martes, 29 de diciembre de 2015

Queridas reinas magas: (Las 3 reglas de la felicidad)

Lo dije hace tiempo, y paso de buscar el link para obligaros a navegar por este prodigio del pensamiento moderno que es mi blog, que Gloria Fuertes y yo tenemos muchas cosas en común.

Amén de los gustos, digamos privados, ambos creíamos en las tres reinas magas. Y si, la Infame Carmena también se ha unido a este selecto grupo. Pero ese tema lo dejaremos aparte, una vez que los alcaldes machotes acaben de darse cabezazos contra la pared de la realidad tal vez lo retomemos.

El caso es que a la hora de pedir, no digo ya regalos, sino deseos, es de agradecer que sean reinas y no reyes quienes los concedan. No por temas puramente de género, sino por la simple esencia del deseo que no es más que la consciencia de aquello que se necesita para seguir adelante.

Entonces me dí cuenta. No necesito una moto para seguir adelante, ni una casa con patio y huerto para sentarme a escribir la novela de mi vida. Necesito un trabajo que me permita acceder a ello. No necesito vacaciones, sino un trabajo que me permita poder parar en seco unas semanas con la tranquilidad que de que, al regresar, no voy a tener que andar mendigando para ponerme al día.

¿Y eso no me lo puede dar un Rey Mago? Pues si. De hecho "mi Rey Mago" (no voy a hacer spoiler mentando a mi progenitor) me enseñó que trabajar duro lo puede hacer cualquiera, pero darle ese "toque personal, intransferible y completamente único" sólo está al alcance de unos pocos. Y que el que realmente importa no es el jefe ni el mandamás, si no al que se le echa en falta cuando no está. Marcar la diferencias es "simplemente" eso. Así de sencillo y así de imposible.

Retomando al tema de ls reinas magas, tengo tres. O cinco, o diez, según se mire. Pero centrándonos en las tres principales, que vienen siendo mis tres maravillosas hijas, me han hecho tres regalos como las tres Reinas Magas que son. Y de ser capaz de llevarlos a la práctica me permitirían dejar de pedir una moto o un viaja para pasar a permitirme comprarme una moto y hacer un viaje.

Siguiendo un orden FIFO, las enseñanzas vienen siendo:

1.- Da igual los medios que tengas. Si tienes la idea, las ganas y los suficientes amigos que compartan tu pasión, se acaba materializando. Esto suena mucho a Disney, pero nada más lejos. En ocasiones es tan difícilmente sencillo como decirle a quien te acompaña: No, mira, perdona. Pero no vas hacia donde yo quiero ir, así que seguiré mi camino y lo mismo nos encontramos después.

Pero ya, tan mayores que estamos, ¿A que cuesta mucho eso de decirle a un amigo o a un socio eso de "tenemos distintos caminos, es hora de separarse"? Ese punto de timidez, o de miedo al cambio, nos hace anclarnos dónde no queremos estar. Y de ahí en adelante nada bueno puede suceder.Y ojo, que tampoco me refiero a mandarlos a todos a buscar setas. Pero igual que hay una ropa y una colonia para cada ocasión, (¿La hay?) también hay juntas para cada ocasión.

2.- Si no es "jugable", no me interesa. Y es que, aunque la gamificación está tan de moda, no contempla algo tan sencillo como Las Misiones. Y no me refiero a traernos el oro Azteca y tapar con cruces los expolios. Sino a dividir las tareas, cuantificarlas, y obtener la consecuente recompensa.

Bien es cierto, que ya de adulto, se sabe que las recompensas vienen tarde. O en tres pagos: tarde, mal y nunca. Pero al menos, ¡Hagámos esas misiones! Tener cuatro equipos en el taller, en plena campaña navideña, puede ser un engorro. Pero tener cuatro misiones que completar durante el día es algo muy distinto. Los que somos básicos nos conformamos con una pizza como premio. Aunque, ¿Qué me dices de un "¡Gracias!"? Tal vez no es un premio ambicioso, Pero cuando lo recibes.. caramba, ¡Cómo cambia el cuento! Y es que hay que saber encontrar las recompensas (que no siempre son dadas clara y voluntariamente) y apreciarlas. O más sencillo aún: ¿He reparado este equipo? Pues cigarrico pal pecho.

3.- La pirámide de Maslow tiene menos peldaños de lo que pensabas. ¿Realmente necesitas un chalet en la playa, con un yate en el embarcadero? ¿Realmente necesitas esa Harley? ¿No te haría el mismo apaño un vespino en la puerta de tu casa para ir y venir del curro y seguro que no te lo roban?

Si tienes donde dormir, dónde comer, dónde jugar y dónde sentirte arropado... What else? Si, que hay cosas que molan mazo. Pero acuérdate de aquella partida al mus con los cuatro colegas en el brasero de ascuas. ¿Precio? Unos pocos euros de la baraja, otros tantos en cerveza y algo de leña. ¿No fue una noche genial y os dieron las tantas de la mañana? (Puedes cambiar mus por el Magic, o trivial, o...) Y es que las mejores cosas no tienen que costar mucho. Tampoco te digo que sólo puedas jugar a los chinos, y prohibido el padel, pero si que puede ser más placentero pasear en Vespa por la Martina que correr con una CBRRRRR de mil millones de cc en el circuito de Jeréz.


Así que, resumiendo, aquí tienes las por tanto tiempo aneladas y ocultadas por el sistema 3 REGLAS DE LA FELICIDAD: 

-Rodéate de gente que te aporte y te permita aportar.
-Reduce hasta lo manejable, y autoprémiate.
-Define tu mínimo vital.


Tan sumamente sencillo, y tan extremadamente complicado. En caso de no tener clara alguna regla, o saber exactamente como proceder, hay una solución más que efectiva: habla con cual criaturilla de cuatro a siete años. Tal vez sea una especie de sabiduría ancestral que tenemos en la sangre y perdemos al hacernos mayores, pero sabes más que uno de aquí a lima.

Salud y suerte.

lunes, 28 de septiembre de 2015

"Pues si, Matías, ..."

Este año, que se cumplen los 5
años del blog de relaticos donde suelo de cuando en vez soltar mis patrañas, dejé a modo de literaria deposición el siguiente relatete. A ver que os parece.

Ha venido a llamarse "Pues si, Matías, ..." (Léase pensando en una barra de bar de viejuos, donde dos noventones aspaventean en la esquina frente a un platico de aceitunas).

-o-




"Pues si, Matías. ¡Más quisiera yo haber venido a ver el partido del sábado! Pero con la mierda del cumpleaños no hay manera de que lo dejen a uno en paz. 90 abriles, si, un número redondo. Pero número al fin y al cabo. ¿Y si los años tuvieran 300 días, o 400? Bueno, no tendría sentido, pero en fin, que no me han dejado parar entre unos y otros.

Primero los niños, los cuatro. ¿Tu te crees que con 90 años tiene uno ganas de fiesta? Pues según ellos si, por sus santos cojones que teníamos que salir a comer fuera. Ya  sabes que yo soy como soy: mi sol y sombra por la mañana, el vínico a mediodía y otro por la tarde tras el paseo. La comida del cáterin, que da gloria verla, y de cena lo que sobre del mediodía. Y los domingos partido, que eso es sagrado. ¿Qué más necesita un viudo de 90 años? Si estuviera aún mi Paquita, todavía, que a ella le encantaba eso de ir cambiando de rutinas. Pero yo ya…

Total, que se me presentan los cuatro. Ya con los huevos negros, y canoso el que le queda pelo, no tienen nada mejor que hacer que vendarme los ojos antes de salir de casa. Dime tu a mi para qué, si no veo tres en un burro. Que me pones a la Bo Derek delante y si no palpo seno me pienso que es la Paquita disfrazada. Total, que la chuminá de ir vendado hasta la puerta de la casa era para la sorpresa de cumpleaños. ¿Y sabes que era? Una mierda de coche de esos que hay ahora, de los de sin carnet. Para gilipollas, vamos. Y encima más pequeño que mi rabo. Disimulé como pude, y casi más me costó no meterle dos hostias a cada uno.

