domingo, 10 de abril de 2016

Y más y más y más...

Decía el neohippy ese de la gürtel que se había convertido en un yonki del dinero. Y es gracioso, porque gürtel significa cinturón. Y, aunque no estoy de acuerdo con los castigos corporales, unos buenos latigazos Indianajonesianos les hubieran sentado de lujo a todos esos. Así como el tío de la vara, pero con cinto.

El caso es que, los que tenemos meramente lo justico para ir tirando, nos sentimos abrumados cuando leemos ese chorro de ceros que hay en las cifras manejadas. Ya en pesetas acojonaba, en euros es pa cagarse.

Pero la pregunta es: ¿Dónde tiene esta peña el límite?

Si vives en un pisillo de 60m^2 es normal que quieras uno un poco más grande. O una casica. Si tienes un vespino y/o un Seat panda no es raro que prefieras tener una Honda y un coche-coche. Pero una vez tienes tu buen coche, tu buena casa, tu buena moto, tus buenas casas, coches y motos de repuesto y hasta tu plan de pensiones.... ¿Qué más quieres?

Se entiende, que todo eso tiene un gasto, evidentemente. No es lo mismo pagar el seguro y el sello de un panda que de un ferrari. Ni el IBI de una mansión que de un cuchitril. Por eso se van adquiriendo cosas en proporción. Si gano hasta mil voy en vespino, si llego a los dos mil tal vez una honda y si paso de los cinco mil una harley. Pero gastan mucho, claro, y estamos en crisis y....

Entiendo, también, como prácticamente humano que soy, que guste de cuando en vez tomarse unos días libres y hacer un viaje. Canarias era el destino más exótico de luna de miel hace no mucho tiempo. Ahora por menos de Bali no se menea ni el Tato.

No voy a entrar el coehladas del tipo "No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita". Pero si que considero enfermedad el mero hecho de no poder estar nunca satisfecho y no saber ponerle techo a nada.

Con una vespino no se vive mal. Con una Harley mejor, pero... ¿Y con siete? ¿Aún no? ¿No has copado tu felicidad motera aún? Pues, mon amie, tienes un serio problema.

Pero lo peor de los papeles de Panamá es que toda esa ingente cantidad de dinero sólo tenía dos razones de ser: que no se lo llevara nadie y que no me lo gastara yo.

¿De qué sirve una Harley (¿he comentado que llevo meses sin moto y con síndrome de abstinencia?) sin gasolina? Pues de poca cosa. A no ser que seas un enfermo acaparador obsesivo-compulsivo y disfrutes sólo con el hecho de tenerla.

Lo mismo pasa con el dinero. "Si no lo escondo me lo quitan" piensan los caraduras de rigor. Así que mejor esconderlo, como el pirata en su isla. Luego trazar un mapa que guardará mi abogado por un módico precio y a vivir la vida. 

De los nombres que van saliendo pocos son realmente generadores de riqueza. Me refiero a que no son por ejemplo Bruce Wayne o Tony Stark. Estos al menos creaban cosas, contrataban gente, hacían algo por la sociedad y, con la insultante cantidad que les sobraba al mes paliaban sus deseos.

Aquí no. Todo lo más alguna fundación a su nombre para blanquear dinero y salir a comer con los amigotes de vez en cuando. Y ese es precisamente el problema, no es un dinero trabajado, sudado, ganado. Es el fruto de un estudio profundo de las leyes fiscales y de un tetris mental y una estrategia.

Independientemente de dónde proceda, que ya tiene tarea la cosa, lo que más me asombra es el motivo de la acumulación.

Seguramente os riáis (si no sois unos de los del ejemplo) del chaval de cuarenta y pico añazos que gasta el sueldo en figuritas de la Guerra de las Galaxias. Y cada vez que sale una nueva va corriendo a conseguirla. Y tiene la misma en varios tamaños y materiales.

Ese si, es un friki, un enfermo, un amargado, un cuarentón virgen que proyecta su propia frustación vital y sociológica en estas figuritas. O bien un suertudo al que le sobran pelas para hacerlo. Yo sólo tengo dos, oh mísero de mi.

A los de los papeles les pasa igual. Tienen por tener, para tener más, nunca menos. Y saben que lo tienen. Ahora vas y les dices "préstame un milloncejo, alma cándida, que tengo que comprarme unas figuras de la Guerra de las Galaxias a tamaño real"; y te contestarán "si, claro, como mueva el dinero se entera Hacienda y me cruje". Entonces... ¿Para qué lo quieres?

