martes, 20 de diciembre de 2016

Rescate en el Museo

Te levantas un día, tontico perdío y resacoso (como debe ser) y te encuentras con esto en tu correo:

Buenas tardes. Me presentaría, pero por razones obvias prefiero mantenerme en el anonimato.

Habéis sido recomendados como el mejor equipo de ladrones de obras de arte del país por un socio mío, así que me tomo la libertad de enviaros instrucciones relativas a cierta reliquia de mi interés que se encuentra actualmente en el interior del Museo Arqueológico de Alcalá la Real. Hablo del boceto de la Virgen pintado por Martinez Montañésen su infancia, cuya autoría acaba de demostrarse recientemente.

Para "adquirir" esta obra, aparte de vuestra probada habilidad, tengo la ayuda de una persona en ese espacio, y que secretamente hará más fácil vuestra tarea una vez estéis dentro. No tengo más detalles al respecto.

Lo que si puedo indicar es que tengo la información relativa a cuando se puede perpetrar el préstamo vitalicio: debéis entrar como turistas cerca de la hora del cierre, pagar el ticket para después esconderos y quedar dentro una vez cierren el useo. A partir de ahí tendréis una hora justa para conseguir llegar al despacho del director donde se encuentra la obra.

No debéis abrir ninguna ventana exterior, pues tienen sensores y podrían descubriros. Y no podéis forzar ninguna puerta. Sólo será posible abrirlas con llave. Será necesaria la máxima discrección. Me han recomendado también que llevéis un pequeño bloc de notas donde anotar la información relevante.

Confío en la habilidad por la que sois famosos, y espero que la misión sea exitosa. Seréis generosamente recompensados si salís del museo con la obra.

Gracias.
-Un amigo.

¿Ahora que hacemos? Por un lado eso de robar es caca, está feo. Pero por otro lado seremos "generosamente recompensados". Estamos en crisis y cualquier agujero es trinchera, así que... ¡¡Al tajo!!

Mi equipo y yo nos plantamos en la puerta del Palacio Abacial a diez minutos del cierre. La excusa era que pernonctábamos en el pueblo pero saldríamos mañana temprano, así que teníamos que verlo justo en ese momento.

Aprovechando que el guapísimo chaval que nos atendió, con su pelo rizado y su barba empezando a canear, estaba a otros menesteres, nos escondimos en la primera planta. Pasó cantando al estilo del sereno de toda la vida: "Se cierra el museeeeeeo.Vayan salieeeeeendo". La oscuridad, los expositores y las pilastras nos sirvieron de ayuda. Finalmente acabó su ronda y se fue, dando por hecho que habríamos salido ya.

En la sala una caja de caudales esperaba ser abierta. Tres dígitos que deberíamos adivinar. Nuestro misterioso amigo nos dijo que nos dejaría pistas. Pero, caramba, ¡Ya podía haberlas dejado más a mano!

Lo que pasó después es demasiado largo para relatarlo.Cada caja nos mandaba a otra instancia, con otra caja pidiendo a gritos ser descifrada. Entonces se pusieron a prueba nuestras habilidades lógicas, matemáticas, literarias, observatorias, ajedrecísticas, funambulísticas y de todo tipo en general. No puedo negar que nos costó, pero finalmente conseguimos la llave del despacho de la dirección del museo. Bien es cierto, y hay que reconocerlo, que un fantasma de lo más dicharachero nos fue guiando someramente cuando nos atascábamos en alguna pista.

Finalmente conseguimos la ansiada llave del despacho. Ahora quedaba lo más difícil: entrar a la habitación sin ser vistos por el vigilante. ¿Este tío no duerme? ¿No tiene casa? ¿No había cerrado ya? Lo bueno de los trabajos monótonos, como pasear por una u otra sala, es precisamente eso: que son repetitivos. Así que aprovechamos una de sus idas y venidas para acceder al despacho y hacernos con la desea y carísima reliquia.

Hubo momentos, sinceramente lo digo, en los que temí por mi vida. O por mi libertad. ¿Y si nos pillan? Robar en el Museo Arqueológico parece no estar muy bien visto. Tal vez sí entre el hallazgo y la propia exposición de la reliquia. Pero una vez expuesta ya es para el disfrute público.

Ahora me encuentro dividido. Por un lado me arrepiento de haber perpetrado un robo. Pero por otro más que sastisfecho de haberlo conseguido sólo con la ayuda de mi ingenio y mi equipo. Me siento como el Dioni en la copla de Sabina: "fue total lo del robo sin un mal tiro".

Ahora sólo espero que la reliquia de Matinez Montañés vaya a parar a buen puerto. Al fin y al cabo era un alcalíno como nosotros. Y si entre nosotros no nos ayudamos... ¿Quién lo va a hacer?

Aún tenéis tiempo de realizar vuestro propio atraco, se ve que no era una, sino varias las reliquias allí guardadas. Llamad sin falta a Palacio y concertad una cita. Eso si, entrad como si nada, que no sospechen...

Salud y suerte.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Libertad de expresión Vs Sentido Común

No sabía como titular este post. Y vaya por delante mi total, absoluta y flagrante asco y denuncia ante lo que, aunque parezca mentira, voy a defender.

No es defensa, quiero insistir en ello, del hecho en sí: un videoclip caro de cojones, feo hasta más no poder, hortera rozando la casposidad y, sobre todo, una violación de todas y cada una de las leyes de la composición, el ritmo, y hasta la escritura más básica.

Y dicho esto, comenzamos.

Me han mandado estos días un enlace para firmar para que retiren una canción (¿¿¡¡Canción!!?? A cualquier cosa se llama canción). En enlace para firmar es este, el de el tema en cuestión paso de ponerlo para no darle más visibilidad.

Más de acuerdo no puedo estar. En el tema en cuestión, amén de la factura, se trata a la mujer como una muleca hinchable con la personalidad justa para tener DNI pero sólo si un machote la avala.

Y a punto estaba de firmar. Pero luego he pensado... ¿Qué significa firmar la retirada de ese engendro? Si fuera en un blog de músicos lo entendería. Si fuera en un grupo de letristas lo entendería aún más. Pero.. ¿Dónde está el límite?