Evidentemente los niños no iban a venir solos. ¿Para qué? Mis nueras llevándome al coche como si fuera parapléjico, cogiéndome por todos lados para que no me cayera. Y los nietos, los diez jinetes del apocalipsis, nada más que dando por culo para que les diera un paseo en el coche nuevo. ¿Coche nuevo? ¡Puto huevo! Si apenas si quepo yo. Como lo use para ir a comprar tengo que echar las bolsas en la baca.

Con lo que yo he sido, ¡Que tengo hasta el carnet de tanque! Que me pegué una mili de chófer que aquello era de puticlub en puticlub y de taberna en taberna. Motos, coches, autobuses, el camión del Jiménez… de todo en conducido yo. Anda que no nos pegamos juergas con la Sanglas la Paquita y yo cuando éramos novios, ¿Te acuerdas? Que aquello lo metías campo traviesa y carrileaba mejor que las orugas. Pues nada, como el del psicotécnico es tonto y me quitó el carnet, ahí están mis hijos, más tontos si cabe, regalándome un secador de pelo con techo que no sirve ni para esconderse detrás.

Pasó… pues lo que tenía que pasar: los nietos se metieron dentro, menos mi Lucía, que es la más tranquila, y al final consiguieron empotrar el mierda-coche contra la cerca de la huerta. A tomar por culo los tomates.

Después a comer: “a un restaurante bueno y caro, pero con sitio para los niños” decía mi Pedro. Pues mi casa es mejor, más barata y, por fortuna, no hay sitio para niños. Pero ya sabes: a callarse y poner buena cara. Después de la comida, que me controlaban cada grano de sal y cada gota de vino que intentaba meterme en el cuerpo, se lían los pamplinas con los cubatas. Y yo mirando la hora. O intentándolo, que el teléfono este que me han regalado tiene más tonterías que el baúl de la Piquer. Las cinco. Las seis. Las siete. Y los mamones hinchándose de Larios mientras me perdía el partido. Menos mal que mi Atletic juega hoy, que si no, no respondo.

Por fin esta mañana ya se han ido todos. La casa me la han dejado hecha un cristo, pero el lunes viene la Claudia, que es más apañada que un jarrillo de lata, y lo pone todo en su sitio. Que maja la muchacha, si yo tuviera setenta años menos…

Pero lo importante es que ya ha pasado todo, un día de locos, pero un día al fin y al cabo. Y ahora si, como está mandao, estoy aquí con mi Matías. ¡Tú sí que eres de la familia, hostias! Que miras por mí y echas una mano cuando hace falta. No como esos energúmenos que vienen un par de veces al año y hacen bueno hasta al Gadafi.

¡Manolo! ¡Ponte otros dos quintillos, que esta corre de mi cuenta! Matías, amigo, no sé cómo pagarte tus consejos. Ha sigo genial la idea de cambiar el cumpleaños en el Facebook al día de antes. Los muy gilipollas no saben ni cuando nació su padre. Así que venga, tírale a la cerveza que vienen frescas. Y ahora callaico, que empieza mi Atletic."

-o-

Salud y suerte


martes, 30 de junio de 2015

Pensamiento Central

Hay miles de maneras de afrontar un problema. Entre otras está la de aplicar el pensamiento lateral. Con este método se toma una visión del problema que antes no se veía. Se aprecian resoluciones alternativas. Y, lo más importante, se cambia la perspectiva.

¿Es más inteligente el que aplica un pensamiento lateral para la resolución de problemas? Evidentemente si. A un borrico se le ponen las antiojeras para que sólo vea lo que tiene delante. A un político de los que disfrutamos hoy en día no hay ni que ponérselas: las traen de casa.

Y así se aplican los pensamiento centrales (en contraposición a los laterales) para afrontar un problema.

¿Que los de la $GA€ se quejan de que la peña descarga contenidos?
Se ilegalizan las descargas

¿Que resulta que un juezucho dice que son legales?
Se elimina la intervención del juez

¿Que la peña se queja?
Se ilegalizan las quejas

¿Que resulta que un juezucho dice que es legal quejarse?
Se elimina la intervención del juez

.¿Que.....


Y así miles de ejemplos.

¿Analizar las causas del descontento? No merece la pena. Son los mindunguis los que se quejan, esos que sólo sacamos cada cuatro años para votar. ¿Qué me importan a mi sus causas? Eso sería tener amplitud de miras. Hay que fijarse exclusivamente en las consecuencias.

Es la misma actitud que la de un padre de esos de antes, de los que había que llamar de usted: "Ven aquí que te voy a dar una hostia".

Pues no señor. Si lloro, grito, me quejo y pataleo porque tengo hambre no necesito una hostia, necesito comida. Si protesto porque pienso que no estás haciendo el trabajo que prometiste hacer no merezco multa, tú eres el que merece un castigo. Si te echo en cara que te has lavado el culo con mi plan de pensiones y usas como turulo para la farlopa tu programa electoral no merezco cárcel. Como mínimo merecería sentarme contigo a charlar el tema.

¿Charlar? ¿Con el pueblo? ¡Ni que fuéramos griegos!!

Pero esto se puede aplicar no sólo a la flamantemente ilegal, inmoral y antidemocrática Ley Mordaza, sino a casi todos los aspectos que el gobierno controla de la sociedad.

Si no quieres que genere mi propia energía, abarata la tuya. Lo que es de locos es que la tuya sea cada vez más cara y encima me culpes y entierres la mía en impuestos.

Pero dejemos aquí el tema, por eso del grosor de la vena pescuecera.

Al menos este post es gratis, lo puedes leer y compartir si quieres. ¿Que no lo vas a compartir? ¡Multa al canto!

Salud y suerte

miércoles, 17 de junio de 2015

Siglo XXI cambia... leches



 Si el siglo XX fue el del cambalache, manque fuera para peor, este XXI es el del cambia leches. Se nos llena la boca con la palabra cambio, y eso que apenas si tenemos de diez en la caja

¿O no? Se ven en algunos sitios esos cambios. Cambian las caras, sí, pero también las ideas y la manera de hacer las cosas.

¿En todos sitios... ¡No! Una pequeña aldea permanece irreductible  a los avatares de la modernidad.Aunque a simple vista parezca lo contrario.

Caras más o menos nuevas, desciende la edad media (ojo, no confundir con descender A la Edad Media.. ) y todo parece tener un todo distinto. Aunque, como diría Johnny Weissmuller, "nada más lejos".

Por fortuna, tenemos un buen número de asociaciones de índole cultural y social. En teatro, música, ... Lejos quedaron los tiempos en los que sólo una gran cofradía se podía hacer cargo de estas laboras. Pero, héteme aquí, que tenemos entre las funciones del concejal de cultura las "relaciones con las hermandades y cofradías de Alcalá la Real". Que si, hoygan, cojonudo me parece. Pero, ¿Dónde están las relaciones con las asociaciaciones? ¿Tienen que ser de sesgo religioso para tener representación?

Y cuidado, que no me quejo de que existan, ni mucho menos. Y buena labor que hacen. Pero los laicos también podemos y, de hecho, hacemos cosas. A lo mejor hay que poner a San Rosendo por delante.