Ahí hay varias teorías. Principalmente es "porque puedo". A mi modo de ver, y parafraseando de nuevo a Benavent, es porque son unos yonkis. Pero ¿Cómo se vuelve yonki un yonki? Pues porque mola más imaginar la vida que vivirla. Sobretodo cuando es una mierda la tuya. Soy un amargado que no me habla ni mi familia en navidad, ¡Ni mi cuñado!, y la única forma de que se acerquen es teniendo dinero a espuertas. ¿Gastarlo? Para qué, no tengo amigos, y los que tengo guardan los cuartos en el mismo lugar que yo.

Y luego, claro, tendría que pagarle millones de euros ha Hacienda. ¿Qué importa que esa cantidad sea un porcentaje? Si a mi me quieren cobrar mil millones directamente me descojono en su cara. Tres mil  me parece mucho, pero es lo que hay que hacer y se paga. Al fin y al cabo es porque he ganado más y sé/espero que se utilice con buenos fines. Como arreglar la N-432 o tener gasoil para la calefacción del cole.

Aunque si yo pago mil... ¿Porqué Messi va a tener que pagar millones? Pues, evidentemente, todos los sabéis. Aunque es una cifra astronómica. De hecho es el 40% de la más astronómica aún que es la nómina que tiene. Cierto es que tu equipo tampoco paga, así que no va a ser él el único tonto. Al final tiene hasta su lógica.

El próximo día que alguien, no diré quien, salga en la tele hablando de la renta universal y el que tiene las pelas en Panamá le responda entre risas "¿Y de dónde vas a sacar tanto dinero?", ya conocemos la respuesta: de lo que tu nos debes, mamonazo. 

En dineros me pierdo, no se sumar cantidades con más de seis dígitos, pero sí tengo la certeza de que con todo ese dinero defraudado o, cuanto menos, desviado, se podrían hacer muchas, muchas cosas.

Y ojalá algún día cambien de camello y en lugar de acumular parné acumulen hospitales, colegios, carreteras en buen estado, cines, teatros y ciudades maravillosas donde vivir. Y que se midan el pito por el índice de felicidad de los que viven en ellas, en lugar de por lo que han conseguido sisarles.

Salud (que es lo único que nos queda) y suerte.

PD: Hay que ser más humilde pescador en esta vida.

 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Intentas autoconvencerte durante algunas horas de que realmente no necesitas tus caprichos, que ya tienes todo lo deseable... no es nada raro, casi todo el mundo lo hace, pero después solo quedan dos formas de afrontar el hecho de que realmente sabes que tu estado no es ni mucho menos parecido al que te gustaría.

La primera forma, la fácil es autoconvencerse de que se está bien, y que los que sí pueden pagarse caprichos son unos desgraciados. La segunda consiste en salir ahí y no conformarse con menos de lo que se desea. La gran mayoría tiran por la primera opción solo unos pocos optamos por la segunda.

Echale huevos, apuesta como un hombre, gana lo suficiente como para mandar a tomar por culo el vespino y deja de hacer el parguelas

Rafa Vera dijo...

Gracias por el comentario, pero no iban por ahí los tiros. Por un lado no digo que sean unos desgraciados los que se pagan los caprichos, muy al contrario, que son afortunados. Los desgraciados son los que tienen por único capricho acumular ceros en sus cuentas corrientes. Disfrutar del dinero debería ser su único uso. La acumulación y especulación son otros cantares.

Se que me quedan mil cosas que conseguir, evidentemente, y para alcanzar algunas se necesita un dinero que no tengo. Para otras sólo tiempo e imaginación, que también tengo poco de cada una.

Luego ya se puede apostar como un hombre o como una mujer, para el caso es lo mismo ¿No? Y por eso cada día me levanto para tratar de mejorar un poco.

Y no, para terminar, no tengo ni tan siquiera un vespino. ¿Me hace falta? No como el comer. ¿Me vendría bien? Sería más cómodo. ¿Hay que buscar siempre la máxima comodidad? Pues no. Sacrifico mi radio de movimiento a cambio de poder pasear por calles que no suelo frecuentar y raro es el día que no hago alguna foto curiosa. ¿Es eso autoconvencerse? No, es encontrar la parte buena. Si a la mínima de cambio me comprar una moto o lo que fuera que creyera necesitar poco apreciaría el resto.

Pero es mi humilde opinión. Igual que decir que sólo se puede ser hombre para apostar bien, y tomar por insulto parguela (que he aprovechado para buscarlo porque hacía años que no lo escuchaba: http://dle.rae.es/?id=RvgqRfT )

Joe Pass dijo...

Chapó