Si me preguntara la productora le diría: "Quita eso que es un mojón. De mal gusto en todos los aspectos y hasta denunciable en muchas de sus partes". Pero no soy juez, y si bien es cierto que entiendo una justificación a la violación, también es cierto que entiendo que la solución no es retirar el mierdón ese, sino enjuiciar a los creadores.

Echemos la vista atrás y pongámonos en modo Abogado del Diablo. Hey Joe es un temazo de los pies a la cabeza. Con un riff sencillo y resultón y un Hendrix que lo elevó hasta lo más alto.



Y vaya temazo. Luego se hicieron versiones mejores o peores. Pero de una calidad más que respetable.La cosa es que si te pones a escuchar la letra (benditos sean los temas en inglés, y la felicidad que nos dá la ignorancia) dice cosas como:
Voy a dispararle a mi mujer
Sabes que la descubrí con otro hombre
y eso no está bien.
Amigo, ¿Eso qué pollas es?

¿Quién no ha escuchado "La Mataré" de Loquillo? Tras décadas sin tocarla la sacó en el último directo que grabó en Granada. Más de lo mismo.

A lo que voy. Desde el cante jondo, desde el Blues, desde... Lo más común es escribir canciones de amor, o más bien de desamor. Y ese desamor hace que uno (porque es uno en la mayoría de los casos) se encabrone de tal manera por verse abandonado que quiera cometer cualquier locura. Y eso sólo en música. Luego tenemos el teatro, la novela, el cine...

¿Lo prohibimos todos? ¿Prohibimos a Hendrix o a BB King? Un mojón así de grande. 

Ahora hay que ponerse en modo Fiscal del Diablo. Como os decía: sólo por el estilo musical, la letra, la interpretación... tenía no sólo que ser denunciable, sino que jamás tendría que haberse realizado.

Pero nos enfrentamos ante algo más grande que un tema de dudoso gusto. Joe no tenía porque salir a disparar a su ex. Simplemente podría haberse sentado a pensar en lo que hizo mal y tratar de corregirlo. Pero el artistitucho este de cuyo nombre no me sale de los cojones acordarme es mucho peor: es regetón. 

Por definición es un ¿estilo musical? caracterizado por cosificar a la mujer. Pero, sin embargo, hay casi más seguidoras que seguidores. ¿Qué busca una muchacha de 12 años escuchando regetón? ¿Ser mejor persona por menear más rápido el culete? ¿Tener una vida plena si se echa un novio que la tiene por muñeca hinchable pero de vez en cuando le compra un par de pulseras?

Ese es el problema. No un tema en concreto, no ninguno en concreto. Sino lo que hay detrás. Y en este último caso es lamentable. Jartico está uno de escuchar a muchachas pre o adolescentes decir cosas como "si no te examina el móvil de vez en cuando es que no te quiere. A mí Chónatan hasta me regaña cuando voy en minifalda, porque me quiere tanto que quiere tenerme sólo para él".

ESO es lo que hay que cambiar. Y desde antes. Obviamente hay que reparar el daño hecho. Pero ya se sabe que censurar algo no es más que darle una publicidad extra. 

Estoy convencido que de si juntas a un grupo de regetoneras y analizas con ellas las frases de la canción mandarán el disco a la mierda y no querrán saber nada. Estoy convencido de que a mis hijas, por ejemplo, jamás les gustará un tema así. Tal vez sí la música, el ritmo es inherente al ser humano, pero sabrán escudriñar entre las letras e interpretarlas.

Aunque espero que ni esa música. Mi mediana de cinco años adora a Rosendo. Y a los cantajuegos, claro. No seré yo quien le imponga ni quien le quite. De hecho escucha a los Mojinos de vez en cuando siendo ella la que quita y pone su música.

Resimiendo: Si un tío trata a la gente como si fuera gilipollas, gilipollas es quien lo siga. Esa será nuestra labor: infundir y fomentar criterio como para que a este majara lo manden a tomar por culo y no venda ni medio disco. Lo demás es publicidad innecesaria y fomento de la curiosidad por seguirlo.

Si me dan a elegir preferiría o añadiría que se censurara a Mesi y Ronaldo. Está demostrado que han delinquido y sin embargo les llenamos los bolsillos comprando sus camisetas. No digo que sea comparable la violencia de género con defraudar a hacienda, evidentemente. Pero si que la labor preventiva es la que hay que aspirar, no a la correctiva.

Y dicho esto, quienes me conozcan sabrán mi opinión sobre cada tema, así que no daré más explicaciones. Simplemente trato de poner sobre la mesa los distintos puntos de vista.

Ahora.. Let's debate!!!


Salud y suerte.

martes, 29 de noviembre de 2016

El Efecto Gaseosa y el Efecto Cosa Sosa

Como experto en psicología y pedagogía, experteduría que me otorga el estar matriculado de primero y haberme leído un libro ya casi entero, os voy a deleitar hoy con un debate que, lamentablemente, nos lleva ya miles de años: ¿Porqué la peña se apunta el primer día y luego ya no vuelve?

La respuesta primera sería muy sencilla: porque no le sale de los huevos. Cierto es que, quien  más y quien menos, ha iniciado actividades que jamás concluyó: un puzzle de taitantas piezas, un arroz que terminó convertido en secretaria, una novela mal recomendada o incluso un documental de la dos o la vuelta ciclist a la hora de la siesta.

¿De quién es la culpa? Y yo que sé, pero de eso vamos a tratar. Antes, pongámonos en antecedentes: se inicia una actividad, el primer día acude bastante gente. Chachi. En los comentarios en redes, y en el propio acto, se celebra la asistencia. Pero se matiza con un "esperemos poder seguir y que no sufra el efecto gaseosa tan típico de este pueblo". Cagámosla, Carlos (que diría Luis Moya).

El efecto gaseosa es, como bien sabréis, la efervescencia primera que acaba convertida en un goteo a los pocos segundos. Y en una mancha horrorosa de justificar en los pantalones al poco tiempo.