En otro orden de cosas, y para comenzar con buen pie, se entregan los "Premios a Toda una Trayectoria". Y mira tú, que cojonudo también me parece. Nada hay más de agradecer que un buen reconocimiento.

En el ámbito de la empresa, de la comunicación, del arte... Oh, wait! ¿Del arte? Vale que Palomo Linares sea un buen pintor. Pero carajos, ¡Es torero! Mata bichos por entretenimiento. Tortura, prolonga innecesariamente un sufrimiento y posteriormente lo manda a la carnicería, previo desmembramiento para trofeo. ¿Arte? Poco, a estas alturas. ¿Tradición? Por antigüedad más que nada.

Adoro este siglo XXI. Tan futurista, tan modero, Julio Verne estaría disfrutando de lo lindo viendo como se le presta una atención especial a Hermandades, Cofradías y toreros, la base de la cultura del siglo XXI!!


¿Qué fue del siglo XX? Pues mira tú, por aquí sigue.


Salud y suerte

sábado, 13 de junio de 2015

Pacto de las Llamas (pastiche cuentil)

La Ratita Presumida barría la puerta de su casa durante horas y horas para que todos los pretendientes la vieran con su precioso lazito nuevo. Los iba echando uno tras otro. Que si tu roncas, que si tu hueles, que si llámame cuando tengas veinte años más, que si cuando veinte menos...

Mientras, al otro lado del bosque, el padre de Bambi comenzaba a sospechar que ese olorcillo que venía de lejos podría ser un fuego. Y en un bosque, traer un fuego es casi peor que contratar a un familiar para que pinche en tu boda.

El problema era, amén del fuego, que la única vía de escape era por el río. Y la ratita presumida no podía pasar sola. Necesitaba una pareja que la ayudara, así que volvió a la puerta a lucir su lazo y esperar verlos venir.


"Pero, WTF!!!" decía la ratita en un perfecto inglés. Nadie venía. Bambi y su
padre habían conseguido pasar ya a algunos animales al lado seguro del río. Pero aún quedaban muchos.

Los leones y las leonas se iban turnando quien iba sobre y quien bajo el río, y consiguieron llegar. Muchos castores encontraron, de repente, que todos los animales los querían. Claro, eran fuertes y capaces de llevar a un par de ellos de un lado a otro.

Y la ratita seguía en la puerta de su casa. El fuego aún llegaba a su casa, pero el tiempo corría y era cuestión de horas que lo hiciera. Tiró de Whatsapp y llamó a viejos pretendientes.

-¿Te quieres casar conmigo?- le dijo al primero. -No, que la última vez me echaste sin dar explicaciones- contestó.-

-¿Te quieres casar conmigo?- le preguntó al siguiente que pasó. -Bueno, pero se que es sólo para que te ayude a cruzar el río. Así que tendrás que quitarte tu lazito. Habrá a quien le guste, pero cuando se moje en el río pesará y te hundirá. Si lo dejas aquí yo te llevo.- Entonces la ratita, orgullosa de su lazo, respondió con máxima educación -¡Y un mojón así de gordo!-

Pasaron las horas y el fuego estaba ya sobre su casa. Bambi fue corriendo a avisarla: -Amos, copón, que sólo queda tu. Y mira que fuiste la primera en pensar en salir-.

Así que cogió al primer pretendiente que tenía en la agenda, el primero en venir. Y, a costa de mantener su lazito, aceptó el resto de condiciones.

In Extremis pudo cruzar el río y se libró de morir pasto de las llamas. Bambi y su padre pudieron respirar contentos y, a los pocos días, volvieron todos contentos y felices al bosque. Estaba chumarrascao, pero aún seguía siendo habitable.

¿Qué pasará ahora? ¿Querrá realmente la ratita convivir con su pareja una vez pase el peligro? Se arrepentirá y maldecirá su precioso lazo?

¿Qui lo sa?


jueves, 4 de junio de 2015

Entre cascos y vacunas.

Difteria, tócate la polla. En estos tiempos de revivals, vintagismos y añoranzas ochenteras, no todo iban a ser hombreras y mullets, también había que traer la difteria.

Y aquí entramos en el debate de siempre: ¿El estado tiene que ser como una madre o como un jefe?

Si es como un jefe seguimos como hasta ahora. ¿Que te manifiestas? Golpe de remo. ¿Que dás por culillo? Golpe de remo. ¿Que...?

Pero ¿Y si el daño el daño no es directo? Tu puedes cuidar a tus hijos como quieras, o como puedas, o como tus pocas luces te den a entender. Yo de hecho le elegí a mi hija un día la ropa y, pese a llevar rojo y rosa a la vez, en menos de dos semanas volvieron a hablarme en el cole. Es un daño indirecto, y se solventa en breve. Diciéndole a su madre que me deje la ropa sacada, por ejemplo.

Así que la base, digamos, está en "haz lo que te salga de tus santos cojones, pero sin estorbar a nadie".

Así por ejemplo tenemos una severa legislación en cinturones de seguridad y cascos. Yo voy por el pueblo con mi motillo (aka secador de pelo) y me tengo que poner el casco. Mientras, en mitad del tráfico del llanillo, me adelante una bicicleta que lleva a un chaval de tres años detrás y ambos van sin casco. Y oye, que me parece cojonudo. Pero también me parecería poder llevar yo a mi hija al cole en moto, o andurrear por el pueblo sin casco.

Pero entonces podría caerme y quedarme tonto: gasto para el estado.

Fumo también, que soy una joya. No fumo en locales cerrados, no fumo en el coche, no fumo en casa... Pero me pondré malito en breve y tendré que ir al médico: gasto para el estado.

Estos dos ejemplos son sólo los que más a mano tenía. Son actuaciones que sólo me perjudican a mí. Ahí el estado pasa de ser jefe a ser madre. No os extrañe que os llegue una multa tipo "por no llevar el cuello tapado: 500€".

Pero luego está el tema de las vacunas. Un gilipollas (con todos mis posibles respetos) decide que las vacunas son un arte del demonio y no vacuna a sus hijos. Cojonudo que lo haga en su rancho. Pero no me traigas al niño al colegio con los míos.

Y ya no es que se legisle o no al respecto, que yo les impondría cárcel por delito contra la salud pública a los padres. Es ya por pura lógica.

Antes no se vacunaba, claro está. Ni teníamos facebook, ni luz eléctrica, ni... Lo que sí teníamos es esa expresión que aún usan las viejas de "tuve12 hijos, y me quedan 8". Evidentemente en aquellos tiempos no era raro. Si no era una pulmonía era la varicela, si no difteria o si no vete tu a saber. Más tirando a ensayo error que a otra cosa.

Pero de aquello hace ya unos cuantos años.

¿Queremos seguir como entonces? Vale. Podéis iros con los amish y que el bute de la civilacización os mantenga en vuestros pastos.

Esperemos que se tomen medidas contra los antivacunas. Y, ya puestos, sigan con los homeopáticos, los charlatanes varios, ... Para algo tiene que servir el estado. Como sigamos así, nos detendrán a todos por hacer una manifestación quejándonos de la epidemia que cuatro gilipollas han creado por su imbéciles. Mientras pasearán sus microbios y virus en las party hard de sarampiones.

Y si, en tu casa puedes hacer lo que te salga de los webs, pero si sacas la picha para mearte en mis macetas, amigo, eso ya es otro cantar.

