el quiera lo segundo ya sabe a que orquesta contratar.

Salud y suerte.

2 comentarios:

Nono Vázquez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Nono Vázquez dijo...

Genial. Yo, por lo menos, estoy de acuerdo en lo que expones. Creo que el problema es que a veces vamos a por peras y encontramos manzanas. Qué queremos y dónde encontrarlo, como bien señalas en la entrada, es la primera, acaso única, pregunta que hacerse.