Ese efecto es innato e inherente en un amplio porcentaje de los casos. Está el chavalín que acude el primer día de clase al cole pleno de entusiasmo y lloriquea al siguiente día: ¿Pero... otra vez hay que ir? Quien piensa que va a otra cosa distinta bien por falta de información o bien de entendimiento Ah, ¿Que el búlgaro era un idioma? Quien va para hacerse la foto inaugural y una vez enmarcada pierde cualquier atisbo de interés. Todo esto se englobaría en el efecto gaseosa nivel 1. También llamado nivel de la colección de fascículos: con el primero, que es más barato y vienen dos piezas, va que chuta.

Ante eso no se puede hacer nada. Y se sabe. Y se entiende que si el primer día han acudido veinte personas, sería para darse con un canto en los dientes que repitieran en un segundo un 50%.

Luego está el desinchamiento. El gas ha salido y sólo queda una botella medio... media. Una botella media. Entonces se plantean dos opciones: seguir o abandonar.

Si abandonas lo tienes fácil, la culpa es del resto. Evidentemente. Si nadie me apoya es porque no saben o no me entienden o soy un avanzado a mis tiempos. Si sigues corres el riesgo de darte cuenta de las razones.

Luego está el efecto gaseosa nivel 2. No es por postureo, no es por desconocimiento, no es por dejadez. Es simplemente  que tras un inicio magistralmente currado, el resto no mantiene el nivel. Es normal. Aceptamos el nivel 1 con resignación. Por lo tanto se prepara un primer fascículo (o clase o charla o lo que encarte) con todo el cariño del mundo, perdiendo mil horas de tiempo y hasta dinero. Se han dado casos de gente que ha llevado magdalenas incluso acompañadas de arresoli. Pero luego topamos con la cruda realidad: el segundo día es lo que es. No son dádivas, no son invitaciones. Es pura y llanamente el motivo del evento. A lo mejor el evento era de cine, y el primer día se analizó Indiana Jones en Busca del Arca Perdida, pero al segundo fue Indiana Jones y la Calavera de Cristal. . Ahí descartamos el factor externo. Simplemente lo que ha pasado es una bajada de nivel digna Alcatraz o cosas por el estilo.

Técnicamente no se puede hablar del consabido Efecto Gaseosa. Aquí usaríamos esa expresión tan coherente de "Arrancá de macho, pará de burro". El problema es exclusivo del contenido. El listón, que no es ese señor con gafas que está siempre leyendo, siempre está alto al comenzar, pero hay que saber adaptarlo.

Y luego ya vienen los altibajos normales, a los que llamaremos efecto gaseosa nivel 3. En estos casos suceden cosas peculiares como que tal día se realice una actividad y no aparezca ni Perry. Sin embargo a la siguiente el pleno sea tal que hay hasta que barrer los pies para que la peña se las pire.

Tengo la inmensa fortuna de colaborar (behind the scene) con la chavalada de Entre Aldonzas y Alonsos. Hacemos lecturas públicas y periódicas de cuando en vez en el Casablanca. En ocasiones la asistencia ha sido de unas cuatro personas: dos que leían, yo, y Julián. En otros casos se ha llenado hasta la bandera. Que ya tiene mérito porque poca gente crée en las banderas allí. ¿El secreto? La constancia. No hay más. No se puede dejar algo a las primeras de cambio. No se puede culpar al universo mundo de que no te haya ido bien. Como hemos visto antes sólo hay dos motivos: que no interese o que se plantée mal. En el primer caso siempre se puede recular teniendo como único límite la esencia del evento. Evidentemente habría siempre un lleno absoluto si se regalara una tele de mil pulgadas a cada asistente. En el segundo, y lo digo por experiencia propia, es la experiencia la que te va guiando.

Así que, resumiendo: Cuando alguien diga que "en este pueblo no se puede hacer nada" eres libre de collejear al emisor de semejante enunciado. Se puede y se debe. Pero para eso tienes que cononcer muy bien tu proyecto y, sobre todo, tu audiencia. Y sólo hay una clave: paciencia, constancia y actualización.

Salud y suerte.

jueves, 28 de julio de 2016

Hola. Me llamo 31R4F4 y soy Level 7

Ah, ¿No es esto Entrenadores Pokemon Anónimos (EPA de aquí en adelante)? De todos modos sigo con la presentación. Por si las moscas... o los Ninjasks.

¿Habéis escuchado hablar del fenómeno Pokemon GO? Supongo que si. En prensa, radio, televisión, mil blogs, webs....

Es todo un fenómeno, analizado por mil y una criaturas a lo largo y ancho del universo mundo. Pero este es mi análisis.

Hay análisis de psicólogos, de periodistas, de pedagogos, de cuñaos, de más cuñaos, de mil y un cuñaos más.... Pero luego hay una pequeña parte de jugadores que son (somos) algo alejados del cliente tipo de este tipo de juegos.

Hoy, sin que sirva de precedente y ya que este blog es mío, hablaré de mi:

Un señor empresario, casado, con tres hijas. Casado con una mujer y que tiene tres hijas, no vayamos a confundirmos. Y la grande ya con su trabajo y estudios y todo. Cuarenta años a la vuelta de la esquina. Bien es cierto que por mi trabajo no soy el típico cuasicuarentón trajeteado, sino que luzco camisetas de superhéroes, zarcillo de batman.

Pero vayamos al grano. Juego al Pokemon GO. ¿Porqué? Pues porque soy pobre. Si tuviera pelas tendría de nuevo moto e iría a currar en ella. Pero como no tengo pues me hago andando los diversos trayectos. Unos días escuchando música. Otros descubiendo nuevas fachadas por el casco antiguo, y otras jugando a cazar bichicos.

Zombies de Pokemon revisando los últimos avistamientos de bichos
El 90% de los artículos que he leído sobre los cazabichos raros es negativo. Y no negaré que estoy de acuerdo en alguno de los puntos:

Vas por la calle más pendiente del móvil que de la gente (esto es extremadamente nuevo, jamás había sucedido hasta hoy). Se gasta un cojón de pato en datos y batería. Y el móvil se pone más caliente que un soldado en Ibiza.