Salud (a casi todos) y suerte.

lunes, 25 de mayo de 2015

Las Gafas Mágicas

A veces ni con mil gafas se ve lo que se espera
Como cada noche, y para evitar poner "los dibus en el móvil", le contaba a mi hija (la mediana, Hobbit que la llamo en la intimidad) los cuentos que me iba pidiendo. Normalmente le pregunto "¿Qué cuento quieres hoy?" Entonces mira a su alrededor y me plantea un argumento de los más inverosímil: "el del plátano que quería ir al circo de la sartén pero no quería que nadie se comera el bocadillo". ¿Os he dicho que cenamos en la cocina?

El caso es que anoche tocó el cuento de "las gafas mágicas que sólo veían cosas chulas". Resumiré el cuento, que duró nada más y nada menos que todo un plato de sopa de pescado y un yogurt. Básicamente se trataba de alguien que, al ponerse las gafas mágicas, veía lo que quería ver. Miraba su pequeña scooter pero realmente veía toda una Harley Electra (si, lo se, siempre meto algo autobiográfico en mis narraciones). O, por ejemplo, miraba un arbusto pero veía a través de sus gafas todo un árbol feo de grande que daba una sombra fresquísima y frutos de todos los gustos y sabores. Lo mismo manzanas que sandias que pizzas.

Pero, y he aquí la obligada moraleja de este tipo de cuentos, todo aquello era falso, era solamente una ilusión. Así cuando el porteador de las gafas trataba de comerse una manzana de su superárbol, realmente se estaba comiendo un panal de abejas que le picaron por dentro de la barriga. Entonces decidió quitarse las gafas y pensó: si quiero un árbol grande tengo que plantarlo, regarlo, cuidarlo, abonarlo... Porque si no lo hago yo no lo harán unas gafas. Y aunque con ellas lo vea fantabuloso no dejará de ser una mera ilusión.

Luego llegaron las preguntas: ¿Y si lo que quiero es que mi muñeca vuele más alto que ninguna? Pues tendrás que tirarla con más fuerza. ¿Y si quiero ser la que más corra de la clase? Pues tendrás que entrenar mucho, todos los días, y al final conseguirás serlo.

Y como el colmo de un cuenta cuentos es contar que una vez contó un cuento, vamos al grano de este post. Y es la extrapolación de las gafas mágicas.

Anoche, tras los recuentos electorales y esas cosas de la fiesta de la democracia, resultó que ganaron los de siempre, como siempre, y además con mayoría absoluta. ¡No me lo puedo creer! se escuchaba en las redes, en los whatsapps, ... Pues si, créetelo, ganaron. Y además con más votos que hace cuatro años.

¿Las causas? No seré yo quien me meta ahora a analista político, pero como mero observador y escuchador si que me doy cuenta de muchas cosas.

Muchos daban por ganador al principal partido de la oposición, que ha terminado perdiendo votos y un concejal. Otros vaticinaban un batacazo del tercer jugador, que finalmente ha ganado otro concejal asumar al que tenía antes, aun perdiendo unos pocos votos, cosas del señor Hont.

Aunque si ha habido un empate técnico, y más sangrante que el hecho de que gane uno u otro. Y no ha sido otro que la participación: 50%

Así que a la mitad del pueblo se la suda quien gobierne. De la mitad que participa, una mitad ha preferido el "virgencita que me quede como estoy". Así que un cuarto es el que ha puesto en el excelentísimo a los que lo moran.

¿Y el otro 75%?

Pues quitando a unos pocos, el resto llevaba sus gafas mágicas. Veía, leía, maquinaba, sopesaba, opinaba, concluía, razonaba... todo desde una óptica completamente irreal.

Y entonces, como preguntaría mi Estrella: ¿Qué hay que hacer si quieres que, por una vez en la vida, cambie el partido que gobierna? Pues dos cosas: Votar y Actuar.

La primera es más que sencilla, y apenas se te van cinco minutos en hacerla. La segunda es más complicada. Más aún cuando nos echan a pelear como leones en el circo para disfrute de los patricios.

Pero lo hecho hecho está.

Ahora tenemos cuatro años por delante para regar el árbol que queramos ver grande después, para entrenar y ser los que más corramos y saltemos.

¿Qué harás tu? ¿Te pondrás tus gafas para luego sorprenderte de que el árbol no de tanta sombra como creías, o te arremangarás para aprovechar las raices fuertes y ayudarlo a crecer?

Hemos visto los resultados en Barcelona, en Madrid, y, cual NEO quitándose las gafas de MATRIX podemos decir:

No he venido para deciros cómo acabará todo esto. Al contrario, he venido a deciros cómo va a comenzar. Voy a colgar el teléfono y luego voy a enseñarles a todos lo que vosotros no queráis que vean. Les enseñaré un mundo sin vosotros. Un mundo sin reglas y sin controles, sin límites ni fronteras. Un mundo donde cualquier cosa sea posible. Lo que hagamos después es una decisión que dejo en vuestras manos.

Salud y suerte.

viernes, 24 de abril de 2015

El Diablo Viste de Bits

"¡Internet, oh internet! Demonio de demonios. Internet, hijo de Arpanet. Heredero de la compartición y asesino de la cultura."

Llevo muuucho tiempo escuchando lo mismo. Y recientemente en ámbitos más cercanos (¿Qué ironía lo de cercano refiriéndonos a internet, no?).

Los adalides de la cultura, los defensores a ultranza de las tradiciones, los que abogan por mantener el mismo formato de mercado del siglo pasado,... Todos ellos acusan a ese viejo Uruk-Hai feo llamado internet de tratar de aniquilarlos. Y yo: que de cultura se lo justo para sacarme el DNI, de tradición lo preciso para saber qué dias cerrar por festivo, y de mercados sólo conozco a Rosendo; me planteo las causas de ese odio ancestral.

Lo entiendo, claro está. Pero por mi trabajo lo veo de manera distinta. Empezaré por mí (que para eso el blog es mío) y luego hablaré del resto.

¿Me afecta a mi la información que corre libre por internet? Pues si, y no. Yo no lo se todo, mucho si. Y no por ser más listo, sino por llevar más años haciendo lo mismo.Y una cantidad grande, enorme, de esa experiencia y ese conocimiento lo he adquirido a través de internet. Manuales, tutoriales, vídeos, guías, .... todo al alcance de todos. ¿La diferencia? Ponerse manos a la obra y hacerlo.

Tengo clientes que me han traído un tablet, me han traído la pantalla de repuesto que han comprado por ahí y hasta me han impreso las instrucciones para cambiarla: "Pero yo no tengo ni herramientas ni puta idea de hacerlo". No problem, trabajo hecho, trabajo cobrado.

Pero claro, en el mundo de la cultura es distinto. Todo escritor escribe sóla y exclusivamente historias inspirado por sus propias ideas y los libros que ha leído tras comprarlos. O las pelis que ha pagado por ver en el cine o DVD. Ningún lector acérrimo, transformado ahora en escritor, ha pedido jamás un libro prestado o lo ha leído en la biblioteca.

Pero espérate, que a lo mejor estás diciendo "no es lo mismo prestarle un libro a un amigo, que a cienmil desconocidos". Vale, si, no es lo mismo. Pero es igual.

Aunque el internet ese, además de robarte los yogures que aún no han caducado de la nevera, también te sirve para hacer promoción... Oh Wait!

Tal vez ni uno sólo de los escritores actuales tiene cuanta en twitter o facebook o google plus (bueno, esta última no sirve para el ejemplo). Seguramente nisiquiera tenga una página web dónde hable y comente sobre sus libros y donde los lectores interactúen y debatan. Y además ¡¡¡Pretendan hacerlo gratis!!!

El caso es que las ventas (sea en el formato que sea) de libros han aumentado. Y, míra tu por dónde, están bajando la de ebooks a favor de los impresos en árbol muerto.

