martes, 30 de junio de 2015

Pensamiento Central

Hay miles de maneras de afrontar un problema. Entre otras está la de aplicar el pensamiento lateral. Con este método se toma una visión del problema que antes no se veía. Se aprecian resoluciones alternativas. Y, lo más importante, se cambia la perspectiva.

¿Es más inteligente el que aplica un pensamiento lateral para la resolución de problemas? Evidentemente si. A un borrico se le ponen las antiojeras para que sólo vea lo que tiene delante. A un político de los que disfrutamos hoy en día no hay ni que ponérselas: las traen de casa.

Y así se aplican los pensamiento centrales (en contraposición a los laterales) para afrontar un problema.

¿Que los de la $GA€ se quejan de que la peña descarga contenidos?
Se ilegalizan las descargas

¿Que resulta que un juezucho dice que son legales?
Se elimina la intervención del juez

¿Que la peña se queja?
Se ilegalizan las quejas

¿Que resulta que un juezucho dice que es legal quejarse?
Se elimina la intervención del juez

.¿Que.....


Y así miles de ejemplos.

¿Analizar las causas del descontento? No merece la pena. Son los mindunguis los que se quejan, esos que sólo sacamos cada cuatro años para votar. ¿Qué me importan a mi sus causas? Eso sería tener amplitud de miras. Hay que fijarse exclusivamente en las consecuencias.

Es la misma actitud que la de un padre de esos de antes, de los que había que llamar de usted: "Ven aquí que te voy a dar una hostia".

Pues no señor. Si lloro, grito, me quejo y pataleo porque tengo hambre no necesito una hostia, necesito comida. Si protesto porque pienso que no estás haciendo el trabajo que prometiste hacer no merezco multa, tú eres el que merece un castigo. Si te echo en cara que te has lavado el culo con mi plan de pensiones y usas como turulo para la farlopa tu programa electoral no merezco cárcel. Como mínimo merecería sentarme contigo a charlar el tema.

¿Charlar? ¿Con el pueblo? ¡Ni que fuéramos griegos!!

Pero esto se puede aplicar no sólo a la flamantemente ilegal, inmoral y antidemocrática Ley Mordaza, sino a casi todos los aspectos que el gobierno controla de la sociedad.

Si no quieres que genere mi propia energía, abarata la tuya. Lo que es de locos es que la tuya sea cada vez más cara y encima me culpes y entierres la mía en impuestos.

Pero dejemos aquí el tema, por eso del grosor de la vena pescuecera.

Al menos este post es gratis, lo puedes leer y compartir si quieres. ¿Que no lo vas a compartir? ¡Multa al canto!

Salud y suerte

1 comentario:

Nono Vázquez dijo...

Comparto, comparto. El post y la idea. "¡...ni que fuéramos griegos...!" Mañana hablo yo de ellos. A ver lo que me cae, porque creo que ya la ley me puede meter mano.