Y poco más. Ahora lo positivo: las pokeparadas esas de los cojones suelen estar en puntos de interés de la ciudad. ¿Sabes que hay chavales que sólo conocen a Martinez Montañez porque hay una pokeparada en su estatua? Y en los pilares, en la casa del Fernandez Tapias (el del peluco gordo del excelentísimo), en las diversas iglesias... Me juego doce pokeballs a que hay chavales que no han paseado por el casco antiguo hasta que han empezado a jugar.

Y luego tienes los gimnasios. En lugares medianamente amplios donde te puedes sentar en un banco y pasar la tarde machacando bichucos ajenos.

Yo aún no me he metido en ninguno, así que poco puedo contar, pero si los veo y están en unos espacios dignos de sentarse a echar un rato.

¿Qué conseguimos con todo esto? Según los detractores acérrimos tener a zombies deambulando por las calles. Según yo tener a la gente visitando lugares diversos del pueblo, pasando una horica sentados en el parque, haciéndose cinco o diez kilómetros de caminata al día.

Entonces: Si los chavales salen a la calle, andan bastante, se socializan y tienen tema de sobra para romper el hielo, descubren lugares nuevos de su ciudad, ... ¿Dónde está el problema?

Pues en que es un videojuego. Punto pelota. 

Antes engüeraban frente a la tele infectándose de rayos catódicos malignos. Luego pasaban lo mejor de la vida frente a la pantalla del ordenador. Más tarde andaban poseídos por aparatejos portátiles malignos. Volvieron a engüerar en el sofá, pero ya frente a un plasma de mil pulgadas. Ahora salen a la calle de nuevo.

Así pasa lo que pasa, que cualquier día cogen un karasnikof y la lían parda.

Mucho mejores son los runners que salen a la calle con mil euros de tecnología encima (reloj o pulsera deportiva, móvil para contabilizar pasos, MP3 para escuchar música, cascos hergonómicos que nunca se caen, alpargatas de a salario mínimo para no hacerse daño en los tobillos, calzones para marcar paquete...)

O los que se pasan media noche dando por culo con la motucho de cross de 49cc y dos tiempos.

Pero salir a correr mola, claro, es sano. Salir con la moto mola, claro, porque mola y punto. Pero... ¿Salir a jugar? ¿A un videojuego? ¿A una cosa que tu abuela no entiende y el periodista de turno tampoco pero como es cincuentón pasa de molestarse en hacerlo? No hija no, eso es caca.

¿Mi recomendación? Pues la de siempre en estos casos. Probadlo. Si tus hijos juegan, pruébalo. A ellos les gusta, y a ti te gustan ellos, que para eso son como de la familia. Si tus colegas lo tienen pruébalo, lo mismo no son todos tontos menos tu. O si, pero mejor corroborarlo.

Un amiguete mío lo probó. ¿Cómo se mueve el muñegote? Preguntaba. No, hijo mío, eres tu el que se tiene que mover y así... ¡A la mierda! Y lo desinstaló. Chapeau, al menos lo ha intentado.

Evidentemente, al igual que todo en esta vida, hay que usarlo con tiento. En cuanto alguien diga "hoy no puedo estudiar lo que me ha quedado para septiembre porque voy a cazar pokemons" o "salgo antes del curro, a ver si con suerte pillo uno por el camino"; golpe de remo.

Resumiendo, que el jueguecico mola porque al menos sales a la calle e inteactúas con tu entorno. No mola si necesitas tu dosis diaria o te desentiendes de otros quehaceres.

En los años ''50 los niños eran un coñazo en verano porque sólo estaban leyendo chuminás que le comían la cabeza. En los '60 también, porque estaban soseídos escuchando música de esa moderna. Enlos '70 porque estaban deseando coger dos duros para irse a nosequé playa a endrogarse y fornicar. En los '80 porque no se separaban de la tele. En los '90 porque no soltaban el mando de la consola nada más que para ir a mear. En el 2000 carcomido el cerebro por el internet. En 2016 con el puto pokemon to el día.

Y así será hasta el infinito. Y más allá!!! Así que mejor dejar de amargarse por el tema y dedicarse cada uno a lo suyo. Ya dejó de molar eso de quejarse de todo lo nuevo.

Salud y suerte. Y buena caza.




viernes, 22 de julio de 2016

¿Quién mató al Abad?

Bienvenidos a esta abadía, hermanos. Os ruego que me sigáis. Ha sucedido algo terrible...


Poco más o menos así empieza la velada. Pero pongámonos en situación:
Estamos junto al Rincón de los Poetas, una calurosa noche de verano. El alcaide nos recibe apesadumbrado. Han hallado muerto al Abad, se sospechaba de un pobre mendigo pero, lamentablemente, este ha aparecido suicidado en la cárcel. 

Tales hechos son impropios de esta fortaleza fronteriza, con lo que nos anima a que lo ayudemos a esclarecerlos. No había guardia civil en aquellos tiempos, claro, así que hay que echar mano de los que se animen a visitar la Fortaleza. 

Cual Fray Guillermo de Baskerville nos adentramos en el misterio de cabeza. En mi caso más aún: Guillermo, en la peli de Jean-Jaques Annoud, es un señor ya con una edad, calvo, con barba, atractivo, inteligente y con respuestas para todo. Como yo, que también tengo barba.

Dejando a un lado los ecos de Umberto, nos metemos de lleno en la aventura a la que hemos sido llamados. 

No empezamos con las manos vacías (y terminaremos necesitando un troley para llevar todas las pruebas). Contamos con la carta de bienvenida donde se nos explica el caso, amén del saludo del alcaide. Con un mapamundi de la Mota (si, que pasa, en Alcalá somos más de Bilbao que los vascos) donde se indican los puntos de interés. Una plantilla en la que cada personaje rubricará las dos pistas de cada uno que consigamos y un boli, evidentemente.