En parte gracias a la autoedición. Ese monstruo creado por el intenné que permite a un escritor ver su libro puesto a la venta sin necesidad de un chulo que lo putée. Y promocionándolo el solico a través de, oh cielos, internet.

Así que tenemos a muchos escritores y culturetas varios maldiciendo la red. Creadores que (al menos en los ejemplos que estoy pensando) serían bien poco si no hubieran llegado a esos seguidores en facebook o suscriptores a su blog o... Creadores, en resumen, que aprovecharon todo el potencial de la red para su propio beneficio pero reniegan de él cuando le tocan el bolsillo.

Y con la iglesia hemos topado. ¿Mil libros míos descargados son mil libros que he dejado de vender? Nada más lejos. Son mil criaturas que me han conocido y que, seguramente, no lo hubieran hecho sólo con ver una portada en una estantería.

Para entender esto sólo hay una forma: conocerse a uno mismo y saber valorarse. Yo no soy mi libro (entre otras cosas porque sólo tengo dos, y ninguno terminado aún), ni soy mis posts, ni soy mis podcasts, ni soy mis actualizaciones de estado. Todo ese se puede copiar, compartir, multiplicar, lo que sea. Igual que yo he hecho en mil y una ocasiones. Si tuviera que reducir mi experiencia y conocimiento al adquirido previo pago, ahora mismo sería el chaval más gordo de primaria.

Así que escritores y creadores en general: aprovechad los medios que tenéis a vuestro alcance. Exprimidlos, disfrutad de ellos y sacadle el máximo partido. No penséis en que perdéis ventas, sino en que ganáis seguidores. No toméis por robo el uso de una red que tu mismo usas para promocionarte. ¿Cuanto te cobra tu editorial, si la tienes, por la promoción de tu libro? ¿Cuanto es ese importe pasado a ejemplares? ¿Cuantos de esos ejemplares podrías "sacrificar" por tener a alguien que te admire y recomiende?

Ya pasaron los años del vendedor de hielo por las calles. Ya pasaron, o casi, los años de las cabinas de teléfonos con cola de espera. Ahora es el tiempo de salir a la calle, plantarte con veinte libros en una feria y hablar con tus lectores. El tiempo de desvirtualizar al lector y de convertir un hilo de un foro en una charla cara a cara.

Y en este tiempo internet es la mejor herramienta que tienes

El boca a boca es un bit a bit. Yo gano, porque si me gusta tu libro iré a ver tu siguiente presentación y me llevaré un ejemplar en árbol muerto firmado. Tu ganas porque guardaré y regalaré tus libros. El librero gana porque ha sabido adaptarse y si te conoce recomienda y vende mejor tus libros. Y, sobre todo, tu libro gana porque llega a mucha más gente.

Y ya, a modo de conclusión. Compra lo que te salga de la polla, descárgate lo que te salga de los cojones, suelta tacos en tu blog que siempre viste (este consejo es mío, no hay que seguirlo) y, sobre todo, respeta a tus seguidores porque son ellos, y nadie más, quien hará de ti un gran creador. No les llames ladrones, que queda feo. A no ser, claro, que tengas lectores que se dediquen a la política, pero esto ya es harina de otro costal.

Salud y suerte.

jueves, 9 de abril de 2015

Alternativa F.C.

Nota: Todos los hechos relatados son completamente ficticios. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Érase que se era un país muy muy lejano, donde los aficionados al fútbol eran básicamente del Madripp o del Barçoe.

En la liga nacional, siempre ganaba uno de los dos equipos. SIEMPRE. En ocasiones por más, en ocasiones por menos. Alguna vez entró otro equipo siendo tercero, pero siempre a una distancia más que respetable.

Pero eso es la liga nacional. Nuestro cuento se centra en un hermoso pueblo, llamado Alcalá la de Siempre. Ahí siempre había ganado el Barçoe. Desde hacía décadas. Las mitad de la población no había conocido otro ganador de la liga local que no fueran ellos. Y claro, venía muy bien a sus seguidores más acérrimos. Era muy difícil, por ejemplo, inscribir a un hijo en los alevines del equipo, o en los benjamines, pero si el padre tenía su carné de socio todo sera un camino de rosas.

El Madripp estaba siempre ahí, también. No llegó nunca a ganar la liga, pero al menos se quedaba en un segundo puesto más o menos digno, según la temporada.

Los aficionados ya estaban hartos del tema. Aburridos. Veían como por un lado podían construir un nuevo estadio deportivo dedicado al equipo estrella, pero por otro lado tenían un hospital sin urgencias ni paritorio. Entonces unos cuantos se juntaron para montar su propio equipo: Alternativa F.C.

Este equipo tenía una diferencia enorme con respecto a los otros, y era que los socios no eran tal, sino que cualquiera podía ir a los entrenamientos, discutir la estrategia e incluso jugar en primera fila. No hacía falta ni un estadio propio ni un carné de socio.

Al principio, aunque tímidamente, la gente se acercó a verlos jugar e interesarse por el equipo. Claro, al no tener estadio jugaban en los parques, y eso hacía más transparentes sus distintas jugadas. Otros, sin embargo, pasaban de lado. No querían que los otros equipos los vieran jugando con ellos.

Pero había aún otro equipo, que siempre quedaba tercero en la liga, muy por debajo de los dos anteriores. Era el Atlétiuco F.C. Este eran un equipo, digamos, de los tradicionales. Tenían su estadio, más pequeño y humilde, e incluso alguna vez tuvieron directivos en la liga.

El objetivo último de ambos era prácticamente el mismo: acabar con la egemonía en la liga. Basta ya de que siempre gane el Barçoe. Pero al tener una estregia y estilo de juego completamente distintos a los del Madripp tampoco quería que fueran estos los que ganaran la liga.

El Alternativa F.C. no tenía estadio, sus jugadores y equipo directivo no tenían sueldo. No tenían nada, sólo una ilusión tremenda. Pero como el mismo equipo jugaba a nivel nacional, llegaron a tener bastantes apoyos. De hecho, el equipo regional del Alternativa llegó a meter tres golazos en la liga andaluza.

Eso les animó, y decidieron presentarse a la liga local. Pero no como un equipo al uso, sino como una asociación libre de aficionados y deportistas. El Alternativa, sin embargo, no se presentaría a ninguna liga local, aún no tenían una equipación molona. Así que recomendaron a sus seguidores tomar la vía de la agrupación de aficionados para hacerlo. Siempre dándoles su respaldo. Siempre y cuando no fueran un equipo al uso, como decía antes, sino un grupo de deportistas con intereses comunes.

Y mientras fue así todo iba de lujo. Incluso el equipo local del Atlétiuco, vio en ellos mucha fuerza y ganas, así que decidió dejar atrás el uniforme para formar parte del mismo equipo. Si estuviéramos en el patio del colegio, estos serían los que juegan sin camiseta.

Sin camiseta. ¿Habrá cosa más bonita? No hay marcas, no hay símbolos, ni signos. Hay sólo personas, con su pecho al descubierto (vale, si os ponéis quisquillosos dejaremos a la mujeres ir con sostén, o todos con una damart thermolactyl si hace frío).

Conforme se acercaba el comienzo de la liga, empezaron a llegar los ataques y los problemas. Los del Madripp ni siquiera tenían en cuenta que pudiera existir otro equipo en la liga. Los del Barçoe se reían de todos. Claro, estaban (o lo creían) muy por encima de aquel mundanal ruido. Y en estas cogió la entrenadora del Atletiuco todas las equipaciones que había en el vestuario y formó su propio equipo.

Olé.

¿Ahora que hacemos? El Alternativa F.C. lo tenía muy claro: somos los sin camiseta. ¿Qué más da? Pero los que habían estado años jugando en el Atletiuco no pensaban igual, evidentemente. A ver, si, hemos dicho de jugar sin camiseta. Pero una cosa es aparcar la camiseta y otra muy distinta es que otros luzcan lo que nosotros hemos sudado tantos años.

Aquí ya la hemos liado parda. Si el Alternativa F.C., o la Agrupación de Deportistas hubieran sido un equipo como el resto no habría problema: se pregunta arriba y que nos den la solución. Pero aquí no había amado líder que a golpe de circular dijera qué pensar y opinar de cada tema en cada momento. Y surgió la bisección.

Por un lado estaban los que querían seguir sin camiseta. Por el otro los que vale, que podían ir sin camiseta, pero llevar la publicidad en el pantalón del Atletiuco, así nadie le quitaría su equipación. Esto, lamentablemente, creó tal debate que salió en los predefinidos tabloides y estaba siempre en boca de la afición. Llegó a haber cierto mal rollo entre todos: Alternativa contra Atlétiuco, sin camiseta contra con camiseta, los que querían jugar por encima de todo contra los que preferían mantenerse al margen...

En cuanto a los aficionados al fútbol que querían ir ya a ver partidos porque tenían mono, también había opiniones encontradas. Por un lado estaban los que veneraban a su partido por encima de todas las cosas. Les daba igual que el Barçoe hubiera gastado millonadas en su nuevo estadio, seguirían animándolos por encima de todas las cosas. O que el Madripp haya hecho estragos por todo el territorio mientras iba ganando la liga nacional.

Pero había una pequeña parte, un pequeño grupo de irreductibles galos, que buscaban realmente una alternativa. Unos animarían al Alternativa F.C., otros al Atletiuco. Otros a cualquier otro equipo de los que había.

Pero a nivel local la situación era un poco distinta. El Alternativa nunca se había presentado, y el Atletiuco cada vez tenía menos seguidores.

¿Qué pasará entonces? ¿Perdonarán los forofos a los sin camiseta por ir con pantalón? ¿Perdonarán los forofos ir sólo con pantalón al Atlétiuco? ¿Se sumarán las aficiones? ¿Se restarán? ¿Llegará a existir un tercer equipo que realmente le ponga las cosas chungas a Madripp y Barçoe? ¿Se perderá todo en el tiempo como lágrimas en la lluvia?

Pues mira, qué quieres que te diga: ni puta idea. Eso yo, otros tienen la quiniela hecha desde hace mese o años.

Como aficionado al fútbol que soy (¿He dicho antes que todo esto no era más que un cuento, una fábula?) sólo espero deportividad por todos los bandos. Y, sobre todo, un poquito de acción e interés. O, como mínimo, que gane el Barçoe por muy poquito. Que a estas alturas ya sería para darse con un canto en los dientes.

Salud y suerte.


miércoles, 25 de marzo de 2015

Ni tontos ni analfabetos: Si acaso acojonaos.

Hasta los mismísimos cojones de elecciones. Como todos, supongo. De hecho he tardado varios días en terminar de escribir este post. Mitad por no tener ganas, mitad porque el número de tacos era superior a la media permitida.

Y si, no es ninguna noticia ya, pero ha ganado el PSOE: Y es que los andaluces somos tontos, gilipollas, analfabetos, la Dory de buscando a Nemo, ....


Rajoy gobierna con absoluta, si, pero eso ya es otro cantar. Tampoco nadie lo votó ni se explica como lo consiguó.

El caso que nos ocupa es mucho más sangrante (si cabe). Y es que aquí se sigue votando al PSOE básicamente por miedo. Bueno, el 80% por miedo y el 20% restante por costumbre. Ambas cosas acojonan. Ya no me vale la excusa que hace treinta años era lo mejor que podía pasarnos. También lo fueron las hombreras, y ahí reaccionamos a tiempo.

En pleno siglo veintitantos, aún seguimos con los mismos miedos que hemos tenido durante estos 70 años de paz o incluso desde antes. Y es que hay una noción clarísima que parece que se nos olvida a todos: nosotros no tenemos que servir a los gobernantes, son ellos los que están al servicio del pueblo. Parece simple, pero ahí radica todo el problema.

-"Si no haces lo que has prometido, te echo" -"Si me echas te quedas sin curro, tu y tu familia"- Scarface se sentiría orgulloso y Coppola lo mismo hasta nos compra el guión. Lástima que estas amenazas no salen de la cansada voz de Marlon Brando, sino de la pizpireta Sabalete.

Aún así se puede pensar "Vale, los que curran para la Junta acojonados. Pero, ¿Y el resto?"

Pues el resto lo mismo. Si está en el paro lo habrán sacado para que entre cincuenta pinten dos pasos de peatones poco antes de las elecciones. Si no habrán hecho lo propio con su mujer, o su hijo o un primo... Si estás currando y has pedido alguna subvención (¿Os suena pactar con el diablo?) te insinuarán lo mismo. Si cobras el PER no podrás votan en contra de quien bajó a 20 las peonadas. Y así hasta la saciedad de la sociedad: si te has echado al bolsillo medio céntimo de la junta, te tienen cogido por los huevos.

Precisamente de huevos andamos sobrados. Y de ovarios. Nos lo han dado todo hecho y pensado durante muchos años, y el precio es enorme porque nadie leyó la letra pequeña. Nos han hecho creer que sin ellos no podemos hacer nada. Que para montar una empresa necesitamos sobvenciones. Es más, han montado oficinas para que nos digan cual pedir. Y si no pues nada, a opositar y ser funcionario para nunca moder la mano que alimenta.

¿Te acuerdas la primera vez que te fuiste a estudiar fuera? ¿Cuando comenzaste a vivir solo? ¿Cuando tuviste tu primer salario?

De primeras te parecería imposible, vivir sin el paraguas familiar. Y ojo, que sigue estando ahí, si no más de uno y más de mil se hubiera ido hace tiempo a tomar por culo.  Pero viste que se podía organizar una economía doméstica sin demasiados problemas. Sacrificios, si, pero grandes compensaciones.

Lo misma pasa en un gobierno, sea de la índole que sea. Tendremos que cooperar, hacer sacrificios (pero para nosotros, no para que otros se lo lleven crudo), tendremos que pensar y trabajar, y proponer y discutir. Pasaremos de estar cogidos por los huevos a tenerlos sobre la mesa a modo de centro artnouveau.

Tendremos que hacerlo nosotros en lugar de esperar a que nos lo den hecho. Y justo en ese momento, tendremos todo el control. No habrá cuatro gatos llenándose los bolsillos, estafando, amenazando.

Llegará un día (como decía en el post anterior pero al revés) en el que miremos a los ojos al gobernante de turno y le digamos "fuera macho, si no sabes no estorbes". Un día en el que no te mirarán raro por ser de otro partido. Un día en el que nadie podrá amenazarte más que por aquella foto loca del sábado tarde, pero nunca con quitarte el puesto de trabajo y el pan.

Llegará un día en el que estaremos tan orgullosos de lo conseguido que esperaremos ansiosos los memes y chascarrillos interneteros.

Pero hoy... ¡Que cojones! HOY es ese día. Y mañana, y el otro, y costará y sudaremos, y subiremos al monte y bajaremos al barranco. Pero, ¿Quién sabe? Los mismo dentro de algunos años llegan tus hijos y te dicen "¡Gracias, campeón!"