No, no hay scriptorium, y se echa de menos, pero es parte de la aventura escribir las pistas apoyado en el lomo del compañero o en una piedra con mil años. A lo largo de nuestras múltiples idas y venidas podremos encontrar diamantes escondidos. No seas tonto y cógelos. Vale, no son de verdad, pero dan puntos.

¿A quien podemos encontrar? Varios personajes nos esperan. La boticaria que al ser la única está de guardia, el ya mencionado alcaide, el corregidor, su mujer, el diácono, la pizpireta tabernera, e incluso el propio abad de córpore insepulto. Todos ellos nos irán contando lo que, a su parecer, ha sucedido.

Pero a cambio tendremos que resolver sus enigmas. Quid pro quo.
Algunos enigmas serán más sencillos, otros menos. Para algunos tendremos que recorrer media fortaleza, para otros leer las pistas que la propia piedra nos dá, para otros sacar la calculadora ....

Cada enigma resuelto hará que el personaje en cuestión nos de otra píldora de información.

Y todo eso hasta la hora de la misa. Que es sagrada. Una misa sepelio del pobre Abad en la que no sólo sucederán hechos inenarrables, sino que además terminada nos quedaremos completamente solos. Ya no hay más tiempo, hay que resolver el enigma.  

Aquí seremos puntuados. Los diamantes recopilados, la solución al misterio, la explicación de la misma... incluso nuestras vestimentas.

Importante subir vestido de época, ya que nos dará algún punto más. Importantísimo llevar calzado apropiado; andar entre adoquines hora y pico o dos horas no está hecho para sandalias por muy fresquitas que sean. Sobra decir que, como siempre que se sale para un par de horas, es menester salir bebido, cenado y meado. Y con una muda limpia por si se tuerce la cosa.


En resumen: tenemos un enigma que resolver a través de varios minienigmas, necesitaremos ingenio, memoria, paciencia, mil ojos y un poco de cabeza.  E insistencia, hay personajes a los que deberemos sacar la información con cuentagotas y realizando las preguntas exactas.

Una noche en La Mota. Sólo por eso merece la pena asistir. Pero además es entretenido y dinámico, muy dinámico. 

Estás tardando en meterte en su web e ir reservando. Ideal para grupos de amiguetes, una manera de pasar una noche diferente. Todo por apenas dosmil quinientas peseticas, quinientos duretes.

Algo de lo aquí mentado seguramente sea distinto cuando subas, estuve en la prueba y se están puliendo y añadiendo algún que otro detalle. Básicamente es toda una partida de rol en un tablero del siglo XIII, de tres hectáreas y pico y a más de mil metros sobre el nivel del mar. 

Salud y suerte.

domingo, 10 de abril de 2016

Y más y más y más...

Decía el neohippy ese de la gürtel que se había convertido en un yonki del dinero. Y es gracioso, porque gürtel significa cinturón. Y, aunque no estoy de acuerdo con los castigos corporales, unos buenos latigazos Indianajonesianos les hubieran sentado de lujo a todos esos. Así como el tío de la vara, pero con cinto.

El caso es que, los que tenemos meramente lo justico para ir tirando, nos sentimos abrumados cuando leemos ese chorro de ceros que hay en las cifras manejadas. Ya en pesetas acojonaba, en euros es pa cagarse.

Pero la pregunta es: ¿Dónde tiene esta peña el límite?

Si vives en un pisillo de 60m^2 es normal que quieras uno un poco más grande. O una casica. Si tienes un vespino y/o un Seat panda no es raro que prefieras tener una Honda y un coche-coche. Pero una vez tienes tu buen coche, tu buena casa, tu buena moto, tus buenas casas, coches y motos de repuesto y hasta tu plan de pensiones.... ¿Qué más quieres?

Se entiende, que todo eso tiene un gasto, evidentemente. No es lo mismo pagar el seguro y el sello de un panda que de un ferrari. Ni el IBI de una mansión que de un cuchitril. Por eso se van adquiriendo cosas en proporción. Si gano hasta mil voy en vespino, si llego a los dos mil tal vez una honda y si paso de los cinco mil una harley. Pero gastan mucho, claro, y estamos en crisis y....

Entiendo, también, como prácticamente humano que soy, que guste de cuando en vez tomarse unos días libres y hacer un viaje. Canarias era el destino más exótico de luna de miel hace no mucho tiempo. Ahora por menos de Bali no se menea ni el Tato.

No voy a entrar el coehladas del tipo "No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita". Pero si que considero enfermedad el mero hecho de no poder estar nunca satisfecho y no saber ponerle techo a nada.

Con una vespino no se vive mal. Con una Harley mejor, pero... ¿Y con siete? ¿Aún no? ¿No has copado tu felicidad motera aún? Pues, mon amie, tienes un serio problema.

Pero lo peor de los papeles de Panamá es que toda esa ingente cantidad de dinero sólo tenía dos razones de ser: que no se lo llevara nadie y que no me lo gastara yo.

¿De qué sirve una Harley (¿he comentado que llevo meses sin moto y con síndrome de abstinencia?) sin gasolina? Pues de poca cosa. A no ser que seas un enfermo acaparador obsesivo-compulsivo y disfrutes sólo con el hecho de tenerla.

Lo mismo pasa con el dinero. "Si no lo escondo me lo quitan" piensan los caraduras de rigor. Así que mejor esconderlo, como el pirata en su isla. Luego trazar un mapa que guardará mi abogado por un módico precio y a vivir la vida. 

De los nombres que van saliendo pocos son realmente generadores de riqueza. Me refiero a que no son por ejemplo Bruce Wayne o Tony Stark. Estos al menos creaban cosas, contrataban gente, hacían algo por la sociedad y, con la insultante cantidad que les sobraba al mes paliaban sus deseos.

Aquí no. Todo lo más alguna fundación a su nombre para blanquear dinero y salir a comer con los amigotes de vez en cuando. Y ese es precisamente el problema, no es un dinero trabajado, sudado, ganado. Es el fruto de un estudio profundo de las leyes fiscales y de un tetris mental y una estrategia.