Salud y suerte.

viernes, 20 de marzo de 2015

Vértigo (de entre los vivos)

vértigo.
(Del lat. vertīgo, -ĭnis, movimiento circular).
1. m. Med. Trastorno del sentido del equilibrio caracterizado por una sensación de movimiento rotatorio del cuerpo o de los objetos que lo rodean.
2. m. Med. Turbación del juicio, repentina y pasajera.
3. m. Apresuramiento anormal de la actividad de una persona o colectividad.
~ de la altura.
1. m. Psicol. Sensación de inseguridad y miedo a precipitarse desde una altura o a que pueda precipitarse otra persona.
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
 DRAE


El vértigo es una sensación que, aparte de lo que diga el diccionario, hace lo peor que se le puede hacer a una persona: sacarlo de su zona de confort.

El vértigo es caer, correr, girar, saltar, o todo lo contrario: estár completa y enfermizamente estático mientras el resto del universo cae, corre, gira o salta sin tenernos en cuenta.

Vértigo es mirar la cuenta del banco el día 16 del mes. Es ver pasar los días sin que venga ese cliente que "mañana sin falta me paso a pagarte", o aquel que te reservó material y parece desaparecido de la faz de la tierra.

Es ir pasando una hoja tras otra del calendario para volver a poner en diciembre: "Del año que viene no pasa".


Es darte cuenta de que hace casi cuarenta años desde aquella navidad de 1976 en la que apareció de repente un ombligo en tu panza.

Es borrar cincuenta páginas de tu novela para darte cuenta de que no vale ni la luz que gasta el ordenador.

Ese es el vértigo malo. El precipitarse, el ver como el suelo se las pela para venir a besarte los sesos.



Pero el vértigo, como todo lo que implica un cambio, no tiene porqué se malo. De hecho no lo es.

Vértigo es comprobar que lo que en su día era "una reunión de niñatos", hoy es un partido político con opciones más que reales.

Es ver que algo tan simple como un "bájame este vídeo para ponerlo mañana", se convierte en más de sesenta personas puestas en pié gritando "¡Si se puede!".

Es que se te salten las lágrimas viendo como por fín, tras décadas, son los peques del cole los que animan a los yayos que a su vez luchan porque sean esos peques los que tengan un futuro.  Y tu, en medio, te sientes alguien.

Es ver que, aficionando a tu hija grande a ver pelis de terror desde pequeña, te regala detalles como este. Proyectando en sí misma tus propios sueños de artista (¿Quién no los tiene?).

Es ver que al cantarle "Hijos de Caín" a tu hija pequeña (by the momment) te dice -"Anda, esa me la cantabas de pequeña!"- Y además cuenta hasta cinco en inglés.

Es ver que tu hija grande es cada vez más grande, y que la pequeña ascenderá en breve a mediana. Y que otra pequeña vendrá a resucitar a Barón Rojo y Pepe Risi para quedarse dormida.


Y sobre todo, lo mejor que tiene el vértigo, es que haces de ese cambio y de esa caída contínua, un hábitat natural.

Entonces te das cuenta que llevas más de una década currando para ti mismo, y te la suda si hoy va peor, porque ya irá mejor. ¡De peores hemos salido, y reforzados!

Te das cuenta que rozar los cuarenta es la edad perfecta para ponerte ese pendiente que llevas décadas aplazando. Y que no es más que un número.

Te das cuenta que lo que realmente importa es ver cómo todo crece a tu alrededor, y que tu eres parte de ellos. Que no esperas a verlas venir, sino que lo buscas y lo consigues.

Te das cuenta que, con sólo alargar la mano, puedes casi abrazar a tanta gente, y tan importante, que te dan ganas de gritar en la calle:

"Llegará un día en el que los impuestos y las deudas de los de arriba nos ahoguen, en el que los bancos se queden con tus higadillos para pagar las comisiones generadas, en el que seas tan viejo que no podrás ni mear de pié, en el que el oído o la cabeza no te permitan disfrutar de AC/DC, en el que dejes de escribir por no encontrar sentido a nada, en el que te des por vencido y tengas la falsa sensación de haber hecho todo lo que podías hacer."

"¡PERO HOY NO ES ESE DÍA!"



Y créeme cuando te digo que no será mañana ni pasado. Mientras aguantes el vértigo, mientras sepas orientarte viendo las burbujas de aire saliendo de tu tocha o mirando a las estrellas. Mientras seas consciente de que la marea (sea del color que sea) no arrastra, sino que acompaña. Mientras tengas con quién discutir, debatir y, sobretodo, gente que te enseñe, ese día no llegará.

Pero evidentemente, no será fácil aguantar tánto vértigo de contínuo. Y es que, y con esto me despido, parafraseando a los grandes clásicos: El camino hacia la cima es duro, si lo que quieres es Rock and Roll!!

Salud y suerte

miércoles, 4 de marzo de 2015

ReligiOFF

España es un estado aconfesional, se considera así desde 1978, con la aprobación de la Constitución Española
Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones
Constitución Española, art. 16.3

Mucho se ha hablado estos días sobre la asignatura de religión en los colegios. Mucho se ha hablado por ahí, que yo no había abierto aún la boca, y ya es mi turno.

Se habla mucho, también, de la relación entre ciencia y fe. Relación similar a la que puede haber entre capar ranas y El Señor de los Anillos, o entre la saga Crepúsculo y pillarse la picha con la cremallera. Bueno, esto último si es similar: duele y no quieres comentar con nadie que lo has vivido.

Pero, ¿Qué relación hay entre ciencia y fe? La fe, la religión, la superstición, la mitología... No son más que la rama de perejil que adorna el plato: sólo sirve para "tapar" algún hueco que quede a la vista.

Y los huecos se van llenando. A base de tiempo, de experiencia y de conocimiento. En la edad media (que para algunos viene siendo esta mañana) se llenaba todo de hojas de perejil, porque poco sabíamos de como hacer una buena deconstrucción de gazpacho en tres temperaturas.

Hasta ahí si era lógico echar mano de la religión. La ciencia poco alcanzaba para llenarnos el plato del conocimiento, y entonces entraba la religión y a base de ramas de perejil y cebolla caramelizaba rellenaba el plato.

Pero héteme aquí que al ser humano le dio por pensar. Poco, y a pocos. Pero suficiente para poder ir rellenando el plato y, si acaso, dejar unos palitos de pan para mojar sopas.

Y el tiempo, ese ser caprichoso que lo mismo manda a un McFly a tomar por culo al far west que nos devuelve la ropa de tu abuelo convertida en megatrendingchupiguay, ha dado uno de sus giros inesperados y nos ha devuelto a aquellos tiempos remotos en los que lo más trending era pasar por la barbacoa al astrónomo de turno.

Y tenemos, en las escuelas públicas, una asignatura de religión revisada y aumentada y digna del mismísimo Torque.

Ya se que muchos diréis: "Si no quieres que tu hija estudie religión, no la apuntes y asunto resuelto". Y no os falta razón. Pero lamentablemente tenemos que vivir en sociedad. Y tu pensión (la mía no, que soy autónomo) la pagará un chaval que comprenda, por ejemplo, el origen divino del cosmos. O sea consciente de como la mano de dios (del hombre de las estrellas, no del pelusa) ha ido guiando al ser humano en su historia y evolución.

¿De verás quieres eso? Ahora espérate que salga de clase de religión o entre en naturales (o conocimiento del medio o como cojones se llame eso ahora) y el profe le explique la evolución de las especies. ¡Qué especies ni que hostias!

O cuando entre en filosofía y se de cuenta de que algunos insensatos piensan que se puede alcanzar la felicidad por uno mismo. ¿Sin contar con el hombre de las estrellas? ¿Así a pelo? ¡Amos ya!