Independientemente de dónde proceda, que ya tiene tarea la cosa, lo que más me asombra es el motivo de la acumulación.

Seguramente os riáis (si no sois unos de los del ejemplo) del chaval de cuarenta y pico añazos que gasta el sueldo en figuritas de la Guerra de las Galaxias. Y cada vez que sale una nueva va corriendo a conseguirla. Y tiene la misma en varios tamaños y materiales.

Ese si, es un friki, un enfermo, un amargado, un cuarentón virgen que proyecta su propia frustación vital y sociológica en estas figuritas. O bien un suertudo al que le sobran pelas para hacerlo. Yo sólo tengo dos, oh mísero de mi.

A los de los papeles les pasa igual. Tienen por tener, para tener más, nunca menos. Y saben que lo tienen. Ahora vas y les dices "préstame un milloncejo, alma cándida, que tengo que comprarme unas figuras de la Guerra de las Galaxias a tamaño real"; y te contestarán "si, claro, como mueva el dinero se entera Hacienda y me cruje". Entonces... ¿Para qué lo quieres?

Ahí hay varias teorías. Principalmente es "porque puedo". A mi modo de ver, y parafraseando de nuevo a Benavent, es porque son unos yonkis. Pero ¿Cómo se vuelve yonki un yonki? Pues porque mola más imaginar la vida que vivirla. Sobretodo cuando es una mierda la tuya. Soy un amargado que no me habla ni mi familia en navidad, ¡Ni mi cuñado!, y la única forma de que se acerquen es teniendo dinero a espuertas. ¿Gastarlo? Para qué, no tengo amigos, y los que tengo guardan los cuartos en el mismo lugar que yo.

Y luego, claro, tendría que pagarle millones de euros ha Hacienda. ¿Qué importa que esa cantidad sea un porcentaje? Si a mi me quieren cobrar mil millones directamente me descojono en su cara. Tres mil  me parece mucho, pero es lo que hay que hacer y se paga. Al fin y al cabo es porque he ganado más y sé/espero que se utilice con buenos fines. Como arreglar la N-432 o tener gasoil para la calefacción del cole.

Aunque si yo pago mil... ¿Porqué Messi va a tener que pagar millones? Pues, evidentemente, todos los sabéis. Aunque es una cifra astronómica. De hecho es el 40% de la más astronómica aún que es la nómina que tiene. Cierto es que tu equipo tampoco paga, así que no va a ser él el único tonto. Al final tiene hasta su lógica.

El próximo día que alguien, no diré quien, salga en la tele hablando de la renta universal y el que tiene las pelas en Panamá le responda entre risas "¿Y de dónde vas a sacar tanto dinero?", ya conocemos la respuesta: de lo que tu nos debes, mamonazo. 

En dineros me pierdo, no se sumar cantidades con más de seis dígitos, pero sí tengo la certeza de que con todo ese dinero defraudado o, cuanto menos, desviado, se podrían hacer muchas, muchas cosas.

Y ojalá algún día cambien de camello y en lugar de acumular parné acumulen hospitales, colegios, carreteras en buen estado, cines, teatros y ciudades maravillosas donde vivir. Y que se midan el pito por el índice de felicidad de los que viven en ellas, en lugar de por lo que han conseguido sisarles.

Salud (que es lo único que nos queda) y suerte.

PD: Hay que ser más humilde pescador en esta vida.

 

martes, 9 de febrero de 2016

Inteligencia EmocioAnal

Con las emociones pasa igual que con las opiniones. Y con estas, como decía Harry Callahan,
son como los culos: todo el mundo tiene uno. 

¿Y qué carajo hago yo hablando de inteligencia (que manda huevos hable yo de eso) y además emocional (cuando soy tan sensible como una trócola ovina)?

Pues que nos hemos comprado un librico en casa que habla del tema. Y leer sé, despacito y moviendo los labios (superiores), pero sé.

El caso es que uno, que fue de letras en sus tiempos, tiene siempre a la hora de aprender cosas aquello que decía Juan Ramón Jiménez de
Intelijencia dame el nombre exacto de las cosas.

(Nótese que casi en el mismo párrafo he citado a Juan Ramón Jiménez y a Harry el Sucio, no es más que una de las muchas razones por las que debería contratarme alguien).

El caso obvio es que si, todos sabemos qué son las emociones. Ahora bien, si nos pregunta diremos algo así como "es esa cosa de cosa que te da como cosica y... bueno, ya sabes". Pero el caso es que emociones tenemos todos, y todos nos emocionamos.

Pero ante un mismo hecho podemos sentir cosas bien distintas. Si un tío achicharrado vivo te cuenta su historia podemos sentir muchas cosas distintas: Unos lloraremos de congoja pensando en Darth Vader y su triste final, y otros lo harán de ternura extrema pensando en el Paciente Inglés. No deja de haber paralelismos, pero las reacciones son completamente distintas.

Y ahí es donde entra el tío de Platero y la inteligencia emocional: hay que ponerle nombre a las cosas. Y más aún a las emociones. Que no son como el moreno de Perdidos, el hermano de Jacob, que le llamaban Némesis por decirle algo. Ni como el de la Tienda de Comic de los Simpsons, que es Jeffrey Albertson pero a to quisqui le suda los huevos como se llame.

A las emociones hay que ponerles nombre por dos razones muy sencillas: para diferenciarlas y para asumirlas.

Cualquier choni dirá, ante cualquier situación que "estoy to loco". Pero unas veces sentirá exictación, otras expectación, otras ira, otras frustración... No seas como un choni, define qué es lo que sientes.

Una vez definido el sentimiento, ya se puede ver qué hacer. Los de mi calaña, que conocemos mejor a Harry el Sucio que al Ramón ese de antes, tenemos una solución prácticamente igual para casi todo: "¿Qué estás to loco? Con dos hostias se te quita." Pero claro, hay gente que no lo ve bien. Y eso que en el 99% de las ocasiones con la mera amenaza se soluciona el conflicto.

Así que hay que pasar al plan chungo, al realmente chungo, al plan B al que ni el PP querría tener que acudir: hablar.

¿Habrá algo peor? ¿Pero es que no hablamos ya demasiado? Pues mira tu por dónde que no. Al menos no de este tema.

Tras leer el librico (si me acuerdo como se llama luego edito el post y lo comento) te das cuenta de que ante la Ira , la frustración, la decepción... sólo hay que hacer dos cosas: analizar y corregir.

Eastwood estaba frustrado de cojones y por eso sólo pedia amor y comprensión: "Alégrame el día". ¿Hay algo más bonito que pedirle a alguien que haga de cada momento un momento especial? Pero claro, lo decía apuntándote al entrecejo con un Colt 43. Entonces su problema era sólo de comunicación.

Lo primero, hemos dicho, es identificar la emoción. Lo segundo buscar como entenderla y asumirla. Y lo tercero potenciarla o contrarrestarla según el caso.

Ahora volvemos al chicano tirado en el suelo, Harry apuntándole con su Colt y, tras gaurdar la pipa y ayudar a levantarse al tendido le dice "Sólo quiero sentirme querido. Trato de hacer de esta ciudad un sitio mejor, pero en lugar de agradecérmelo todos me odian por ello. No te amenazo de muerte por gusto, de verdad, sino que es mi manera de decirte que dejes las malas juntas y vuelvas a tu verdadera pasión que es escribir obras de teatro para niños con diarrea. Tu puedes ayudarles, y lo sabes". Abrazo y fundido a negro.

Como película sería una puta mierda pero, como lección, digna de enmarcar.

Así que, niños y niñas que léeis esto: empatizad, comprended, escuchad, asimilad y sólo así podréis controlar y hacerle frente a las emociones que sintáis. No siempre estáis to locos. A veces sí, porque ser gilipollas es gratis, pero en otras ocasiones con sólo identificar lo que sentís podréis salir al mundo con un Colt 43 y gritarle al vecino "¡Alégrame el día!"

Salud y suerte

lunes, 25 de enero de 2016

La Teoría de las Ruedas Desinfladas

Tras leer hace unos días un post de mi amiguete "Figui", sobre la teoría de las ventanas rotas, me ha dado por pensar. Y no queda sólo ahí el mérito de este pedazo de coacher, en hacerme pensar, sino que más allá incluso he llegado a conclusiones. Si, yo que lo más que llego es al Pireo, hoy he llegado a conclusiones. Y, además, las voy a poner aquí, que para eso el blog es mío y si me enfado lo borro.

Básicamente la teoría esta viene a decir que ver algo roto nos da carta blanca para seguir rompiéndolo. Aplicado a la vida o a los negocios se puede resumir en que si tu mismo eres el que no le da valor a algo, no te quejes porque vengan de fuera a defenestrarlo. 

Lo leí y no le eché más cuentas de las que se le echan a este tipo de posts. No deja de ser una obviedad, cosas de Pero Grullo, pero a las que un importante estudioso del tema le ha puesto un nombre ingenioso. Pero luego, porque uno tiene su punto de profundidad, profundicé. Razón no le falta. Tal vez el ejemplo del coche sea demasiado obvio, pero no esta nada lejos de la verdad.

No le cobres un día una reparación a un cliente, mañana vendrán diez que han visto "la ventana rota". Hazle un favor a alguien un día, y mañana tendrás a cinco pidiéndote cuarenta veces más. Y no, no digo que sea malo dejar de cobrar un servicio (dejar de cobrarlo económicamente, claro, que siempre que se hace es porque el beneficio de ese cliente satisfecho vale más), o hacer favores, ni mucho menos. Pero si que ciertas puertas (o ventanas) hay que abrirlas (o romperlas) con precaución.

Y sobre todo, que es nuestro coche/empresa/vida. ¿No cuido lo mío y pido a los de fuera que lo hagan? En fin, para ejemplos millones.

El caso es que aprovechando la metáfora del coche, me dio por plantear la Teoría de la Rueda Floja. En principio, como todas estas cosas, la pensé en el tema laboral, pero se puede extrapolar (si tienes una máquina de extrapolar). Pero vamos a lo que vamos.

¿Cuando se nota que una rueda está perdiendo aire? Si es por un pinchazo en el momento. Si es por desgaste o por un simple clavo puede tardar días o incluso meses. Durante ese tiempo puede notarse desde fuera que la rueda está floja. Y, si el piloto es avispado, tal vez pueda notarlo desde dentro.

Pero es que ese coche que pierde aire está en una carrera, y de las de fondo, de esas tipo Paris-Dakar. Sólo que esta carrera se llamaría Emprender-Triunfar. Y claro, se puede dar el caso de que, pese a tener un equipo importante de mecánicos y herramientas en el coche, cuando se note la pérdida de aire puede ser tarde.

¿Qué hacer entonces?

La primera opción es abandonar, y se ve a cada paso que des por la calle: Bajos en alquiler que en apenas unos años han tenido cuatro negocios distintos. A ver, tampoco es eso. Sabemos que se sufre en cualquier competición, y que desde Emprender hasta Triunfar hay un trecho bastante grande. 

La segunda opción sería parar en el arcén, observar el estado del vehículo y actuar en consecuencia. Este paso es el más difícil. Unas veces no hay arcén, y si paramos nos pasa la competencia por encima. Otras veces podemos parar y a la hora de volver a retomar el camino apenas si podamos ver el polvo que han levantado los otros coches. Y en ocasiones podremos volver a la carrera tras haber perdido algunos puestos, pero aún con posibilidades. Más aún si tenemos neumáticos nuevos que estamos convencidos durarán más que los del adversario.

Y la tercera opción, que es de la que muchos queremos salir, sería aquella en la que andamos diciendo "si paro pierdo tiempo, más vale perder poquito a poco que no todo del tirón. ¿Quién sabe? Lo mismo un chino de la carretera tapona la salida de aire del neumático y podemos llegar a la meta".