Y todo, para terminar de rizar el rizo, porque lo pone en una selección de las mejores historias (las que mejor encajan con lo que yo digo) que entre otras cosas hablan de un chaval que murió trescientos años antes. Olé. Biblia lo llaman, para abreviar. Ni Paco Umbral se ha empecinado tanto en hablar de su libro como estos señores.

Como todo en esta vida tiene su lado bueno, y es que os servirán los libros de texto de vuestros padres. De vuestros abuelos seguramente no, que estaban bastante más avanzados.

Así que, niños y niñas que aún tenéis acceso a esta herramienta del demonio que es internet, sabed ante todo dos cosas: que la religión no deja de ser una fantasía para explicar lo que la ciencia explicará más adelante; y que no hay cosa más sana que tener dudas. El adoctrinamiento y las soluciones a todo no son más que una exigencia del guión cuando el protagonista se va de la serie.

Y todos estos problemas, conste, a mi no me atañen. Porque, gracias a dios, sigo siendo ateo.

Salud y suerte.

domingo, 22 de febrero de 2015

Tablero y jugadores

Toca actualizar este blog, costumbre cuasi religiosa cada cuatro o cinco meses. Y ¿de qué hablar?

Gansadas tengo para dar y regalar, pero como no está la vida ni para una cosa ni para la otra, hablemos de cosas serias. Si, lo se, no es lo propio. Pero de vez en cuando me da por pensar en algo que no sea si llevo los dos calcetines del mismo color o si apagué o no el butano (pese a usar vitro).

Vamos a hablar, y os invito a todos a que salgáis ya de esta web para evitar peores destrozos, de política. Y salid pronto, porque en este post no voy a poner ni una imagen ni un enlace, vaya a ser que os liéis a pinchar y jamás volváis, como si fuerais un grupo de punk

Pero no de política al uso, sino de la que yo veo, escucho, me tiran encima,... de la de andar por casa, vamos.

Y es que me llama la atención que, ante tantísimo cambio que tenemos día a día (partidos que se crean, otros se deshacen, otros se bifurcan, trifurcan, trifulcan...) la mentalidad siga siendo la misma. O peor, que es más grave: está convirtiéndose en una mentalidad futbolera en lugar de política.

Y es que ya de antemano han triunfado los grandes haciendo lo que mejor saben hacer: enfrentar a los chicos. Y no sólo eso, sino que han conseguido que cualquier "ultra" (que sólo gana una noche de satisfacción cuando su equipo gana millones) los defienda a muerte.

Y no digo ya a nivel nacional ni internacional ni cósmico. Que si empezamos con el tratamiento de Grecia en los distintos medios no paramos. Sino a nivel de andar por casa. O, más a mi estilo, de cojear por casa.

¿Y qué tenemos en casa? Pues lo mismo que fuera, para que engañarnos, pero además conociéndonos las caras.

Resulta que tienes críticos de todo lo habido y por haber que no osan ni mentar a su partido por muy gorda que fuera la cagada hecha. Les falta recorrer la playa en caballo a lo Pancho en Verano Azul recitando a grito pelao "¡Que ni el viento la toque! Que tiene pena de muerte el viento si la toca".

Resulta que tienes legiones de chavales que son las madres de sus partidos: "Mi Jose no ha podido hacer eso, le habrán liado los amiguetes. Pero él no, que es un sol".

Resulta que tienes opinadores oficiales a los que, en caso de haberle consultado en su tiempo, nos veríamos ahora entrando a trabajar en yate y tirando el rolex cuando se acabara la pila (¿Tienen?) (Si contestas eres casta).

Tenemos, en resumen, la misma fauna que hay everywhere. Ni más ni menos. Pero con más delito aun, porque una cosa es comentar un foro, un blog, o una nota de prensa; y otra muy distinta es charlar en los bares. Y eso, gobierne quien gobierne, es sagrado. Y punto.

Y mira que nos vemos como hacía años no estábamos. Y, sólo eso, es un triunfo de todos. A las locales acuden (aunque aún puede haber sorpresas) cinco partidos, cinco. Que no son pocos.

Y según se dice, se cuenta, se rumorea, los cinco con posibilidades de, al menos, tener una silla de esas comodicas del salón de plenos en renta durante una olimpiada.

Y lo de comodicas va por el tapizado, ojo. Que estas son como las butacas de los cines. Pueden parecer iguales, pero según dónde estén situadas se ve mejor o peor la peli.

Tenemos a un PSOE que ha hecho lo contrario que el resto de PSOE's: en lugar de bicefalia tiene una monocefalia monísima. Y ahí han presentado unas listas monodireccionales que no terminan de convencer "casi" a nadie. En una oposiciones tendrían plaza asegurada por antigüedad, pero los tiempos están cambiando, a ver como responde la plebe. De momento molan mazo, a tenor de los trípticos que reparten a diestro y siniestro (¿Viene el buzoneo detallado en los presupuestos?)

Tenemos a un PP serio y formal. Algún cambio de cara aquí y allá, pero la misma esencia. Aunque con distinto rostro en los carteles, eso si. Y (conste que no soy muy afín a ellos) al menos se están molestando en moverse y preguntar a la gente. Que al fin y al cabo somos los que pagaremos si o si el pato del que gane. Aún esperando que emitan su veredicto, su conclusión tras tanta charla, que era, supongo, el objetivo.

Tenemos a IU. Que, quitando ciertos rifirrafes con otros partidos vía RRSS a través de la cuenta de facebook del curro, siguen en sus trece (que vete a saber cuales son). Un NO rotundo a la formación de Podemos y a seguir con su trabajo. Y cuidao, ojalá mantengan el asiento que tienen ahora. Pero como decía antes (y John Nash me dará la razón) cuando los "peques" pelean, los papás descansan.

Tenemos un UPYD del que nunca más se supo. Y se habló de él, dio que hablar, se presentó. Seguramente estén ocultos a la espera de ver saltar la liebre para pronunciarse. Pero a día de hoy poco más se sabe, aparte de que existen o existieron, como las urgencias del CHARE o la conversión en autovía de la nacional.

Tenemos a Somos Pueblo, o Podemos pero no pero casi. Un todo (o casi) por definir con muy buenas bases y gente más que competente. Una amalgama trivial style (entre 9 y 99 años) que si tienen algo son ganas. Y tienen, a mi parecer, una ventaja tremenda: nunca han estado sentados en las sillas monísimas del salón de plenos. Salvo alguna boda civil, eso si, que no tienen pinta de ir mucho a la iglesia. De hecho justo lo contrario. Cero púlpitos, pero si una buena mesa redonda con cabida para mil.

Así que están: el que mira tu por donde se ha hecho el dueño del corral, el de las buenas intenciones, la obcecada, los desaparecidos y los  que andan con pies de plomo.

No vamos a entrar en detalles de a quien votaré o no. No quiero que el resto de partidos se depriman antes de que comience oficialmente la campaña. Pero si es cierto que, a mi modo de ver, está a día de hoy TODO POR HACER. Para unos y para otros.

Así que, hijos midos, poneos a currar ya, que necesitamos carnaza y en los periódicos solo hablan de las cuevas de la Mota.

Y eso daría para otro artículo, titulado algo así como "de bien nacido es ser agradecido". Pero eso lo dejaremos para otra vez.




¿Pues no que se queda uno a gusto? Lo mismo le cojo el tranquillo a esto y me hago un post/desfogue diario al NonoVazquez style.

(Este enlace si lo pongo. Si total, ya hemos acabado y al menos así leéis a alguien que sepa escribir en condiciones).