Evidentemente, una vez que la rueda termina de desinflarse, nos damos cuenta de que no era la rueda, sino la llanta, el disco del freno, la transmisión... Andar de esas maneras ha acarreado problemas que, de haber parado en su debido momento, nunca hubieran surgido.

Así que ¿Cuando parar?

A las primeras de cambio no, evidentemente. Todo emprendedor debe tener en mente que todo proceso lleva su tiempo. Al cerrar un negocio a los pocos meses sólo conseguiremos perder la inversión inicial, la reforma del bajo, la papelería, la....

Cuando apenas si estamos andando con el eje ya es tarde. No es que tengamos que parar, es que el coche ha dicho hasta aquí hemos llegado. ¿Nos lamentamos? ¿Acaso no nos habíamos dado cuenta de que la rueda estaba floja? Pues claro que si, pero en ocasiones lo más difícil es parar, mirar hacia delante con perspectiva, y salir con los pulmones y los neumáticos llenos.

Lo idea es controlar en cada momento el estado de los neumáticos, de la salud en general del coche (de nuestra empresa, de nuestra vida). Tener siempre en mente que en cualquier momento tendremos un accidente que nos obligue a parar, eso es inevitable. Pero también averías que podremos prever si llevamos un buen control. Sabremos así en qué momento parar y hasta dónde podemos estirar la maquinaria.

Así que, a modo de conclusión, ¿Haces mantenimientos periódicos y monitorizas las constantes vitales de tu empresa? ¿Tienes una reserva por si, pese a todo lo que se controle, sucede un imprevisto? ¿Me compras una moto que la mía se me rompió este verano?

Si has contestado que si a la primera, enhorabuena, pocas sorpresas tendrás por el camino y, sean las que sean, estarás preparado.

Si también has contestado que si a la segunda enhorabuenísima. Es difícil, y caro, como son siempre estas cosas, pero te garantiza seguir siempre en la carrera aún a costa de perder un par de posiciones.

Si además de todo eso has contestado que si también a la tercera... Pásate por la tienda y te doy los datos concretos del modelo. O mándame tus datos por privado, que ya me encargo yo de hacerte llegar la factura.

Salud y suerte.

martes, 19 de enero de 2016

A Cada Cerdo le Llega su San Martín

Tiempos de cambios en los que nos movemos últimamente. Y desde hace años. Es más, desde que el mundo es mundo todo ha sido un cambio tras otro. Si me apuras incluso desde antes. Si, desde siempre, así que sobra la intro, para perogrulladas tenemos ya los informativos de la tele.

El caso es que hay cosas que tienen su tiempo. Unas se pueden alargar (en el tiempo, me refiero) y otras están pidiendo a gritos un sepelio.

Esta semana he cerrado un blog que tenía, para la tienda. Con su dominio y todo, más bonico que un San Luis. Ahí iba subiendo mis pareceres varios sobre los distintos aparatejos que pasaban por mis manos.Con sus foticos, sus concusiones, sus proses y contrases...

Desde hace tiempo, y por eso de que uno no puede estar siempre con lo último (más que nada porque aún hay gente que exige lo primero), venía actualizándolo poco a poco.

¿Ha servido para algo? ¡Pues claro que si! ¿Cuando he hecho yo algo que no tuviera utilidad práctica? ... Vale, si, es de lo poco que he hecho útil. Consultas de todo tipo iban llegando. Bueno, para ser sinceros de todo tipo no, sólo de uno "po a mi no me va el cacharro este". Como solían ser posts sobre cacharros de marca propia, la solución era sencilla: correo al encargado con la consulta, esperar respuesta, y pasársela al usuario comentador.

Hasta ahí todo bien. Incluso ha servido para que otras tiendas se animen y suban sus unboxing, sus reviews, sus youtubes, ... No voy a decir que haya inventado la rueda, pero no se puede negar que fui de los primeros en echarla a rodar.

Ahora hay compañeros cojonudísimos que lo hacen mil veces mejor que yo. Tampoco hay que correr mucho, con no decir tacos y escribir más de una vez al año habría bastante. Hay videos desternillantes de unos y demos practiquísimas de otros. Hay de todo lo que yo no pude hacer en vídeo por esa enfermedad ficticia que me impide hablar en público.

Y hay, sobre todo, una enorme central que provée de todo lo necesario para rellenar blogs, facebuques, tuíteres y demás.

¿Qué pinto yo ahí? Pues básicamente solventar dudas. Que si, que mi curro es solucionar problemas, pero los míos y los de mis clientes, no los de un chaval de a quinientos kilómetros. Ese trabajo le corresponde a otro.

Así que tomé la decisión. Perdón, LA DECISIÓN. Ahora si mola más. Anulé el recién renovado dominio, devolví los recibos de wordpress (que a día de hoy sigo sin ni puta idea de como termina de funcionar, es una de las mil asignaturas pendientes que tengo) y eliminado de raiz. De root, que decimos los del gremio.

¿Y sabes que pasa? Que se queda uno en la gloria. Da pena, para que negarlo. Crear algo y ver como con el tiempo se va enmoheciendo y poniendo verde por las puntas no mola. Pero por otro lado es un peso que se quita uno de encima. Y de peso encima ando ya sobraete.

¿Qué será lo próximo? Pues ojalá fuera todo tan sencillo como eliminar un blog. Pero lamentablemente hay cosas que cuestan bastante más.

De momento tengo este blog, donde poder decir teta y culo sin problemas, y tengo incluso una vida por ahí, apenas tras la puerta de la tienda, que convierte en accesorio todo lo demás.

Tal vez algún día retome el blog corporativo, quién sabe, pero de momento es un martilleo constante en la cabeza que en estos momentos no necesito.

Y vosotros diréis, oh lectores míos, ¿A mi qué cojones me importa que cierres o no tus chuminás? Pues básicamente era un ejemplo entre lo beneficioso y el lastre hay un sólo paso. Y hay que tenerlo siempre presente. Ajolá (que diría mi colega Matías) fuera todo igual de sencillo. Pero no por no serlo hay que dejarse lastrar.

Y ya está, estoy aburrido de escribir y tengo faena en el taller.

Salud y suerte.